jueves, 1 de mayo de 2014
Entre la sal y la informacion
martes, 22 de noviembre de 2011
La Fil: vicisitudes y memorias, veinticinco años después
Los veinticinco años que tiene ya, más otras opiniones e incluso informaciones parcialmente ciertas, me dan motivo para escribir este artículo dedicado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Como uno de los del equipo inicial que la fundaron y pusieron en marcha, me considero autorizado para dar, más allá de puntos de vista, críticas u opiniones que nadie me ha solicitado ni tampoco creo que tengan utilidad alguna, un testimonio de memoria de lo que vi hace un cuarto de siglo, cuando organizamos en 1987 la primera edición de esta maravilla que existe gracias al poder magnético de los libros y la literatura.
Me invitó directamente Maricarmen Canales, una de sus principales cabezas, con la idea de hacerme responsable de la venta de los stands en las casas editoriales que operan en el país, tanto nacionales, como extranjeras. Para ello era necesario dejar por ciertos períodos de tiempo a mi familia en Guadalajara, dado que casi la totalidad de estas empresas tienen sus oficinas en la capital. Se me proporcionó el directorio de dichas casas editoras y me encontré unas dos mil, aproximadamente y dos o si acaso tres, en Guadalajara.
Visité tantas como stands tenía la feria disponibles para la exposición y venta de libros, ya que otros estuvieron destinados a embajadas, universidades, centros de investigación y algunas rarezas, como libreros coleccionistas u otros.
La tarea de vender los stands, más que ardua fue crispante; no creían en nuestro proyecto. Nunca olvidaré al director de una editorial llamada Red Editorial Iberoamericana, (REI) que tenía sus oficinas cerca de Reforma. El individuo, un español, me hizo pasar a su despacho para mostrarme la invitación de la Fil en el bote de la basura. Según él “en este rancho nadie se acercaría a los libros”. Así como lo digo. Tamaña majadería solamente se explica en alguien que ignora totalmente las dinámicas de la provincia y tal vez hasta del propio país. Esta anécdota está como para restregarle otra invitación en la cara. Quién sabe qué sea de ese sujeto y de su empresa, pero seguro al tragar sus palabras, se atragantó.
Hubo, sin embargo, quienes sin llegar a esos extremos manifestaron sus dudas, en tanto que otros directivos fueron mucho más perceptivos e inteligentes, puesto que creyeron en la Fil. Entre ellos destaco al entonces director comercial de Grijalbo, don José Fuster, quien dejó este mundo hace años. Le recuerdo como un hombre de libros, que supo desde el principio hacia dónde nos dirigíamos.
¿De quién fue la idea?
Leí en una entrevista que le hicieron los de la revista Proceso al escritor Dante Medina, un buen amigo, por cierto, que Margarita Sierra, otra de las dirigentes de la feria, le manifestó que tenía una “idea” para vendérsela a Raúl Padilla, entonces director de un departamento de intercambio científico y académico, fundado por él mismo y su equipo, dentro de la UdG. Esa “idea” era el embrión de la Fil. Es impensable que a una sola persona se le ocurra algo semejante, máxime cuando ésta trabajaba entonces en un campo totalmente ajeno al de las ferias de libros. Yo tengo una versión diferente. La idea de crear por primera ocasión una feria internacional de libros en la provincia, de alguna manera tiene un antecedente en la Feria de Libros del Palacio de Mineria. Esta versión es la que me dio personalmente quien fue el primer director durante dos o tres años en la naciente Fil, el ingeniero Miguel Bolívar Zapata, quien antes de dirigir en Guadalajara, fungió como director de la Feria de Minería durante unos cuatro años, si bien recuerdo. Él me comentó que un amigo personal que a su vez lo era de Raúl Padilla, Onofre Sánches, pensaron proponer un proyecto semejante al de Minería para Guadalajara, con el mismo carácter nacional, dado que la feria capitalina no es propiamente internacional como la de Guadalajara. Para ello estuvieron de acuerdo en invitar a Raúl a un lugar para cenar y ahí platicar del plan. Me dijo Miguel en esa ocasión que Raúl estaba satisfecho con la idea y ahí mismo dejó claro que la propuesta sería darle un contexto internacional.
