viernes, 17 de febrero de 2012

De la chingada a la Chingada

Una de las características que tan nítidamente distinguen al mexicano consiste en que se tiene a la expresión verbal la chingada como uno de los ejes vertebrales del orden común de sentido en el habla popular. El inolvidable Octavio Paz le dedicó fabulosas páginas en su Laberinto de la Soledad, quizá igualmente admirado de los múltiples usos y significados. Tal vez ninguna otra sociedad incluye en su lenguaje una palabra tan versátil, que se utiliza indistintamente como verbo o sustantivo, para halagar o insultar, según sea el caso. Igualmente se puede pronunciar para festejar, o también en tono derrotista, como lo hizo López Obrador en una reunión “privada” con empresarios, donde algún listo se puso a grabar y enseguida generó la nota del día al divulgar lo grabado:
“Tengo menos vigor, eso sí. Porque ya estoy muy cansado. ¿Te acuerdas en tu casa que te dije que si la elección era limpia y libre, si perdía, me iba yo a ir a La Chingada? ¿Te acuerdas? Y ahora sí. Es que yo tengo una quinta que me dejaron mis padres”.
El buen humor en que se mantiene Andrés Manuel López Obrador ya lo quisiera otro que no tuviera los arrestos que se requieren para ir siempre contra la corriente, que no es otra cosa que una sociedad apropiada de imaginarios envilecidos como eso de creerse que Hugo Chávez estaba detrás de la campaña de AMLO, o que en realidad su figura o posible gobierno representa un peligro para México, sin ninguna reflexión de por medio. O tan siquiera permitirse observar críticamente algo de lo que hurtan o destruyen los que según eso gobiernan.
Lo que verdaderamente ha sido y es, un peligro para éstas y las futuras generaciones, se encuentra en el torbellino de opinión desinformada que provoca la gente que se deja llevar por la marea que generan en el imaginario social los medios de comunicación, que son totalmente elitistas y poderosos a expensas de lo que han exprimido al Estado. (a través de pagos publicitarios, concesiones y todo tipo de privilegios conseguidos con argucias legaloides que les confieren a precio de ganga la explotación del espacio radioeléctrico y la fibra óptica, que supuestamente es propiedad de la nación) Padecemos una mediocracia sin contrapesos, como la definió Trejo Delarbre.
Es políticamente nociva la clase de personas que se comportan como rebaño a la hora de hacer sus juicios, si es que los llegan a hacer, sobre el estado que guarda la economía doméstica o los salarios. Vaya, la mayoría ni siquiera conocen y mucho menos exigen el respeto de sus derechos como individuos. Se trata de una sociedad esquiva ante su realidad, que fácilmente se entrega a lo que le divierte o “distrae”. Su naturaleza es dispersa, tiende a escaparse en cada oportunidad; por el aire, por la carretera, por la pantalla de la televisión, o en muchos casos, millones todos los días, a través del alcohol y el ruido ensordecedor de las bocinas a su máximo volumen. ¿Esos por quien van a votar cuando se llevan a cabo elecciones?: Seguramente por aquellos que les señale la tele o el cura, a la hora de la homilía. Por lo que oyen decir en las tertulias, por los colores que indica la tradición de la familia. Esos, se dejaron contagiar del veneno inoculado en los imaginarios de una sociedad acrítica, pasiva, que vive apoltronada en sus prejuicios, al tiempo que convierte a sus integrantes en víctimas de un Estado socavado por el peso de su propia descomposición.
En una sociedad caracterizada por estos niveles de apropiación de ideas que flotan en el ambiente imaginario, un luchador social que elige el camino de la política para la transformación del país, que se manifieste transparente, honesto, humilde, objetivo, etcétera, es más bien autodestructivo, está casi condenado al fracaso. Los tiempos canallas exigen mentiras, montajes, simulación, circo y espectáculo, como tan bien lo hacen los clichés de comunicación política utilizados por los partidos.
Este candidato desistió de ponerse en las manos de los expertos en imagen, los que pueden hacer historietas de veinte segundos para vender un producto. En cierta forma lo hizo, pero lo hizo mal o sus asesores no entienden a fondo de este tema. Algo hubo siempre en la relación de López Obrador con los medios y no fue manejado desde el principio o quizá se manejó con tanta trasparencia que hasta rayó en candidez. El caso es que los medios en cada oportunidad destrozaron la imagen del Peje.
“Por el bien de todos primero los pobres”, es una estupenda idea que denota un auténtico compromiso social congruente con una visión de Estado, sin embargo es una pésima ocurrencia el utilizarlo como slogan de campaña, ya que las distintas apropiaciones de ese discurso le dieron variables que fueron totalmente contraproducentes. Algunos imaginaron la pérdida de sus bienes, en tanto que otros pensaron en que se gobernaría con la impronta que han dejado los estados socialistas o comunistas. Por supuesto que un cincuenta por ciento o más, de los habitantes de este país que son lo que se encuentran sumidos en la pobreza requieren de medidas tajantes, sin miramientos, pero esto no se utiliza como posicionamiento de marca o branding, para decirlo en términos de mercadotecnia. Tampoco esperemos que Andrés Manuel se hubiera prestado a ese artífico que pueden lograr los medios, a base de representar conceptos superficiales o banales, la frivolidad que impregna las campañas ordinarias. Una amplia sonrisa y palabrería hueca, que no dice nada pero impacta a la gente que quiere escuchar cantos de sirenas o admirar copetes.
Más, sin embargo, eso mismo se volvió en su contra y ahora amenaza con dejarlo en tercera posición en la futura contienda. ¿Quién le aconsejó que no asistiera a aquél debate tan mentado durante la campaña de 2006, y en cambio lo mandó a postrarse ante Televisa en horario estelar a finales del 2011? ¿No era la negación de acudir a ese estudio la forma de dar un golpe de audacia contundente, que ahora lo tuviera en los primeros planos de la opinión pública, no tan sólo nacional sino internacional? ¿No valoraron sus asesores de comunicación política que ese era el As bajo la manga? Televisa es el mismo enemigo antes y después, ¿Quién lo duda? ¿No hubiera sido mejor un poquito de simulación y de política mediática, una estrategia a la medida de esas muchedumbres adoradoras del espectáculo, para estar en la primera posición? Yo opino que si, con tal de no irnos todos a la chingada, pero no a la quinta de Campeche, sino a la chingada en serio, lo que significa seguir igual.

jueves, 26 de enero de 2012

Del fraude electoral de 2012 en México, a las amenazas sociales por el incremento de la delincuencia

