lunes, 4 de marzo de 2013

La administración de la educación en México como objetivo de las élites políticas y económicas y de la Constitución: la gran paradoja.




¿Por qué se tardaron en aplicar la ley a la maestra Elba Esther Gordillo?

¿Cuál es el verdadero trasfondo del golpe mediático y jurídico que aplicó el gobierno de EPN en su contra?

¿Qué más podemos esperar en esta trama?

En una comunidad rural de la costa de Jalisco, los alumnos de sexto año de primaria esperan al maestro que no ha regresado desde el año pasado, salió de vacaciones por navidad. No han comenzado formalmente los cursos que contiene el programa, por lo que toman clases con los compañeros de tercero y cuarto, que igualmente reciben clases simultáneamente en una misma aula porque un profesor cubre los dos grupos, de cuarto y quinto, que se convirtieron en tres, por recibir a los de sexto que no han dejado de asistir: son aproximadamente la mitad de los que iniciaron en agosto de 2012. El profesor suele llevar a una hija que terminó secundaria para que le ayude al menos a dejar y revisar tareas a los más avanzados. La directora, una maestra que suple a la titular, junto con dos señoras voluntarias, se hacen cargo del resto de los alumnos que son los de menor edad y hasta algunos pequeños que les dejan sus mamás por unas horas a cambio de una paga modesta. La escuela sirve a su vez para las reuniones del comisariado ejidal que se llevan a cabo mensualmente o las que organizan en ocasiones extraordinarias, cuando surgen asuntos urgentes que tratar en la comunidad. Siempre en día domingo para no afectar las labores de los ejidatarios y alumnos. ¿Qué tiene que ver Elba Esther Gordillo con esto?
Es una construcción de bloques de concreto, con techos de vigas de madera cubiertos con láminas de asbesto: aunque solamente dos aulas cuentan con bóveda de hormigón armado, son exactamente seis salones y un espacio para la dirección que tiene su pequeño baño igualmente techado con material. Se aprovecha como bodega un terreno baldío que se encuentra justo al lado del terreno de la escuela que sirve como área de recreo. El mantenimiento corre por cuenta de la comunidad de vecinos de una colonia situada en la periferia de la Zona Conurbada de Guadalajara. Dicen los padres de familia que las autoridades de la SEJ se encargan de los sueldos de los profesores, de la directora, su secretaria que igualmente es profesora de primer año, así como otros gastos que no alcanzan a cubrir cabalmente, por lo que faltan manos de pintura. Los mesa bancos se hayan bastante deteriorados por el uso. Los pizarrones están maltratados, cuesta trabajo reconocer las anotaciones. Lo que si luce bastante resplandeciente y limpio, es el cuadro que colocaron en la dirección con la fotografía del presidente de la república, junto a un crucifijo que alguien donó, aún siendo en teoría una escuela laica por ser pública. Hay también algunas cartulinas sostenidas en la pared que muestran imágenes de próceres, pensamientos alusivos a la Patria, así como una imagen coloreada de la Virgen de Guadalupe junto a un dibujo de Miguel Hidalgo. Los baños carecen de muebles adecuados y tuberías; un tambo de lámina colocado en el exterior de los mismos sirve como depósito de agua que se tiene que recoger en cubetas. ¿Qué tiene que ver Elba Esther Gordillo con esto?
Es una escuela secundaria que ocupa un edificio de tres pisos situado en una zona residencial de Guadalajara. Parece recién construido a pesar de que tiene más de 25 años en uso. Está impecable en cada área: laboratorios, baños, aulas de cómputo, patio, etcétera. Pertenece igualmente al sector público y fue dirigida por un matrimonio de profesores que le dedicaron tiempo y talento, más allá de la norma establecida por los contratos laborales. Se dedicaron a hacer un ejemplo de escuela y lo consiguieron. Los alumnos, además de recibir excelente preparación, asisten a talleres de música y otras actividades que practican en horarios independientes a las clases, inclusive en sábados. Es riguroso el sistema de este plantel, tanto en los niveles de exigencia hacia los alumnos como en la disciplina. Se cubren los turnos matutino y vespertino. Es, con creces, una escuela que supera ampliamente en todos los sentidos a muchas escuelas privadas. Por supuesto que ha recibido premios y reconocimientos. Además, los alumnos que egresan obtienen promedios que por lo regular les aseguran el ingreso a las facultades de la Universidad de Guadalajara. Llama la atención que algunos profesores llegan en automóviles de lujo. ¿Qué tiene que ver Elba Esther Gordillo con esto?