Entré como vendedor de stands y recorría sectores completos del DF. En ocasiones me apoyaban los choferes de la oficina de representación que tenía la UdG en la Colonia Roma, ahí llegaban los libros para su distribución a las librerías, porque ese lugar además servía de casa distribuidora del libro universitario, el encargado era Onofre Sánches. En esta finca tenía yo un escritorio, un mapa del DF, y una extensión telefónica. Las secretarias, al igual que el resto del personal, dos choferes-almacenistas, nos dieron un enorme apoyo, hasta que poco a poco se iba llenando el plano de la feria que estaba empotrado en hielo seco sobre la pared. Tuvimos que aceptar pagos del 50%, como anticipo, ya que los libreros esperaban los resultados para cubrir el total del importe por el espacio que les permitiría exhibir y vender libros en Guadalajara. Tal era el escepticismo que flotaba sobre la Fil.
Otro aspecto inicial que nos desfavoreció, aunque después tuvo un final feliz, fue el hecho de que la feria se pensó montar al principio en el Instituto Cultural Cabañas. La propaganda que se distribuía, en color plata con negro, así lo indicaba. De haber sido ahí hubiera fracasado desde el comienzo, ya que el lugar apenas si resiste, en términos de conservación de bienes con valor patrimonial e histórico, el impacto de las actividades burocráticas y algunas artísticas que emprende la SEC, Jalisco. No es propio para algo de gran magnitud y afluencia de públicos. La construcción de Expo Guadalajara, no estaba aún suficientemente avanzada. Sin embargo, los vientos cambiaron junto con la sede. Se imprimieron nuevos trípticos y demás documentos para dar a conocer y convocar a la feria.
En el organigrama inicial estuvieron Miguel Bolívar Zapata, quien se desempeñó como director general. Maricarmen Canales y Margarita Sierra se hacían cargo de diferentes actividades que iban desde las relaciones públicas gubernamentales, hasta relaciones internacionales. Daniel Varela estaba en el área de difusión. Emanuel Carballo creaba y organizaba bases de datos en una PC, la única que teníamos al principio, con el monitor monocromático y su programa Lotus. Era y es un gran editor. Antonio Venzor también se encargaba de áreas de medios y difusión. La actual directora Nubia Macías se desempeñaba como asistente de Margarita Sierra. Estaba también una chica del Iteso; Susana Sanromán.
La coordinación de la parte operativa técnica, el montaje de tal cantidad de stands, al principio metálicos y elaborados en los talleres de la UdG, fue por cuenta de Antonio Magallanes, así mismo, la Fil se ayudó de muchos universitarios que fueron sumados en tareas de apoyo logístico, edecanes, choferes, guías, etc. Si me falta algún nombre por citar en este primer equipo que duró dos años, es por falta de memoria. Cabe aquí también mencionar que los prestadores de servicios han sido un puntal de la Fil durante sus veinticinco años.
Al tercer año el puesto de encargado de ventas desapareció por innecesario: había ya una lista de espera por si algún inscrito cancelaba su participación. Increíblemente, casi por milagro, como apunta Dante Medina, la feria creció en cada año. Vimos por ahí maravillas vivientes como Silvio Rodríguez, Eduardo Galeano, Augusto Monterroso y Ernesto Cardenal. La Fil es Fuentes, Mosiváis y Arreola. También es tumultos de chiquillos corriendo por los pasillos, pasando muy cerca, casi rozando el talle de las beldades que graciosamente atormentan el pensamiento con una lluvia de deseos. Es un tropel, un enjambre humano propio para el saludadero interminable.
Mi trabajo concluyó muy aprisa, ya no hubo qué vender y me retiré unos años. Pero el destino me tenía un lugar en la Fil después; cuando ingresé a Televisa- Guadalajara. Como periodista encargado de actividades culturales, cubría la Fil, con entrevistas incluidas. Este fue el gran paso que me llevó a sentarme a dialogar con Carlos Fuentes, justo el día en que acababa él de presentar el libro de poemas de su hijo desparecido, Carlos Fuentes Lemus. Me acompañaba mi padre en el mesanine de la Expo, donde tenía lugar la entrevista, Al percatarse Fuentes del trato que tengo con mi viejo, me comentó: veo que llevas una excelente relación con tu padre. – Si,- le confirmé, somos grandes amigos. Recuerdo, y se nublan los míos, sus ojos depositarios de unas lágrimas que no se atrevieron a humedecer el rostro tan conocido y respetado. Su hijo acababa de morir.
Fue casi una década en que año con año estaba yo presente el día completo en la Fil, antes de partir a los estudios a editar las notas y reportajes. Era uno de mis campos favoritos de acción. Gozaba al tiempo que hacía mi trabajo.