A este que ha sido uno de los sexenios más fatídicos e infortunados de la historia de México, le falta todo un año por concluir.
Sirva como ejemplo para otros países de lo que puede suceder si la gente que vota y aquella otra que se abstiene, permite que las elecciones deriven en un fraude, como sucedió en este país latinoamericano cuando se robaron la elección presidencial en 2006.
Felipe Calderón, teniendo como cómplices a varios empresarios: banqueros, propietarios de medios de comunicación, entre otros rubros, así como ex presidentes y figuras del clero católico, se ungió como primer mandatario acudiendo al recinto a recibir la simbólica banda presidencial por la puerta trasera, custodiado o blindado por policías, en medio de una protesta ciudadana que cobró la magnitud de sucesivas concentraciones multitudinarias en la ciudad de México y en otras capitales del país, como jamás se vio antes en la historia de la etapa pos revolucionaria. ¿Qué sucedió después? Lo que hemos visto: un desquiciamiento institucional y social, donde se fraguó este clima de pobreza e inseguridad que empeora día con día.
Robarse una elección se paga caro y la peor parte la lleva el pueblo, como siempre sucede. Haber permitido que llegaran a los máximos cargos del gobierno, individuos cuyos compromisos e intereses se orientan en la búsqueda del dinero, exclusivamente a base de estar cerca del poder necesario para obtenerlo de manera fácil y con toda impunidad, ha llevado a la sociedad completa a un estado de caos que ya se nombra Estado fallido.
Quienes tienen como única expectativa amasar fortunas, sin ver más allá, fácilmente se comprometen con intereses oscuros con tal de lograr sus fines. No hay moral que valga, ni algo parecido a escrúpulos, a la hora en que políticos, empresarios, narcotraficantes, especuladores, lavadores de capitales y delincuentes de toda laya, se reúnen a negociar. Todos se ponen en el mismo nivel. El modelo económico orilla a los sujetos a rebajarse hasta los más ínfimos niveles de la condición humana; se vuelven esclavos de las dinámicas del mercado, donde también se ofertan los sentimientos que ha logrado concebir la humanidad.
El amor filial, la lealtad, la honestidad, los lazos fraternos, la amistad, la solidaridad, la fidelidad, entre otros valores, son parte de la mercancía que el mundo tasa para que se vuelvan comercializables. El capital no tiene ojos ni sensibilidad ante nada que no sea negocio, tampoco patria, ni reconoce los límites de la intimidad o la dignidad a la que todo ser humano tiene derecho. Vale el que tiene y punto.
Sobre esa escoria se cimentan las instituciones en los gobiernos y las sociedades contemporáneas, incluída la iglesia dominante, como sucede en México y por ello sucumbe ante su propia descomposición.
La película que nos pasan de una pseudo persecución de hampones no muestra la totalidad del guión, que a cualquier costo tratan de ocultar y es donde tiene lugar el rol que desempeñan los banqueros y gente de negocios, además de funcionarios, políticos, militares o policías. Son verdaderos contingentes que forman quienes interactúan con estas actividades y jamás son nombrados de manera explícita o directa. Lo que se conoce como narcotráfico no pudiera ser posible sin ser acompañado de apoyos de toda clase, brindados por cuerpos policiacos, militares, políticos, funcionarios, banqueros, empresarios, tecnólogos, etcétera. Hasta los propios medios de comunicación son parte de la élite beneficiada con todo lo que sucede.

Las listas de nombres y apodos que publican los medios corresponden exclusivamente a gente que pertenece a uno solo de los múltiples niveles en que se desenvuelven estos negocios. Éstos ponen el físico y el de sus propias familias, en cambio, el resto de la cadena vive tranquilamente aumentando su patrimonio. El día en que los sicarios se unan y rebelen contra sus amos, las cosas se van a poner mucho más difíciles, aunque para ello tendrían que derrotar ejércitos completos. Es imperativo revertir los efectos malignos de la corrupción, como lo es el crimen organizado.
El primer paso que debiera emprender el Estado es recuperar su fuerza, es decir, nacionalizar bienes estratégicos como transportes, comunicaciones, banca, recursos naturales, entre otros. Enseguida ha de cambiar el modelo económico para volver a la productividad interna, fomentando nuevamente el desarrollo del campo facilitado a través de financiamiento otorgado por una banca nacional, que además brinde asistencia técnica, como sucedía en el pasado.
Es evidente que el neoliberalismo mal planificado y peor aplicado, fue devastador para la economía de millones de familias. Urge un freno y cambio de rumbo, recuperando lo que funcionaba adecuadamente antes de que los presidentes se convirtieran en martilleros y comisionistas de los remates de los bienes públicos nacionales y no sirvieran para otra cosa que seguir con una alta dieta del presupuesto hasta el final de sus días.
Urge un plan nacional de gran aliento, para rescatar la educación, terminar con el parasitario sindicato que la asfixia, así como crear un modelo distinto, que incluya alimentación para el alumnado de las escuelas públicas en los niveles primario y secundario, como lo hacen en Argentina y otros países del mundo. Al menos duplicar el presupuesto en este rubro es un requisito que no se puede pasar por alto si se pretende realmente un rescate de México.
Modificar las relaciones exteriores, regresando a la Doctrina Estrada, donde se prima el respeto a la soberanía de los pueblos y a su dignidad, así mismo, establecer otra clase de relaciones con EU, para contra restar el tutelaje vergonzante a que ha llegado dicha relación, que se ha vuelto además peligrosa por los grados de corrupción que existen entre los cuerpos policiacos, militares, aduanales y políticos, de ambas naciones. El paso descomunal de armas hacia México, sin que poder alguno lo contenga, es una prueba irrefutable de este fenómeno. O recuperamos en el corto plazo soberanía política o nos veremos envueltos en una escalada de violencia multiplicada exponencialmente.
Por su parte, los ciudadanos adeudan su auténtica participación en los procesos políticos. La indiferencia ciudadana ante el acontecer cotidiano, se suma a la lista de flagelos que padecen nuestras sociedades contemporáneas. Seducidos o enajenados por los medios de comunicación y doblegados por una vida de consumismo en que la única divisa, el único valor, es el dinero y lo que con éste se puede conseguir, se producen a sí mismos grandes vacíos existenciales, que hacen aún más difícil el insoportable caos en que se ha convertido la vida en este país subdesarrollado.
Los productos de valor asociados a la cultura y el crecimiento interior de los sujetos, lo que se define como desarrollo intelectual y espiritual, quedan, en el mejor de los casos, en segundo término. No tienen el significado que se les da en otras latitudes. La nuestra es una sociedad de bajos niveles culturales y educativos por decisión propia.
De no cambiar estas dinámicas, el país seguirá evolucionando hacia la descomposición en todos los órdenes. 2012 es la última oportunidad quizá, para cambiar.

martes, 10 de enero de 2012

Requiem por un narcoestado convulso


Desde los primeros minutos del día 25 de noviembre de 2011, la noticia que dieron los medios de comunicación puso a todo mundo a comentar de lo acaecido en una zona residencial ubicada en el sur poniente de la ciudad de Guadalajara.

En el lugar donde confluyen dos importante ejes viales, justo a unos metros de los Arcos del Milenio (Avenidas Lázaro Cárdenas y Mariano Otero, en la colonia Jardines del Bosque) fueron abandonados tres vehículos repletos de cuerpos. Veintiséis individuos masculinos amordazados y acribillados, como parte de una realidad que se ha vuelto cotidiana, al punto en que ya forma parte de lo habitual. Asombra el no asombro que cubre el ensimismamiento de la gente que lo platica en el café, o con los compañeros de la oficina, porque ya son cinco años de lo mismo: un régimen que decidió utilizar las fuerzas armadas para perseguir bandas de criminales que tienen el narcotráfico, la extorsión y el secuestro, como sus principales actividades, entre otras más, que golpean prácticamente todos los sectores de la sociedad. Sus ilícitos y atrocidades van del tráfico de órganos, al robo de automóviles y la trata de blancas, entre otras. Sin embargo, la captura de algunos cabecillas de dichos cárteles o grupos, al igual que las constantes detenciones en serie, junto con los abatimientos de sicarios bajo el fuego de las fuerzas que el Estado dispone con ese fin, no merman la capacidad reproductiva de los focos delincuenciales. Por el contrario, éstos proliferan y llevan a cabo montajes sangrientos en cualquier parte del país. Y lo peor: muchos de estos delitos se basan en el apoyo que les venden quienes operan para estas organizaciones desde las propias instituciones.

