sábado, 26 de julio de 2008

¿A dónde llevan al peje?

Andrés Manuel López Obrador está una vez más de gira por los municipios de Jalisco. Yo no había tenido oportunidad de asistir a los encuentros y ayer se me presentó la ocasión en Acatlán de Juárez. Además, mi amigo, el síndico de dicho municipio, Francisco García, me invitó porque tiene mucho entusiasmo en el movimiento y como militante del PRD quiso hacer acto de presencia. Por cierto en este municipio gobierna la coalición PRD–PT y únicamente había propaganda petista.
Paco me invitó a que acompañara a la comitiva al templete, pero no estaba yo muy convencido de figurar ahí dado que no soy funcionario del ayuntamiento y tampoco represento cargo alguno relevante entre las filas de seguidores de AMLO. Apoyo por convicción y sin poner condiciones. Titubé y se adelantaron las personas que siguieron a López Obrador para acompañarlo de cerquita en su discurso. Me cerraron el paso los guaruras, de una manera brusca, no se para qué rodearse de fortachones mal encarados y peor comportados, en fin. Tuvo que intervenir Enrique Ibarra para que me soltaran y me puse a un lado del grupito de gentes que estaban en esos metros cuadrados de madera que sirven para dar mayor visibilidad a los invitados especiales a estos actos. Más tardé en llegar ahí que en bajarme José Zamarripa. Utilizando sus mejores modales me invitó a que lo acompañara para dejarme segundos después parado en media plaza cuando AMLO ya había pronunciado sus primeras frases. “Gran amigo”, el celoso cuidador del peje se olvida de quienes han apoyado al movimiento y les da trato de intrusos. Desde el fracaso electoral le di un giro a mi programa de radio para que sirviera de espacio de comunicación libre, que pudiera difundir ampliamente la verdad que envuelve cada momento en que ha estado vivo el movimiento social que encabeza el tabasqueño. Por supuesto que nadie le ha puesto al tanto de nuestro trabajo, no han tenido la atención de presentarlo al equipo, siquiera para que sepa que existe en la capital de Jalisco un espacio de comunicación de señal abierta, que opera sin censura para contrarrestar, aunque sea modestamente, el alud de desinformación que mira con desprecio todo lo que se relaciona con López Obrador. Ni siquiera se han tomado la molestia de enlazarlo por teléfono. Nada. Menos mal que se dicen mis amigos los organizadores, como Zamarripa, quien por cierto da instrucciones a otros voluntarios para que no se le acerquen al susodicho líder, según algunas quejas que me han dado personas que se sienten lastimadas porque lo único que hacen es trabajar sin salario alguno por México y por la causa de Andrés Manuel. Vaya, me sorprendí mucho con lo que me sucedió y no me quedaron deseos de participar con estos equipos de trabajo que se quieren comer solos a su líder. Buen provecho.
El síndico me invitó al templete y Pepe me bajó como rayo. Al rato llegó un amigo que invité y quien es líder a nivel estatal de locatarios de tianguis, venía de una reunión con los candidatos al comité municipal priista, quienes ven en su agrupación un apoyo invaluable. Le insistí durante meses de que este movimiento nuestro tiene más futuro en términos de acabar con la corrupción y el pésimo manejo del país a manos de verdaderos hampones. Aceptó la invitación y se dio su vuelta a Acatlán, quería ver de cerca a mis “amigos” que organizan las giras de AMLO, porque vive en la política local y desea acrecentar el número de sus contactos y relaciones. Apenado le expliqué que no tenía caso aprovechar el momento de la gira porque AMLO estaba secuestrado por pillos como el diputado Zárate, quien tiene varias denuncias en la PGR por abuso de autoridad, al igual que Enrique Alfaro, un novato de la política, junior (es hijo de un ex rector de la UdG) egresado del TEC que ahora trabaja de luchador por causas sociales. Esos eran los que estaban arriba de la tarima de donde me bajó mi amigo.
Ni siquiera escuché el discurso, no me quedaron ganas de permanecer ahí, pero encontré a Mónica Pérez taylor y Sonia Gutierrez, mujeres sumamente valiosas y simpáticas (¿por qué no son ellas las que acompañan a AMLO?) que me hicieron olvidar momentáneamente el desaguisado que por cierto ni les comenté.
En 24 horas decidí retirarme públicamente del movimiento después de manifestar abiertamente mi apoyo por convicción, durante dos años, a esta causa que consideré necesaria para el pueblo mexicano. Me convertí en uno de los pocos comunicadores locales que han permanecido hasta la fecha dando difusión a las actividades del Frente Amplio Progresista. En ello puse en riesgo mi carrera y el espacio que me concede esta empresa de comunicación, porque todos sabemos que los medios y otros grupos de la ultraderecha han tratado de impedir que se conozcan tantas cosas de trascendencia para la sociedad, como los latrocinios de los políticos que gobiernan o las soluciones planteadas por un movimiento ciudadano espontáneo y patriota.
Desde mi blog mandaré este mensaje a mis amigos para que estén al tanto por qué ya no voy a apoyar colectivamente la causa que encabeza AMLO. Me parece que no todo el trabajo que se construye afuera traspasa las cortinas que le tejen al líder sus cortesanos. Imagino que así se ha perdido de muchos contactos y acercamientos de gente bien intencionada que se estrella con el muro de los que se instalan como dueños del peje.
Con razón se siente que el ánimo se desinfla como balón sin aire. Había gente en la plaza porque se celebran las fiestas de Acatlán, según me dijo el síndico. Muy tranquila la reunión en realidad.
Se supone que deseamos cambiar a un país porque su gobierno ignora a la mayoría de ciudadanos, no les toma en cuenta y resulta que los que organizan esta protesta ciudadana cometen el mismo error. Así, ¿cuándo cambiará México?

2 comentarios:

Cesar Hernández dijo...

Hermano, hay una etiqueta de tu blog aca: http://nuevarepublicando.blogspot.com

desde ahi te pueden leer

saludos

Carlos Villa Guzmán dijo...

Gracias, hermano, lo tomo en cuenta y ahí estaré con ustedes. Un abrazo. CAV