Antes de concluir con esta memoria quiero dejar testimonio de uno de mis mejores recuerdos en esta gran feria. Era en la primera, fines de noviembre de 1987. Se organizó un homenaje a Juan José Arreola y el señor llegó con una hora de anticipación. Además se fue con su chofer o quien le haya llevado, por la puerta de atrás, justo el área de bodegas. Finalmente lo trasladaron a donde estaban los directivos y éstos, bastante ocupados, no pudieron atenderlo como merecía tan distinguido escritor en una feria de obras y autores. Entonces me pidieron que fuese algo así como su edecán por una hora. Tiempo suficiente para que el guzmanense me deleitara con su conversación prolija y literalmente de fábula. Nos detuvimos en un stand, él iba sosteniéndose un poco con mi brazo, entonces me soltó y tomó un libro. Mira, me dijo, aquí está el libro de donde aprendió mi hermana la receta del gazpacho andaluz. Tenía don Juan José una memoria maravillosa, y además era aficionado a las matemáticas. Hizo un cálculo y se llevó la mano a la frente: ¡Dios mío!, exclamó, era muy bueno para exclamar, declamar y todo lo que termina en amar. Me señaló un anuncio: 80 mil títulos. Es una barbaridad, comentó Arreola, si un individuo se pasara la vida leyendo hasta ajustar setenta años, a lo mucho leería unos cuatro mil ejemplares. Es una locura tanto libro ¿quién los va a leer? Yo jamás leo algo nuevo. Leo mis favoritos una y otra vez, vuelvo a ellos, no pierdo el tiempo con otros… ¡Zas! Me dejó atónito, pero seguimos caminando. Desde entonces he sido más cuidadoso o selectivo cuando elijo qué leer.
Hay más que pudiera mencionar después de un ejercicio de reflexión y sobre todo evocación de esos años, los finales del siglo veinte y esta primera década del veintiuno, bastante agitada, por cierto, en todos los órdenes, para bien y para mal.
Coincido con Dante en que esta feria tiene mucho de farandulera, es más, nació un tanto farandulera, digamos que con un pie en los libros y el otro en la fiesta. Pero ese es su secreto, su máxima para el éxito: ven, lee y diviértete.
lunes, 17 de octubre de 2011
Amigos
miércoles, 6 de julio de 2011
¿Qué pasa en México?
Es muy difícil refutar la tesis de que cada vez que votamos lo hacemos para que las cosas empeoren, aunque esa no es nuestra intensión, sino todo lo contrario. Ya son varios sexenios al hilo, recuerdo cuando menos unos cinco, en que cada gabinete entrante supera al anterior en dislates, errores, pifias o de plano desastres, como el de ahora. ¿Sirven para otra cosa que para infundir caos, miedo, desconfianza y desánimo, los gobiernos federales, muchos estatales y miles de municipales? No, para nada más han servido en décadas.
La mayor parte de la infraestructura que vemos, como carreteras, puentes, puertos, aeropuertos, refinerías, etcétera, ya son de muy atrás, salvo una que otra autopista de cuota, pero este rubro ya está concesionado a particulares, de manera que no obstante que los políticos se pongan el sombrero de que las obras se deben a sus “esfuerzos”, las construyen empresas y ellas mismas las explotan. Por cierto el gobierno de Calderón gasta millonadas en presumir estas mentiras en los medios. No son actos de gobierno. Los aeropuertos, puertos y lo poco que dejaron los gobiernos del ferrocarril, esa chatarra que vemos rodar, se vendieron a la iniciativa privada, inclusive a una empresa yanqui de la cual el ex gobernante Zedillo es accionista. Además, los agentes del gobierno que hicieron las transacciones, encima de sus sueldos y prestaciones insultantes, se llevaron una buena tajada, como se dice coloquialmente en este país.
Los sucesivos gobiernos reactivan las divisiones históricas de la sociedad, le esquilman una parte considerable del producto de su trabajo, se confabulan para arrasar con los pocos reductos naturales que se conservan, como son algunos bosques, manantiales y selvas, mismos que se pierden de una manera desenfrenada.
Dejaron la comunicación masiva, lo más estratégico de toda la sociedad, en manos de clanes familiares que dominan este mercado y lo que produce, es decir información o mensajes con sesgo ideológico cargado hacia la oligarquía y que son capaces de hacer cognición en los imaginarios colectivos y con ello dirigir comportamientos políticos u otros. Todo esto sumado a la proliferación de contenidos que instilan conductas consumistas a su vez compulsivas. Medios anodinos, tendenciosos, antidemocráticos y fuertemente monopolistas.
La corrupción desmedida de los gobiernos y todo lo que gravita en ellos, incluida una buena parte de la iniciativa privada, también dio lugar a que ingresen al país miles de toneladas de armas ligeras y no tan ligeras, casi de toda clase y calibre. En lo que redacto estas páginas ya surtieron varios pedidos millonarios en distintos sitios del país. Son para matar, secuestrar, asaltar, atracar a punta de balazos, es tan exagerada esta situación que hasta la propia SEDENA proporciona pistolas tipo escuadra para autodefensa del hogar ¿Qué vislumbran los que tienen acceso a cierta clase de información?