En los imaginarios que tenían eco en los medios de comunicación, cuando el fenómeno de la violencia asociada a las bandas delincuenciales trascendía a la vida nacional en los primeros planos de la agenda setting, la capital de Jalisco se consideraba como territorio pactado con la finalidad de que los familiares de los principales capos hicieran “vida en sociedad”, por lo que sus hijos asistían y asisten a las universidades privadas y se codean con sus pares, generalmente de familias prominentes y frecuentan los lugares de moda donde se divierten los jóvenes. Sin embargo, varios acontecimientos de los años recientes echan por debajo tales argumentos. Hace aproximadamente una década tuvo lugar la explosión de una bomba a las afueras del hotel Camino Real, donde se llevaba a cabo una fiesta de una de estas familias. Salieron a relucir nombres, tanto de personas identificadas con estas actividades, como los hermanos Amescua, al igual que funcionarios del gobierno estatal y jefes policiacos. La marea de sangre siguió creciendo, hasta llegar el período Calderón, donde las cosas se salieron de toda proporción y explicación, a menos que busquemos otra clase de pistas en distinto lugar.

Más allá de hacer conjeturas sobre las razones que motivan a quienes llevan a cabo la depravada y siniestra encomienda de atormentar seres humanos, hasta privarlos de la existencia, en las formas más crueles posibles, quizá contribuya, al menos para una comprensión de lo que sucede en los trasfondos de tan fatal fenómeno social, tomar en consideración algunos datos de la realidad que pueden explicar algo que parece tan absurdo y fuera de todo parámetro de raciocinio. Sin embargo, como señalan algunos expertos en el tema, la racionalidad del crimen organizado tiene de todo menos de absurdo; sus objetivos son claros, específicos, se toman las cosas demasiado en serio y actúan con un orden pasmoso. En eso estriba el verdadero peligro. Pero en todo esto hay algo más que no nos es permitido ver en los entretelones de los escenarios más o menos conocidos, donde se cierra el círculo de narcotráfico, una vez que se engarzan los eslabones del negocio; desde la producción de estupefacientes en los parajes boscosos, hasta los laboratorios y el narcomenudeo de las ciudades: lo que al parecer es una despiadada guerra entre grupos que constantemente reemplazan sus cuadros o se dividen en otras células, tiene más visos de una guerra de baja intensidad, con propósitos de exterminio sistemático y aleatorio en núcleos específicos que han sido ubicados y observados. Verdaderos reservorios delincuenciales que surten las filas de los llamados cárteles, incluso con sujetos menores de edad, casi adolescentes.

De acuerdo con esta lógica el Estado mexicano estaría asido a una medida impuesta desde algunos lobbies, como lo es el despacho de Hilari Clinton, entre otros círculos cercanos a Wawshington y el Pentágono. El Plan Mérida lo corrobora.

La sociedad, el sistema está agudamente descompuesto, existe un derrumbe institucional que nos lleva a la parálisis y la ingobernabilidad, bajo la amenaza de ejércitos de asesinos que se autodefinen con nombres disímbolos como La Familia, Nuevo Milenio, Zetas, La línea, etcétera. Ya casi ninguna ciudad del país quedó a salvo de las redes del crimen y de sus vínculos proteccionistas amparados en el propio gobierno. Hace una semana un conocido me narró que en un retén de la Policía Federal instalado en la carretera de Chapala, por cierto un día en que hubo una balacera en ese poblado, él iba sólo cuando le marcaron el alto. Al revisar la cajuela, los policías hicieron la maniobra de depositar un envoltorio con cocaína, por lo que de inmediato comenzó una extorción. Los ladrones uniformados, una vez atemorizada su víctima, le vaciaron la billetera con su sueldo completo. Esta es la policía en México, tanto a niveles estatales como en el ámbito federal: una policía conformada por delincuentes que igualmente sirven de informantes de los grupos y se dividen ganancias. Por eso tenemos estos niveles de descomposición, porque hasta el mismo ejército fue permeado por el narcotráfico hace años en este país. Es imposible que los ciudadanos confíen en esta clase de instituciones que presentan un total deterioro.

En México existen 450 cárceles que albergan a 190.000 reclusos, la mayoría de los cuales viven hacinados. Además existen tres establecimientos de máxima seguridad, donde hay otros 1.500. Estas cifras corresponden al año 2005, por lo que la cifra de presos tal vez supere los doscientos mil. Si la mitad de ellos es realmente peligrosa para la población, entonces tenemos aproximadamente cien mil individuos que observan conductas antisociales, consideradas como amenazas para la sociedad.

Pero ¿cuántos cárteles hay y dónde están? La respuesta varía según la fuente. La Procuraduría General de la República: el narcotráfico está en manos de dos grandes grupos, dirigidos por Joaquín Guzmán y Osiel Cárdenas. La Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA): hay 30 organizaciones mexicanas a cargo del narcotráfico. La Sub-Procuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada de México (SIEDO): existen más de 130 células de delincuencia organizada. Juan Carlos Sánchez-Caballero La Crónica

Se estima en seiscientos mil el número de efectivos que están de alguna forma vinculados con organizaciones delictivas. Aunado a este número debemos señalar una cifra hipotética de individuos potencialmente peligrosos, dado el contexto antisocial en que se desenvuelven y que en cada población asechan prestos a cometer delitos o incorporase en la nómina de cualquiera de los grupos que se reproducen en el país. Inclusive los rituales de iniciación consisten en asesinar a mansalva víctimas elegidas al azar.

Esto hace pensar en el biopoder, como concepto en el que unos se apropian el derecho de vetar a otros la existencia, en las fuerzas del Estado, como otro cártel superior que pacta con sus pares el montaje sincronizado, que es tan efectivo como una guerra en términos de ganancias financieras y de paso se cumple la “sagrada misión” de expulsar de este mundo a los indeseables.

Las poblaciones penitenciarias, verdaderos centros del delito, rebasan dos y hasta tres veces la capacidad de los inmuebles, por lo que los hacinamientos dan lugar a todo tipo de secuelas criminales. Se requerirían dos o tres veces el número de centros de dizque readaptación social, para contener a quienes purgan condenas. Y, se requiere la construcción inmediata de otras mil doscientas, para medio contener al resto de sujetos potencialmente criminales que pululan en nuestras calles amenazando con asfixiar al resto de la sociedad. Esto sin contar una transformación radical de los aparatos de justicia, que son parte del problema y no de la solución.

Al Estado le cuestan miles de millones anuales, que pagamos todos por cierto, sostener a los doscientos mil reos que en su mayoría al obtener su libertad reinciden en la comisión de delitos. Muchos de ellos además dirigen las operaciones delincuenciales que asolan a tantos y todavía se necesitan mucho más cárceles. Son superiores los delincuentes en un mil por ciento a las fuerzas policiales y militares juntas. Es más redituable entonces provocar que se maten y eso es lo que están haciendo. Además EU mantiene así activo su eterno negocio. Ahora, vemos un guerra distinta en la que varios grupos se destrozan constantemente, sin bandera, sin nacionalismos, sin cuartel y sin tregua.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Se canjean cargos y comisiones en el Congreso de la Unión, para favorecer al Clero católico, modificando una vez más la Constitución.