La ex líder del SNTE, hoy prisionera, acusada de varios delitos y de ser la responsable del fracaso del sistema educativo mexicano, en realidad no tiene absolutamente nada que ver con estos casos presentados. Los éxitos, que también los hay, de acuerdo a evidencias concretas, asimismo los grandes fracasos en materia educativa, no dependen de la estructura sindical del magisterio, de su cabeza, de sus bases, ni tampoco de sus dinámicas contractuales. La educación es un asunto de interés social que compete por igual a los ciudadanos y éstos al parecer no han mostrado interés real. Este renglón tan importante es dejado en manos de los gobiernos federales y estatales o en el caso de los que pueden pagar, simplemente prefieren educar en lo particular a sus hijos. Recuérdese que las escuelas particulares también pagan cuotas a la SEP por su incorporación, o sea; el registro que les autoriza operar.
Lo que nos indican claramente los ejemplos citados es que la educación depende de una serie de estructuras burocráticas y de otro orden, que conforman un sistema social y de gobierno que todavía repite esquemas clasistas de dominación, que van del centro a la periferia.
Las escuelas públicas que se ven, es decir, las que se hayan ubicadas en lugares donde es más factible saber de su existencia por encontrarse en áreas céntricas, fácilmente reconocibles, gozan de mayores ventajas en todo sentido: cuentan con mejores instalaciones, tienen su plantilla docente completa, inclusive algunas se permiten tener actividades extras como los talleres de música o idiomas. En cambio, las escuelas alejadas muestran carencias y abandono casi total.
El sistema político mexicano y la sociedad no han logrado equilibrar la escuela, sino al contrario, cada día está más ceñida a los problemas que la dividen y hostigan, que van desde las abismales diferencias socioeconómicas y culturales, hasta la violencia en toda su gama delictiva. La escuela es en realidad el espejo del país, con todo y las decisiones políticas que la involucran, como es el caso de la privación de la libertad y confiscación de bienes de la líder magisterial.
Evidentemente el caso Gordillo se encuentra bastante alejado de la escuela, digamos que en las Antípodas, por hallarse más próximo a los Pinos y a los hilos que van desde ahí hasta los despachos de los grandes oligarcas del dinero.
 La SEP, con su sindicato, es un enorme pastel, en tanto que la educación es un problema. Educar, transmitir habilidades, crear conciencias profesionalmente preparadas, cuesta mucho dinero y esfuerzos, en tanto que administrar la educación reditúa fortunas. Esa es la paradoja de la educación en México. A nadie o a muy pocos les interesa unir estas dos puntas: el presupuesto y la calidad.
De todo ello podemos esperar una reconversión del sistema que maneja la educación, ubicándola aún más en la lógica del neoliberalismo, para lo cual se llevan a cabo estas tareas de barrido de fuerzas gremiales, por cierto las más debilitadas desde hace décadas, tal como ha sucedido y sucede en otros ámbitos como el sector energético, minero, comunicaciones, etcétera, donde los sindicatos se convirtieron en oficinas de colocación de empleo y de recaudación de cuotas.
En cuanto a la acción política del nuevo gobierno, el golpe tenía que ser mediáticamente escandaloso y judicialmente impecable, que provocara un incendio en la opinión pública lo suficientemente denso para que ardiera la maestra Elba Esther con “todos los males” del sistema educativo, imaginariamente hablando, ya que en los hechos solamente se repite la historia de la llegada de un régimen con escasa legitimidad y toda la fuerza del Estado para procurársela por una de sus vías más socorridas: el golpe mediático al más mal portado del grupo. Para ello se monta el espectáculo del ajusticiamiento en la plaza mayor –hoy reemplazada por los medios de comunicación- .





2 comentarios:

Kfé-virtual dijo...

"La escuela es en realidad el espejo del país, con todo y las decisiones políticas que la involucran [...]" algo así como que los países tienen los gobernantes que merecen...eso, esto...duele...y mucho...

Carlos Villa Guzmán dijo...

Gracias por el comentario