Antes de llegar a esta encrucijada de terror, los gobiernos y sus secuaces se pusieron de acuerdo para abrir las fronteras y permitir el ingreso de productos, la mayoría procedentes del oriente, a precios y calidad por debajo de los nacionales: calzado, textiles, utensilios y hasta alimentos o especies como el chile, sin duda transgénicos.
Se abrieron más las fronteras del norte, pero solamente de allá hacia acá y para los automóviles con más de diez años de uso. El parque vehicular se disparó en todo el país, con la consecuente saturación de carreteras y ciudades, incremento de accidentes, quema de combustible, saturación de chatarra, llantas viejas, etc. Los transportes públicos urbanos se fueron a la baja en cuanto a oferta y calidad de servicios, excepto en la capital.
Endosaron las minas a compañías extranjeras, los bosques, las playas y hasta el agua del subsuelo, para que se beneficie la coca cola o las cervecerías, ahora con capital extranjero. Expropiaron a las comunidades y vendieron la franja del Istmo de Tehuantepec (véase La saga de Tehuantepec. www.carlosvillaguzman.blogspot.com) a las trasnacionales, como algunas españolas que construyen parques eólicos para vendernos electricidad. ¿Por qué cree usted que encarcelaron, asesinaron o desaparecieron tanta gente en Oaxaca? Eran en su mayoría líderes indígenas o civiles comunes que protestaban contra los ingentes abusos y atropellos que constantemente les ocasiona el gobierno a través de sus instituciones armadas o políticas. Después se vino lo de la APPO y luego a ver qué sigue.
Esa misma secuencia de gobiernos descuidó áreas litorales, por lo que se perdió hace poco la isla Clipperton, adueñada definitivamente por los franceses. (Fuente: http://www.cityacapulco.com.mx/notic...lipperton.html) además de permitir la entrada de buques pesqueros, por falta de vigilancia, para que depreden a su antojo las millas náuticas nacionales.
Por si fuera poco lo que abarca ésta lista incompleta, los gobiernos que hemos padecido, introducen y obligan a la gente a vacunarse con altos riesgos contra la salud, todo para complacer a la siniestra industria farmacéutica, ahora global.
Qué difícil va a ser ir a votar otra vez por un gobierno. Y cabe decir también que no he cambiado de opinión desde hace cinco años cuando elegí como presidente a Andrés Manuel López Obrador. Espero que se den las condiciones para que vuelva a postularse y nuevamente cruzaré la papeleta con su nombre. Lo comparo con Lula, a quien las mafias de su país le impidieron llegar en varias ocasiones a la presidencia, los del grupo Globo insistían en que “ese señor era un peligro para Brasil”, hasta que gracias a la gente que le apoyó, pudo erigirse como mandatario y en ocho años, lo que duraron sus dos periodos de gobierno, ya que se permite la reelección, fueron suficientes para transformar a este gigante hasta posicionarse como la cuarta economía mundial y la mayor de América del Sur. Por eso en su reciente visita este presidente se sintió con autoridad moral para hacer algunas críticas puntuales sobre lo que acaece en México y hasta ofreció ideas, sugirió alianzas con Pemex, entre otros comentarios y observaciones. Por cierto se permitió desearle suerte a Encinas quien fuera literalmente barrido por la aplanadora oficial y la propaganda en las elecciones del domingo.
En cambio, las mafias de aquí y mucha gente todavía bajo los influjos de la televisión o de otra clase de efluvios mentales o reales, no lo ve de esta manera y todavía es capaz de negarle el voto al tabasqueño. Es comprensible mas no justificable, la falta de esfuerzo o voluntad para informarse más a fondo sobre las opciones políticas y que muchos sean influenciados a tales niveles por los medios, sin embargo, esta actitud es la menos indicada entre tanta fatalidad. ¿O hay otro precandidato libre de toda culpa?, AMLO puede significar la única salida, aunque traten de desaforarlo de nuevo.
Si llego a ver a Salinas en la cárcel y sin la fortuna que hurtó, lo mismo que a sus sucesores enfrentando la ley, nuevamente les inculcaré a mis hijos y alumnos el amor a la Patria, porque hasta eso se ha perdido.