¿Qué ha dado la Iglesia Católica a las sociedades mexicanas en términos de lo que profesa y se supone es su razón de ser: amor, justicia, caridad? ¿Es más justa, solidaria y bondadosa la gente en México por la presencia de miles de templos, conventos, seminarios, etcétera? ¿Por qué entonces este país es uno de los más violentos e inseguros del mundo? ¿Qué hacen los religiosos además de administrar los colegios y universidades más costosos?¿Cuánto dinero manda el clero al Vaticano, producto de todo ello y de lo que regalan los fieles como limosnas, donaciones, herencias, etcétera?¿Por qué esta iglesia se ha mostrado tan interesada en política, al grado de presionar para que el Congreso apruebe en su favor la modificación del Artículo 24, que dejaba claramente expreso lo referente a la libertad de culto en los lugares propios para ello, en ningún sentido en ámbitos públicos? La causa legislativa abre la puerta a que nuevamente se tengan enfrentamientos de carácter ideológico y religioso, que en nada sirven a una sociedad y en cambio cuestan luto, dolor, sangre, vidas humanas que se desperdician inútilmente. Esto ya había quedado franqueado en el siglo XIX, y los políticos que padecemos en esa institución que por momentos parece un mercado callejero, con la diferencia de que en su mayoría los que se dan cita en ese lugar cobran como si de verdad le hicieran un bien a la nación, provocan un retroceso histórico cuyas consecuencias serán lamentables, al tiempo.
La intolerante institución clerical inmediatamente se manifestó a través de sus voceros, que no titubean para llamar a quienes no estén de acuerdo con esta medida; ignorantes, anticlericales, chauvinistas. ¿Será posible que llegara a cambiar la perspectiva y la mente de quienes orientan esta feligresía? ¿Por qué predican con estos ejemplos de evidente agresión verbal, de tal violencia simbólica? De la misma manera que ellos en su culto utilizan símbolos, todos muy respetables, igualmente simbólicas son para los mexicanos las Leyes de Reforma, cuyo espíritu descansa en ese respeto, en el trato equitativo por parte del Estado y entre ciudadanos, a todos los cultos y a quienes llevan a cabo su vida por fuera de ellos. Que cada quien lo practique libremente en los lugares adecuados que cubren esa función. ¿Por qué salirse de la norma y la tradición, que también es respetable, modificando la ley?
A través de los boletines de prensa vemos que los líderes y la misma grey, se muestran agresivos con el verbo, como alguna vez lo fueron los instrumentos de tortura o las armas, según lo que muestra la historia. Muy su forma de pensar y su culto, sin embargo, es imperativo, como lo es el derecho a la vida, que comprendan que existen igualmente segmentos de la sociedad conformados por individuos, personas que no profesan ninguna fe y por igual son dignos. Se trata de ciudadanos que como tales merecen respeto, lo mismo que aquellos otros que practican distintas religiones, sean o no de Occidente.
El Estado laico protegía a todos; creyentes o no. Es el laicismo la única fórmula social de convivencia que garantiza las libertades de culto y creencias, sin menoscabo de que unos traten de imponer sobre otros sus propias visiones. Esto es lo que acaban de agredir los diputados, que por cierto, siempre eligen diciembre para aprobar los acuerdos que más daño le causan al país, abren las puertas nuevamente a que se imponga un culto y todo lo que representa, sobre el resto de la sociedad: Independientemente de que sea mayoritario en cuanto al número que representa la feligresía. Además, el estatus de ignorancia en el que se mantiene sumergida la mayor parte de la gente de este país, será como un pasto seco que puede arder a la menor provocación. Un mínimo de sentido común nos señala cuan peligrosas pueden ser las ideas, cuando no hay suficiente capacidad de análisis u otras facultades propias de un pensamiento formado en valores, como el respeto a la pluralidad de creencias, a las diferencias ideológicas, étnicas, o las distintas opciones sexuales. En un país cuya cultura ha permanecido anclada en los cultos católicos que son en ocasiones sincréticos, debido a las prácticas prehispánicas entreveradas, dar esta clase de libertades significaría ahondar diferencias con quienes piensan y se comportan distinto. Ya leemos en las expresiones de los medios de comunicación de la Iglesia, en qué términos se refieren a los que no son de la misma forma de pensar o proceder. Eso son precisamente los fundamentalismos, los que tantos esfuerzos y sacrificios ha significado para los pueblos liberárselos.
Los otros, quienes prefieren destacar en la vida por medio del estudio o del trabajo, sin que necesariamente su conciencia pase por someterse o adoptar una creencia en cuestiones de índole extra terrenal o espiritual, pueden verse amenazados o inclusive agredidos por turbas de fanáticos, como ha sucedido en este país, incluso en años recientes. Un buen ciudadano puede desenvolverse como persona digna, que merece respeto, sin que tenga que declararse creyente en algo. Y esto lo deben comprender muy bien los católicos, los políticos, la gente toda y sobre todo respetarlo.
No va a ser bien visto por muchos que los cultos se den en los parques, que lleguen a cerrarse calles o hasta carreteras, para llevar a cabo procesiones y todo eso que acompañado de cohetería, suelen hacer los representantes de la iglesia junto con sus fieles seguidores. En algunos casos pueden tomarse como provocaciones o llevar a la gente a enfrentamientos, inclusive hasta por cuestiones de índole vial o por el derecho al descanso que tiene toda persona. El país requiere de alguien que le garantice la paz, estabilidad, concordia, mirar al futuro y tratar de alcanzarlo, en lugar de generar tensiones o retrocesos políticos.
Es imperativo corregir esta enorme falta de los diputados y de quienes participaron con esta confabulación, para evitar más descontrol y derramamiento de sangre. Hagámoslo por el bien de las generaciones venideras.

martes, 13 de diciembre de 2011

AMLO, los medios y el otro peligro para México.


Desde que comenzó a destacar en actividades de carácter político, Andrés Manuel López Obrador ha tenido una relación peculiar con los medios de comunicación. Conocedor del poder que éstos representan, se le adjudica la autoría, hace años, de una campaña de la PROFECO en la cual se invitaba a llamar a determinado número telefónico para hacer denuncias de abusos al consumidor. Desconozco la veracidad del dato, sin embargo, me parece que AMLO efectivamente es una persona que sabe comunicar las ideas; simplemente habla con conocimiento de causa sobre los distintos temas que se presentan a su paso. Lo hace de una manera clara, sustentando sus palabras con estadísticas u otros indicadores, aunque en ocasiones le gana su lado sentimental y trasluce con facilidad el estado de ánimo que denota un dejo pesimista. Aunque no duda en la posibilidad del triunfo por parte de su agrupación política.

Cuando fungió como Jefe del Gobierno del DF, marcó la agenda nacional con sus conocidas reuniones citando representantes de los medios, en su casa y a las seis de la mañana. El efecto mediático de esta estrategia fue contundente, se le posicionó como uno de los posibles candidatos a contender por la presidencia de la República, lo cual tuvo lugar meses después con un amplio margen de preferencias, según las encuestas que se realizaron por aquellas fechas cercanas a julio de 2006.

Enseguida vendría una serie de acontecimientos ampliamente conocidos y difundidos por diferentes medios no cooptados por las élites políticas dominantes, ni tampoco aliados de ellas. Lo que más destaca de estos hechos es la llamada “guerra sucia” mediática, donde se le acusó de ser “un peligro para México”. Varios empresarios unieron sus capitales para financiar dicha campaña que se transmitió principalmente por Televisa, además de las principales cadenas de medios que a nivel nacional se unieron en contra de este candidato y de quienes le apoyaron. Lo mismo hicieron empresarios como uno de apellido Coppel del estado de Sinaloa, quien incluso llegó a amenazar a los empleados para que negaran el voto a AMLO.

A estas calamitosas andanadas de falsedades, se sumaron los curatos y finalmente se dio una de las páginas más vergonzantes en la historia de nuestra incipiente democracia, al grado de que la confianza en las instituciones que se relacionan con actividades electorales, como el IFE el TRIFE, quedó en entredicho. No se diga los propios partidos, que no han dejado de verse envueltos en conflictos escandalosos desde que asumió Felipe Calderón, con muy poca legitimidad.

Ha sido un sexenio brutalmente trazado. Un periodo de tragedias continuas, con y sin premeditación. Cinco años sangrientos que hacen pensar y presentir lo peor. El peligro es que transmute este derrotero en otra persona del mismo partido o a través del inflado Peña Nieto. El peligro es que el equipo de comunicación de Andrés Manuel continúe cometiendo lo que desde mi humilde punto de vista son errores que cuestan caro, como el haber faltado a aquel primer debate televisado y años después aceptar la invitación de Televisa, donde se prestó a legitimar al medio que se ha dedicado por más de cinco años a deslegitimar, a él y a su movimiento.

Si se hubiera negado categóricamente, el impacto mediático sería totalmente favorable para la causa. No lo vieron así los asesores, ignoro quienes sean, pero ya llevan varios desaciertos graves. Yo fui colaborador free lance durante unos seis años en esta empresa y conozco algo de sus resquicios. Sé de sus lógicas, sus intereses inmediatos y de largo aliento. Coordiné un programa que en principio era debate público y también fui reportero asignado a fuentes que son materia de Estado, como la investigación de casos de narcotráfico, de lo cual hablaré cuando lo considere oportuno. Conozco a Televisa por dentro.

Una negativa oportuna de AMLO hubiera generado conflicto al interior de la televisora y al haber cambiado las reglas del juego, con respecto a lo acontecido en 2006, ahora los dados habrían caído a favor del Morena, pero dejaron ir la ocasión. La credibilidad de Televisa recibe en estos momentos crítica de diversos frentes. Después de lo acontecido con Peña Nieto en la Fil, AMLO estaría en primer lugar en las encuestas, sin embargo, fue sumiso a Televisa.

Tengo información de que gente de su círculo cercano estuvo de acuerdo con su visita al noticiario de López Dóriga. Vi la entrevista y estoy en desacuerdo con esta gente. Al principio se mostró un tanto desubicado, hizo críticas a la casa anfitriona en un soliloquio un tanto desesperante, por el tono de voz demasiado pausado para el ritmo que demanda la Tv. Así llegó a concluir lo de la fraternidad y el amor, que tanto ha dado pasto a los medios de siempre y a las redes sociales. Según los propios medios, la entrevista le ganó 5 puntos en las preferencias, ¿a poco hubo tiempo de medir y dar tan pronto los resultados? Seguramente lo hacen para que le den más deseos de presentarse en las televisoras. AMLO vende mucho, logra más raiting que cualquiera de los que contienden.

Los que voltean un poco hacia esta opción después de haber elegido al que hundió al país, lo hacen por lo mismo, es una reacción de miedo ante lo que nunca imaginaron que llegaría a suceder. Algunos de sus simpatizantes comentan que se debe a que ya moderó el discurso y hasta se acerca con empresarios a los que antes desdeñó. No lo considero de esta manera. No es por este factor de comunicación que tenga más adeptos, sino por el rotundo fracaso de Felipe Calderón. Televisa estuvo siempre con Calderón aunque ahora ya lo está con Peña Nieto, quien igualmente resbala en el primer escaño. Si no tuvieran al peje de su parte capaz que temblaban, pero el peje es bueno, sus asesores son cándidos y aceptaron con extrema cortesía la invitación de este gran elector.

Es un peligro para México si no cambia de equipo de comunicación o éste no se dedica con más atención a sus tareas. Porque se puede perder de nuevo la presidencia y con ello la corrección del rumbo.

martes, 22 de noviembre de 2011

La Fil: vicisitudes y memorias, veinticinco años después


Los veinticinco años que tiene ya, más otras opiniones e incluso informaciones parcialmente ciertas, me dan motivo para escribir este artículo dedicado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.


Como uno de los del equipo inicial que la fundaron y pusieron en marcha, me considero autorizado para dar, más allá de puntos de vista, críticas u opiniones que nadie me ha solicitado ni tampoco creo que tengan utilidad alguna, un testimonio de memoria de lo que vi hace un cuarto de siglo, cuando organizamos en 1987 la primera edición de esta maravilla que existe gracias al poder magnético de los libros y la literatura.


Me invitó directamente Maricarmen Canales, una de sus principales cabezas, con la idea de hacerme responsable de la venta de los stands en las casas editoriales que operan en el país, tanto nacionales, como extranjeras. Para ello era necesario dejar por ciertos períodos de tiempo a mi familia en Guadalajara, dado que casi la totalidad de estas empresas tienen sus oficinas en la capital. Se me proporcionó el directorio de dichas casas editoras y me encontré unas dos mil, aproximadamente y dos o si acaso tres, en Guadalajara.


Visité tantas como stands tenía la feria disponibles para la exposición y venta de libros, ya que otros estuvieron destinados a embajadas, universidades, centros de investigación y algunas rarezas, como libreros coleccionistas u otros.


La tarea de vender los stands, más que ardua fue crispante; no creían en nuestro proyecto. Nunca olvidaré al director de una editorial llamada Red Editorial Iberoamericana, (REI) que tenía sus oficinas cerca de Reforma. El individuo, un español, me hizo pasar a su despacho para mostrarme la invitación de la Fil en el bote de la basura. Según él “en este rancho nadie se acercaría a los libros”. Así como lo digo. Tamaña majadería solamente se explica en alguien que ignora totalmente las dinámicas de la provincia y tal vez hasta del propio país. Esta anécdota está como para restregarle otra invitación en la cara. Quién sabe qué sea de ese sujeto y de su empresa, pero seguro al tragar sus palabras, se atragantó.


Hubo, sin embargo, quienes sin llegar a esos extremos manifestaron sus dudas, en tanto que otros directivos fueron mucho más perceptivos e inteligentes, puesto que creyeron en la Fil. Entre ellos destaco al entonces director comercial de Grijalbo, don José Fuster, quien dejó este mundo hace años. Le recuerdo como un hombre de libros, que supo desde el principio hacia dónde nos dirigíamos.



¿De quién fue la idea?