Esta esperanza sólo es posible cristalizarla a través de un gobierno que proponga y realice, desde la raíz, un cambio.
lunes, 13 de junio de 2011
La crisis de los medios en México
Se muestran vigorosos, nadie duda de su poder, sin embargo, los medios de comunicación pasan por una severa crisis. Quizá ni sus propios directivos hayan dimensionado de manera suficiente lo que comenzaron a enfrentar.
Por mucho tiempo los medios han mantenido un estaus quo privilegiado. Nadie o casi nadie se mete con ellos y en cambio, ellos se inmiscuyen en lo que les plazca, sin pudor alguno escarban en lo público o privado siempre que reditúe puntos a su favor.
Nos acostumbraron a esa suerte de soberanía discursiva que despliegan sobre el acontecer cotidiano, donde los emisarios o reporteros se abren paso, como si llevaran un cáliz o un arma que todos miran con respeto o cierto temor. El logo de la difusora envuelve con una cubierta de plástico el micrófono que llevan en la mano. Los identifica como acólitos de la noticia que contribuyen diariamente al ritual que escenifica el repaso de los acontecimientos, en un vertiginoso resumen de imágenes y frases cortas que enjuician lo que sucede y a quienes lo protagonizan.
“Ya llegaron los de la tele”, es un lugar común que se escucha en las aglomeraciones que se forman alrededor de un evento, un hecho, cualquier cosa de distinto orden, entre las muchas cosas que le dan sentido al tiempo y al espacio que habitamos. Como que sin la presencia de los de la tele aquello no estuviera sucediendo o no hubiera pasado. Es hasta cuando llegan que las cosas toman relieve. Cuando comienzan a grabar o transmitir los técnicos aquello que los locutores o comunicadores dicen o hacen, es entonces que se percibe esa singular sensación de que todo el conjunto, es decir, locutores y espectadores, pasan a la otra dimensión, la de las pantallas. Hay algo de emoción en el ambiente. Todo mundo se está viendo en la tele.
Lo mismo sucede o sucedía, hasta hace poco, con la prensa. Ninguna actividad podía quedar al margen de la presencia de periodistas. Los salones de hoteles u otros espacios quizá todavía generan buenos dividendos todos los días, al organizarse desayunos que en realidad son lanzamientos de noticias, aunque no todas tienen la suerte de ser publicadas o si acaso en forma muy superficial.
Sin embargo, las convocatorias por Internet ya ganan bastante terreno desafiando las reglas del oficio del periodismo presencial. Esto que se conoce como “la fuente”.
Indicadores primarios de la crisis mediática:
1 Los diarios tienen dificultad para mantener o han bajado sus ventas
2 La credibilidad en los noticieros televisivos se ha desplomado
3 La competencia entre agencias mediáticas crece sin que mejore la oferta hacia las audiencias
4 El Estado se contrae y con ello sus gastos publicitarios
5 Los procesos electorales han tenido modificaciones que tienden a limitar la compra de espacio en los medios
6 La Internet se transforma aceleradamente como la mejor herramienta de comunicación e información
7 Los medios han sido incapaces de crear sus propias redes sociales
8 Han perdido respeto en la sociedad
9 Se han autocensurado ante la escalada de violencia contra comunicadores y en general la que atraviesa el país
10 Se contaminaron con el “mundillo” de los escándalos políticos y de toda clase, que presentan como productos
11 Se revelaron como extorsionadores o cómplices de políticos u otros actores sociales, que les compran protección para no ser exhibidos
12 Los niveles de profesionalización de los comunicadores dejaron de tomarse en cuenta, principalmente en radio y televisión
13 El ingreso al país de canales de televisión extranjeros que superan con mucho en calidad a los nacionales (Discovery, Disney, History, People and arts, Animal Planet, etcétera) les recorta mercados y espectadores. (Hablando exclusivamente de TV)
14 La piratería e irrupción de opciones para obtener a bajo costo o en forma gratuita géneros musicales, los mp3, Ipod, u otros, vuelven menos atractivo el radio para esta actividad
15 La crisis financiera mundial impacta negativamente en sus balances, al depender los medios de tecnología fabricada en el extranjero
16 Los sindicatos de los trabajadores de los medios de comunicación son totalmente blancos, quedando el personal vulnerable, en estado de indefensión ante despidos, abusos o falta de cumplimiento de contratos. Un número importante de trabajadores o empleados de las empresas de medios, operan bajo la forma de “free lance”, sin prestaciones, ni derechos de antigüedad u otros
17 Persiste un desequilibrio de género, dado que los titulares de los principales noticieros, así como directivos y personal, continúa siendo por mucho, mayoritariamente masculino
18 La pluralidad del Congreso inhibe en alguna medida, aunque no de manera suficiente, el avance del poder de los medios al amparo de un marco legal instrumentado para salir beneficiados
19 La democracia ha tenido avances significativos, por lo que en las Cámaras es frecuente escuchar críticas puntuales hacia el comportamiento de los monopolios de la comunicación que operan en México, principalmente las dos televisoras privadas
20 La internacionalización de las noticias ofrece alternativas interesantes como CNN
Después de reflexionar acerca de cada uno de los veinte puntos enunciados, nos parece notorio que algo sucede al respecto, una crisis mediática.