Leí en una entrevista que le hicieron los de la revista Proceso al escritor Dante Medina, un buen amigo, por cierto, que Margarita Sierra, otra de las dirigentes de la feria, le manifestó que tenía una “idea” para vendérsela a Raúl Padilla, entonces director de un departamento de intercambio científico y académico, fundado por él mismo y su equipo, dentro de la UdG. Esa “idea” era el embrión de la Fil. Es impensable que a una sola persona se le ocurra algo semejante, máxime cuando ésta trabajaba entonces en un campo totalmente ajeno al de las ferias de libros. Yo tengo una versión diferente. La idea de crear por primera ocasión una feria internacional de libros en la provincia, de alguna manera tiene un antecedente en la Feria de Libros del Palacio de Mineria. Esta versión es la que me dio personalmente quien fue el primer director durante dos o tres años en la naciente Fil, el ingeniero Miguel Bolívar Zapata, quien antes de dirigir en Guadalajara, fungió como director de la Feria de Minería durante unos cuatro años, si bien recuerdo. Él me comentó que un amigo personal que a su vez lo era de Raúl Padilla, Onofre Sánches, pensaron proponer un proyecto semejante al de Minería para Guadalajara, con el mismo carácter nacional, dado que la feria capitalina no es propiamente internacional como la de Guadalajara. Para ello estuvieron de acuerdo en invitar a Raúl a un lugar para cenar y ahí platicar del plan. Me dijo Miguel en esa ocasión que Raúl estaba satisfecho con la idea y ahí mismo dejó claro que la propuesta sería darle un contexto internacional.


Entré como vendedor de stands y recorría sectores completos del DF. En ocasiones me apoyaban los choferes de la oficina de representación que tenía la UdG en la Colonia Roma, ahí llegaban los libros para su distribución a las librerías, porque ese lugar además servía de casa distribuidora del libro universitario, el encargado era Onofre Sánches. En esta finca tenía yo un escritorio, un mapa del DF, y una extensión telefónica. Las secretarias, al igual que el resto del personal, dos choferes-almacenistas, nos dieron un enorme apoyo, hasta que poco a poco se iba llenando el plano de la feria que estaba empotrado en hielo seco sobre la pared. Tuvimos que aceptar pagos del 50%, como anticipo, ya que los libreros esperaban los resultados para cubrir el total del importe por el espacio que les permitiría exhibir y vender libros en Guadalajara. Tal era el escepticismo que flotaba sobre la Fil.


Otro aspecto inicial que nos desfavoreció, aunque después tuvo un final feliz, fue el hecho de que la feria se pensó montar al principio en el Instituto Cultural Cabañas. La propaganda que se distribuía, en color plata con negro, así lo indicaba. De haber sido ahí hubiera fracasado desde el comienzo, ya que el lugar apenas si resiste, en términos de conservación de bienes con valor patrimonial e histórico, el impacto de las actividades burocráticas y algunas artísticas que emprende la SEC, Jalisco. No es propio para algo de gran magnitud y afluencia de públicos. La construcción de Expo Guadalajara, no estaba aún suficientemente avanzada. Sin embargo, los vientos cambiaron junto con la sede. Se imprimieron nuevos trípticos y demás documentos para dar a conocer y convocar a la feria.


En el organigrama inicial estuvieron Miguel Bolívar Zapata, quien se desempeñó como director general. Maricarmen Canales y Margarita Sierra se hacían cargo de diferentes actividades que iban desde las relaciones públicas gubernamentales, hasta relaciones internacionales. Daniel Varela estaba en el área de difusión. Emanuel Carballo creaba y organizaba bases de datos en una PC, la única que teníamos al principio, con el monitor monocromático y su programa Lotus. Era y es un gran editor. Antonio Venzor también se encargaba de áreas de medios y difusión. La actual directora Nubia Macías se desempeñaba como asistente de Margarita Sierra. Estaba también una chica del Iteso; Susana Sanromán.


La coordinación de la parte operativa técnica, el montaje de tal cantidad de stands, al principio metálicos y elaborados en los talleres de la UdG, fue por cuenta de Antonio Magallanes, así mismo, la Fil se ayudó de muchos universitarios que fueron sumados en tareas de apoyo logístico, edecanes, choferes, guías, etc. Si me falta algún nombre por citar en este primer equipo que duró dos años, es por falta de memoria. Cabe aquí también mencionar que los prestadores de servicios han sido un puntal de la Fil durante sus veinticinco años.


Al tercer año el puesto de encargado de ventas desapareció por innecesario: había ya una lista de espera por si algún inscrito cancelaba su participación. Increíblemente, casi por milagro, como apunta Dante Medina, la feria creció en cada año. Vimos por ahí maravillas vivientes como Silvio Rodríguez, Eduardo Galeano, Augusto Monterroso y Ernesto Cardenal. La Fil es Fuentes, Mosiváis y Arreola. También es tumultos de chiquillos corriendo por los pasillos, pasando muy cerca, casi rozando el talle de las beldades que graciosamente atormentan el pensamiento con una lluvia de deseos. Es un tropel, un enjambre humano propio para el saludadero interminable.


Mi trabajo concluyó muy aprisa, ya no hubo qué vender y me retiré unos años. Pero el destino me tenía un lugar en la Fil después; cuando ingresé a Televisa- Guadalajara. Como periodista encargado de actividades culturales, cubría la Fil, con entrevistas incluidas. Este fue el gran paso que me llevó a sentarme a dialogar con Carlos Fuentes, justo el día en que acababa él de presentar el libro de poemas de su hijo desparecido, Carlos Fuentes Lemus. Me acompañaba mi padre en el mesanine de la Expo, donde tenía lugar la entrevista, Al percatarse Fuentes del trato que tengo con mi viejo, me comentó: veo que llevas una excelente relación con tu padre. – Si,- le confirmé, somos grandes amigos. Recuerdo, y se nublan los míos, sus ojos depositarios de unas lágrimas que no se atrevieron a humedecer el rostro tan conocido y respetado. Su hijo acababa de morir.


Fue casi una década en que año con año estaba yo presente el día completo en la Fil, antes de partir a los estudios a editar las notas y reportajes. Era uno de mis campos favoritos de acción. Gozaba al tiempo que hacía mi trabajo.


Antes de concluir con esta memoria quiero dejar testimonio de uno de mis mejores recuerdos en esta gran feria. Era en la primera, fines de noviembre de 1987. Se organizó un homenaje a Juan José Arreola y el señor llegó con una hora de anticipación. Además se fue con su chofer o quien le haya llevado, por la puerta de atrás, justo el área de bodegas. Finalmente lo trasladaron a donde estaban los directivos y éstos, bastante ocupados, no pudieron atenderlo como merecía tan distinguido escritor en una feria de obras y autores. Entonces me pidieron que fuese algo así como su edecán por una hora. Tiempo suficiente para que el guzmanense me deleitara con su conversación prolija y literalmente de fábula. Nos detuvimos en un stand, él iba sosteniéndose un poco con mi brazo, entonces me soltó y tomó un libro. Mira, me dijo, aquí está el libro de donde aprendió mi hermana la receta del gazpacho andaluz. Tenía don Juan José una memoria maravillosa, y además era aficionado a las matemáticas. Hizo un cálculo y se llevó la mano a la frente: ¡Dios mío!, exclamó, era muy bueno para exclamar, declamar y todo lo que termina en amar. Me señaló un anuncio: 80 mil títulos. Es una barbaridad, comentó Arreola, si un individuo se pasara la vida leyendo hasta ajustar setenta años, a lo mucho leería unos cuatro mil ejemplares. Es una locura tanto libro ¿quién los va a leer? Yo jamás leo algo nuevo. Leo mis favoritos una y otra vez, vuelvo a ellos, no pierdo el tiempo con otros… ¡Zas! Me dejó atónito, pero seguimos caminando. Desde entonces he sido más cuidadoso o selectivo cuando elijo qué leer.


Hay más que pudiera mencionar después de un ejercicio de reflexión y sobre todo evocación de esos años, los finales del siglo veinte y esta primera década del veintiuno, bastante agitada, por cierto, en todos los órdenes, para bien y para mal.


Coincido con Dante en que esta feria tiene mucho de farandulera, es más, nació un tanto farandulera, digamos que con un pie en los libros y el otro en la fiesta. Pero ese es su secreto, su máxima para el éxito: ven, lee y diviértete.







lunes, 21 de noviembre de 2011

"La escuela en la Era Digital y los nuevos imaginarios"

Resumen de la conferencia dictada en el 10° Congreso Internacional de Educación": Pensando la Escuela.




26 de agosto de 2011, en la Carlota, Provincia de Córdoba, Argentina.






“Enseñemos a nuestros niños y jóvenes estudiantes qué son los medios de comunicación, antes de que éstos les enseñen qué es el mundo”.





Para la presente exposición de ideas o imaginarios, me quiero basar en algunas experiencias recientes que me dieron pistas muy interesantes para tratar de comprender la revolución, en el sentido amplio, es decir, un “giro” o desplazamiento vertiginoso que ha dado la cultura, en sus distintas prácticas, desde lo global hasta lo local o, a la inversa dado que lo local contribuye también en lo global. Así mismo, la actual revolución tecnológica, que si bien ha cambiado, trastocado, digamos, en cierta forma los imaginarios colectivos, dando, entre sus múltiples resultados, esta transfiguración o reconfiguración de la vida a la manera como lo define Sigmunt Bauman, quien utiliza la metáfora de la realidad líquida, para dar una idea de liquidez a nuestras dinámicas actuales. Donde lo contractual se disuelve en una frugalidad que raya en lo anti humano, debido al desplazamiento que de nosotros ha hecho la máquina electrónica y toda esa robotización que va de la nanotecnología, que es capaz de reemplazar órganos del cuerpo humano, al reordenamiento de los roles del trabajo que sustituyen la presencia del sujeto en la producción e incluso y, paradójicamente, en el proceso enseñanza-apredizaje, con el llamado e-leearning, o educación virtual.


Ahora lo líquido es lo que impone en nuestra realidad que se vuelve a su vez mass- media y por tanto, compleja. La perdurabilidad es vista como una amenaza y lo estable pierde piso. Se habla así del no compromiso como espiral de la conducta colectiva que puede desembocar en la indiferencia, por cierto uno de nuestros más pesados lastres educativos. El filósofo español Jospeh Ramoneda afirma que la indiferencia es el más amenazante de todos los males de nuestra época.



Líquido es aquello que derribó lo sólido y finalmente cambió la estructura imaginaria sobre la que sustentábamos lo que nos permitió adaptarnos a los tiempos; los códigos de trabajo, las organizaciones e incluso las relaciones más íntimas. La durabilidad se torna en desechabilidad, lo imprescindible abre paso a los prescindible, adolecemos de lo descartable, porque de cierto que nos amaga con arrinconarnos en el desván cotidiano. Cualquiera es reemplazable en casi cualquier momento y circunstancia. Ese es el punto que pese a todo no deja de ser fascinante tratar de entender.




Culturalmente hablando, la escuela es uno de los grandes constructos que ha servido para diversos fines, que van de la legitimación y reproducción de sistemas u órdenes sociales, hasta el crisol de aquellos nuevos paradigmas que resignifican, es decir, dotan de nuevo sentido lo que llamamos realidad, en sus distintas formas de ser ésta objetivado o entendido el edificio de lo pensado. Hoy, por cierto completamente transformado en una cada día más vertiginosa carrera tecnológico-informacional ( con sus polifonías y hasta cacofonías) que llamamos Era digital.




Cada generación trajo consigo sus formas de comunicarse. A nosotros, quienes hemos llegado a contemplar y no solamente eso, sino interactuar, dado que pasamos buena parte de nuestra existencia en las aulas, con los instrumentos utilizados por lo menos durante dos cambios generacionales, (desde la generación del baby boom, hasta la generación X) nos tocó en suerte atestiguar el tipo de transformaciones que ocasionaron los medios de comunicación de la etapa electrónica en sus primeras fases, antes del micro chip. Los impactos en la escuela fueron inmediatamente percibidos. ¿Por qué no fue dado en la enseñanza de aquel momento el conocimiento profundo sobre la sustancia de los medios, sus lógicas, sus dinámicas externas y externas? Me parece que dejamos pasar por alto o se nos fue de noche un asunto fundamental, situación que igualmente puede explicarnos algunas cosas esenciales de lo que vemos en nuestras sociedades que se han trocado en sociedades mediatizadas.



Los contextos son ya nuevos escenarios, cabe decir imaginarios, y los docentes nos encontramos enfrentados a este fenómeno mundial que cada vez lo es más, en tanto lo abarcador en el eje comunicativo por medio de redes y los llamados gadgets electrónicos que han hecho de los sujetos, entidades permanentemente interconectadas por medio de la telefonía móvil.



La sociedad en red es precisamente el más reciente paradigma global. En este nivel interactúan o navegan nuestros educandos. Igualmente lo hacemos la mayoría o la totalidad de quienes venimos a esta sala. Aquí también es el punto señalado desde donde trataré de partir el análisis de esta conferencia. Somos ya multitudes que conformamos las redes sociales. Aunque el acceso a ellas quede todavía denegado a más de las tres cuartas partes de la humanidad. La carrera comunicacional e informacional, que son dos cosas distintas, como veremos más adelante, avanza vertiginosamente. No me atrevería a dar cifras, pero si un anticipo reflexivo sobre un mundo cada día más interconectado. Sin duda al ser internautas somos un colectivo virtual, en el sentido literal del término. Las redes sociales, fenómeno que se estudia cada segundo, constituyen el nuevo relato de las sociedades donde se generan a su vez los grandes imaginarios que comparten millones de individuos: el nuevo nosotros.



Sin embargo, la escuela digitalizada no lo es, de acuerdo a una racionalidad funcionalista y mucho menos constructivista, que aprovecharía la llamada tecnología de punta, una instancia digital en tanto que muestre curricularmente los aspectos que trascienden de esa variedad de instrumentos que cambian, de forma tan veloz, los formatos a su vez dependientes de la vorágine de competencias de los ámbitos comerciales. La escuela es, en todo caso, el lugar de siempre, sólo que con la variable que consiste en que los alumnos llevan instrumentos que les comunican entre sí y con otros contextos que van más allá de los espacios geográficos, hacia otras representaciones, en búsqueda de lo multicultural, sin que necesariamente llegue a ser concientizado ampliamente por los millones de usuarios. Basta ver los contenidos de los llamados chats u otras variedades de diálogos, para tener una idea de los niveles de estratificación que son sumamente delgados, donde descansa la mayoría de los imaginarios vigentes en la cultura. Mas no por ello encenderíamos alarmas quienes asumimos el punto de vista que indica que los usuarios se revolucionan y superan a sí mismos. Nunca antes los sujetos tuvieron esa oportunidad tan llanamente: superar sus propias habilidades a través de un ordenador, que no es sino una extensión cada vez más amplificada y rápida de la mente humana. Las operaciones mentales se multiplican de forma multilineal, tal como lo expresa el término utilizado en la cibernética. El hiper texto se abrió camino dando lugar a esta plataforma que llamamos ciberespacio, donde se interviene digitalmente y esto trajo consecuencias de índole sociocultural que solamente mencionaremos para abrir paso a otra clase de reflexiones más ligadas aún con el ámbito escolar, propiamente.