Quizá faltan otras observaciones que pudieran respaldar aún más lo hasta aquí expresado, o bien, matizar la crítica. Tal vez existen más señales de esta crisis que nos afecta como ciudadanía expuesta o de alguna manera en contacto con los flujos mediáticos. Por otra parte, seguramente hay quien no lo considere de esta manera y puede ser que tuviera razón, en todo caso tómese este artículo como un ejercicio de análisis que superficialmente despliega una mirada hacia los medios en el contexto donde operan y los otros multiplicados y dispersos, donde llegan sus mensajes.
¿Esto es benéfico o negativo para la sociedad que depende de los medios para tener contacto con el mundo, en términos de estar al día en informaciones?
Ni lo uno ni lo otro, es decir, en lo que siempre ha sucedido y que haya tenido que ver con medios de comunicación, los receptores escasamente han sido tomados en cuenta. Más allá de conocer si están o no al pendiente de lo que se les transmite, para comprobar el raiting, las audiencias no tienen mayor importancia para los que dirigen los medios de comunicación. Por lo mismo, al no estar ligados a los medios electrónicos de una forma más interactiva, los televidentes o radioescuchas, permanecen hasta cierto punto indiferentes a lo que sucede en el espacio interno de los medios, de ahí que la crisis que se menciona en este artículo, ni siquiera sea percibida por ellos. Si quiebra una empresa o se fusiona con otra, (algo que sucede con más frecuencia que antes) si desaparece del cuadrante o aparece con otro nombre, si Slim entra o no al mercado de la televisión porque se lo pueda impedir Televisa a través del control de las instancias oficiales, es algo que a la gente no le causa mayor interés, o si acaso se comenta sin darle mucha importancia. Se trata de un tema más de conversación intrascendente que a nadie le quita el sueño. Aquí es donde surge la sospecha de que los medios se encuentran sumergidos en una crisis profunda.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Los antipopulares ¿nuevos dueños del mundo?
La unidad del nosotros es permitida por el exterior constitutivo, es decir, un determinado exterior que no lo es en el sentido estricto del término, porque de alguna manera es parte de la identidad que ayuda a conformarla pero al mismo tiempo le impone un límite. Amenaza y confirma, contribuye a configurarla a esa identidad pero simultáneamente la acecha. Gabriel Carrizo (2009)
Las elites que controlan los flujos materiales y económicos, han puesto en jaque a los demás. Los nuevos administradores han sumado entre sus activos la propiedad industrial, entre otras áreas de productividad que fueran de los estados que las administraban y que, pese a las incertidumbres o deficiencias, éstas operaban, generaban rendimiento que se traducía en utilidad común. Con todos los inconvenientes que siempre mostraron, constituían una base social que en distintas formas era fructífera, mucho mejor, desde la perspectiva del pueblo, entendido como la parte excluida de la planificación institucional.
Una frontera de exclusión divide a la sociedad en dos campos. El “pueblo” en ese caso, es algo menos que la totalidad de los miembros de la comunidad: es un componente parcial que aspira, sin embargo, a ser concebido como la única totalidad legítima. (...) El pueblo puede ser concebido como populus -el cuerpo de todos los ciudadanos o como plebs -los menos privilegiados-. (...) A fin de concebir al “pueblo” del populismo necesitamos algo más: necesitamos una plebs que reclame ser el único populus legítimo – es decir, una parcialidad que quiera funcionar como la totalidad de la comunidad- (Laclau, 2005 a: 108)
Haber conservado lo que se privatizó en el estatus de bienes nacionales, sin duda fuera un resultado más positivo en términos de democracia, que lo ofrecido por las privatizaciones, desmontajes o demoliciones: el aceleramiento de la desigualdad en aras de abrir el campo de los negocios a grupos e individuos constituidos como beneficiarios directos y desproporcionados del proceso. Baste mencionar como ejemplo una de ellas: los ferrocarriles, ahora desaparecidos como medio de transporte colectivo y en algunas regiones incluso como sistema de carga.