Poco a poco hicieron su aparición esos nuevos instrumentos que en unas cuantas décadas transformaron el mundo y la escuela junto con él. Fueron al principio el reloj de pared y aquellas calculadoras de cuarzo y otras más de celdillas solares que funcionan sin baterías y parece que nunca dejarán de funcionar. Tanto las calculadoras de escritorio como las de bolsillo y hasta las que incluyen algunos relojes de pulsera, son las que nos ahorran el esfuerzo mental que requieren las operaciones aritméticas ayudados con el lápiz y el papel. (Todavía no llegábamos al momento de los celulares móviles que también nos sirven de calculadora)



Muchos se preocuparon en aquel entonces, hasta llegaron a limitar o prohibir su uso en clase, con la idea de que pudiesen tener consecuencias negativas en los procesos de abstracción de los estudiantes, a la hora de hacer cálculos matemáticos utilizando la mente directamente asociada a las fórmulas aprendidas en el aula y el desarrollo en sí del conocimiento disciplinar de este campo, es decir, las bases numéricas con las cuales nos acompañamos en la vida.


Algunos maestros razonaron que la falta del ejercicio mental tendría como consecuencia generaciones de educandos imposibilitados para llevar a cabo esta clase de funciones, que sin duda son trascendentes para la existencia. Se preocuparpn los docentes, pues el pensamiento lógico matemático estaba amenazado por los instrumentos facilitadores que realizan operaciones sumamente complejas en fracciones de segundo. Eran y son en realidad pequeñas computadoras, mini portentos que, sin embrago, se encontraban muy lejos aún de lo que vendría después y que revolucionaría de una manera casi total la vida contemporánea. Esos mismos estudiantes que pasaron apuros porque sus maestros veían con recelo que llevaran calculadoras a la hora del examen de matemáticas, física o química, al paso del tiempo se convirtieron en los investigadores que desarrollan las máquinas modernas (hardware) así como los programas cibernéticos (software) que sirven como plataforma virtual a las redes sociales, que, en forma creciente y vertiginosa, suman cientos de millones de usuarios en el planeta. Nada de lo extraño previsto sucedió en las mentes de quienes continuaron sus estudios en áreas relacionadas con el uso de las matemáticas. Al contrario, parece ser que el contacto con la tecnología mejora las habilidades que requieren abstracciones complejas, por lo que los sujetos obtienen mayor agilidad para el pensamiento. Además se desinhiben éstos de manera notable cuando requieren socializar con sus pares.


La variada influencia que tienen los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información (TIC) en el ámbito escolar, se convirtió sin duda en un tema central de la educación.


En una sociedad atravesada por estos fenómenos que vivimos en el día a día, los docentes respondemos de distintas maneras que no siempre tienen la fortuna de ser las mejores salidas, en términos de estar a la altura del auge comunicacional a distancia y, por tanto, en las condiciones que nos permitan operar con este nuevo sentido que adquieren los jóvenes que estamos ayudando a formarse. Por lo que se hace necesario que nos familiaricemos o al menos tengamos en cuenta los imaginarios construidos por la cultura y a su vez reproducidos y potenciados por los medios de comunicación de la era digital. Es importante explicarnos cómo es que éstos instilan conductas en los jóvenes estudiantes.


Las líneas de investigación que se enfocan en la educación para los medios, cobran importancia en la medida en que los alumnos cambian las dinámicas y comportamientos, muchas veces en contra sentido de lo que buscan los programas formativos, dado que tuvo lugar un fenómeno que se conoció como la “deslocalización de los saberes y de la autoridad cognoscitiva del maestro”. Los medios y las nuevas tecnologías de la comunicación electrónica de la Era digital, transforman los imaginarios colectivos y esto impacta en la sociedad.


¿Sería momento de incorporar en el apartado curricular de las escuelas información sobre los medios, en sus aspectos tecnológicos, sus lógicas de producción, eminentemente marcadas por la mercadotecnia que lleva al consumo? ¿Qué relevancia tendría inducirles a reflexionar sobre el impacto social que éstos tienen cuando se trata de formar opinión, entre otros propósitos mediáticos, para que los estudiantes interioricen ideas que les sirvan como respaldo analítico ante lo que producen y reproducen las industrias culturales?


Esto es parte de los fenómenos de los cuales compartiré algunos puntos de vista en esta charla, en base a cierta experiencia y observaciones a lo largo de mi carrera educativa y formativa.



La activación de gadgets electrónicos en todo el mundo supera hasta tres veces el número de nacimiento de bebés. Es más, no sólo hay más dispositivos móviles que niños en el mundo, sino que las cifras hablan de la activación de 200 dispositivos Android que se generan cada minuto y unos 255 en total por minuto. Se calcula que en cuatro años habrá 8 mil millones de líneas de telefonía móvil. China ya casi alcanza los mil millones de dispositivos conectados.




El e-leearning,




El aprendizaje a distancia puede ser una herramienta que balancee las cifras de estudiantes que se quedan sin lugar en las instituciones educativas. (En México en promedio quedan en esta condición 800 mil jóvenes) Sin embargo, el roce de lo humano es insustituible. La profesora, el profesor, los compañeros y la familia, son quienes ayudaron a construir el tipo de personas que somos.




Democracia educativa




El 12 de mayo de este año tuvieron lugar una serie de conflictos en varias universidades de Chile, derivados de una crisis de financiamiento a la educación pública. Más de 20 universidades y centros escolares fueron tomados pacíficamente por federaciones de estudiantes chilenos.



¿Qué llevó a los estudiantes chilenos a tomar esta actitud?




2 parte.





El cambio de paradigmas.





El cibermaestro y la brecha digital





Herramientas interactivas:




- Adobe Captiavate. Permite crear contenido de aprendizaje e importar los existentes de Power Point e incorporar elementos multimedia, simulaciones de aplicaciones, entornos de ramificaciones y cuestionarios.




- iPad. ¿Necesita enseñar el principio de aceleración en la materia de física? Sólo saque el tablet más popular del momento, use la calculadora científica del app TouchCalc, grafique la aceleración al sacudir el aparato con el app SPARK vue, escriba las conclusiones en notas y ponga el cuestionario en línea a través del explorador de internet de su aparato.




- Android. Si la manzanita no es lo suyo, el sistema Android ofrece innumerables aplicaciones gratuitas y pagadas como Classroom News, Worldwide Classroom, Origami Classroom I y Classroom Copilot.




- Cámara digital. Incluso con los más pequeños se pueden hacer proyectos interesantes, como crear una historia, un álbum de bienvenida a la clase, un anuario o servir para identificar escenarios.




- ¡Tunes University. El sistema universitario de Apple ofrece 350 mil lecciones y videos de varias universidades del mundo, como Oxford, Cambridge y Stanford, de manera completamente gratuita en ¡Túnez.




- Skype. El servicio de videollamadas gratuitas faciltan reunirse con otras personas, aún si no están cerca. Una videollamada grupal puede incorporar a un conferencista virtual a su clase sin necesidad de gastar en viáticos o vuelos.




- Aplicaciones móviles para iPad y smartphones. El Tecnológico de Monterrey desarrolló un modelo digital de aprendizaje que se basa en podcast y aplicaciones para dispositivos de comunicación móvil, e incluye diferentes tipos de aplicaciones didácticas e informativas en dispositivos móviles de comunicación, así como de entretenimiento para los profesores en materia digital.