Los neo administradores son dueños de ejércitos, de grandes extensiones de tierra, minas, medios de comunicación, hospitales, universidades y todo lo que humanamente es necesario para continuar existiendo. Lo único que dejan y no siempre, según la conveniencia en términos económicos, son algunas bibliotecas, los museos, las plazas con sus monumentos, parques y lugares de recreación, que son cada vez más acotados.
Se trata de un cambio cultural ejercido a base de mostrar y aplicar el músculo. Toda la fuerza de los particulares, los propietarios y dueños, según su manera de entender y defender las propiedades, ha entrado en juego para dar en este escenario de inicio del siglo XXI, el gran golpe a lo que era o se creía como beneficio común. ¿Qué significa ahora este concepto, más allá de la posesión de unos cuantos bienes y libertades relativas? ¿Qué es ahora lo comunitario? ¿Acaso solamente los endeudamientos que ponen a cuestas sobre los comunes los gobiernos que los llevan a cabo? Maristella Svampa ha nombrado a este escenario como “gran asimetría de fuerzas”, proceso visible “por un lado, en la fragmentación y la pérdida de poder de los sectores populares y amplias franjas de las clases medias y, por otro lado, en la concentración política y económica en las elites de poder internacionalizado” (Svampa, 2006: 142).
Será un proceso largo y doloroso para las poblaciones desposeídas y fragmentadas la recuperación de lo perdido, máxime si en sus propias filas abundan líderes del momento que los dividen aún más.
Tantas veces acusada la izquierda de estar fragmentada, no atina a engrosar un cauce común que haga frente a los que aceleradamente se adueñan del espacio y de la materia, en desmedro de lo que es indispensable a otros, como el agua o los campos para producir alimentos. Algunos opinan que esto se debe a la tendencia en la que cada grupo o movimiento civil atiende solamente a sus límites o cotos de poder, sus bordes periféricos que encierran su propio interés. Falta una visión de coincidencia y aglutinamiento como factor de cohesión e impacto.
Las diferencias entre los qué más ganan dinero y los que menos acceso tienen a éste, pueden llegar a proporciones entre cien y uno, como sucede en México, inclusive mucho más.
Es claro también que el sistema o modelo económico colapsa en sus redes o circuitos, no opera más el orden especulativo de la acumulación, del mercadeo. O se vuelve a lo social, se regenera lo distributivo, comenzando por los monopolios, o ya no habrá más formas de estabilidad.
Durante milenios, prácticamente toda la historia, el desarrollo tuvo que pasar por el Estado bélico, la guerra como agente acelerador del cambio. No hay nación desarrollada o próspera que no haya sido beneficiaria de la economía de guerra de forma directa o indirecta. De ahí que nunca se suspendiera la guerra y todo lo que se hace para la guerra. Sin embargo, hemos llegado a una etapa donde ya no es tan factible hacerla entre naciones, quizá por esta razón se ha optado por modalidades internas de luchas dentro de los límites de un Estado. Un ataque de un país a otro corre el peligro de encontrar gran resistencia e involucramiento que pudiera revertirse en contra del atacante. Hay ahora mucho más equilibrio de fuerzas y mayor resistencia social a la guerra. En esto los medios juegan un papel definitorio porque llevan a las conciencias los acontecimientos genocidas y demás atrocidades propias de la violencia militar. Esto sin duda frena el curso de las agresiones aunque no del todo. Por tanto, la guerra se ha vuelto algo más difícil dado que el peligro, la amenaza que conlleva puede volverse en contra de quienes la organizarían.
Suena paradójico que parar la guerra equivalga a paralizar también la economía, sin embargo así es. El abastecimiento originado por las vorágines o torbellinos bélicos acelera la acción productiva, canaliza materias primas, activa finanzas, permite alimentar las balanzas de oferta y demanda, donde descansa la ganancia de unos al tiempo en que se despoja a otros. ¿Es este el orden natural que debiera seguir? Tal vez, aunque si se quisiera continuar en esta lógica, ya no corresponde a la realidad de nuestra edad.
Por supuesto que los poderosos se negarán por siglos a cambiar cediendo a otros parte de su fuerza. La lucha de contrarios reales o imaginarios es sustancial al género y a cualquier género de vida. Ya lo apuntaban así los filósofos y pensadores más antiguos, desde Aristoteles y Platón, hasta Kant, Bodino, Maquiavelo, Montesquieu, Marx, Tocqueville, entre muchos otros politólogos y observadores de la realidad humana.
Pero también es cierto que la supervivencia depende de un nuevo acuerdo que puede ser contrario o en buena medida distinto, a este tipo de evolución o aparente evolución de lo social. Se tendría que revalorar la mayor parte del todo constitutivo que conforma lo material y social. Dar un viraje rotundo y profundo, desde la implantación de otra ética, que haga posible el cambio sustancial de esta inercia tanto tiempo acumulada, así como todo aquello que lo sustenta. Se tendría que pensar distinto, concebirse la especie desde otros ángulos, con otros referentes que revaliden lo invalidado y recuperen así un diferente sentido, en tanto se logre disminuir lo atribuido a aquello por lo que se ha sostenido el luchar. La conciencia y la inteligencia han demostrado que juntas pueden deconstruir otra realidad y mostrarla como pausible ante el mundo. Es posible objetivar otro orden que subvierta el actual que es cada día mayormente destructivo, exponencialmente letal para la especie y otras que han padecido nuestra conducta.
Quizá nunca el género humano haya experimentado algo tan promisorio, dado que es como una utopía, pero siempre lo ha buscado. El relato de la historia nos habla de que así ha sido por siempre y por esta suerte, que no ha sido sencillo crear, se han logrado equilibrios que en muchas ocasiones llevaron a la paz. Gracias a ello hemos avanzado en la lógica de la ética, se ha acrecentado la sensibilidad de muchos en tanto que pugnan por el rescate de lo humano. Estos estadios acunaron las ciencias y el arte, el don de vivir y dejar vivir. Aunque siempre se mantuvo este otro lado oscuro de choque de fuerzas, lucha de poder, que tal vez perdure aunque destruya cada vez más.
Por alguna parte tendrá que surgir un consenso que comience a cambiar para que los antipopulares dejen de ser los dueños del mundo, los amos de la humanidad.
jueves, 26 de marzo de 2009
México, país de pirámides



Como centros de reunión, culto o enormes mausoleos, cumplieron también con el propósito de ofrecer un lugar idóneo para escudriñar el cielo y discernir así la mecánica del movimiento de los cuerpos siderales.
Las pirámides mesoamericanas como lo son las de Teotihuacán y Chichen-Itzá, se encuentran asociadas a elevaciones que fungieron como puntos angulares de referencia en las constantes observaciones astronómicas.
Los desplazamientos solares y lunares eran cuidadosamente estudiados, al igual que la forma y ubicación de las constelaciones. Para ello se basaban en puntos de observación, donde se llevaban registros, a la vez que trazaban esquemas sobre diferentes superficies, lo cual les permitía cultivar una ciencia astronómica que les servía para marcar fechas donde se hacían ceremonias o bien organizar las actividades en torno a los ciclos agrícolas.
Teotihuacán, Monte Albán, Tula, Cholula y Tajín, son algunos de los lugares que más se conocen entre los que guardan el patrimonio de tiempos prehispánicos, aparte del fantástico mundo maya, que contiene cientos de zonas aún sin explorarse en su totalidad.
En el occidente no se tiene conocimiento de la existencia de pirámides o construcciones de gran estructura, salvo algunas muy interesantes en los estados de Nayarit y Colima. El Ixtépete, rodeado totalmente por la urbanización de la capital jalisciense, es uno de los lugares que guardan ruinas que pueden dar idea de algún tipo de organización y motivación que les llevaba a emprender tales construcciones.
Abundan en la región las muestras de elevado valor estético y significado histórico necesarias para armar los mapas que nos faltan para conocer el pasado, más allá de lo que nos permitieron saber los escasos códices de antes y después de la conquista y algunas crónicas mestizas o europeas.
A través de los hallazgos como lo son las tumbas de tiro, características de la zona occidental de México y otros vestigios como las extrañas pirámides circulares de los llamados guachimontones, en la bregión de Teuchitlán, notablemente investigados por los arqueólogos Phil Weigand y su esposa Celia, conocemos cada día un poco más sobre las culturas pretéritas que florecieron en donde ahora vivimos nosotros.
Con esa inquietud me involucré hace años en una serie de excursiones, al principio con el profesor Samuel Moya, arqueólogo autodidacta que vive y da clases en la preparatoria de San Agustín y quien conoce la zona gracias a sus constantes excursiones con alumnos e interesados en el tema de la historia regional. En dos ocasiones nos acompañó Otto Shondube y descubrimos algunas formaciones de piedra como muros y escalinatas; lugares de observación y culto utilizados por gente de hace unos mil quinientos años, aproximadamente, según los cálculos hechos por el arqueólogo al reunir varios restos de cerámica y molcajetes.
Alguna vez hice un recorrido por una zona no muy lejana de donde nos llevó el profesor Moya y al pasar por unos sembradíos que tenían la milpa ya crecida, vi recortarse contra el crepúsculo la silueta enorme y asombrosa de una gran pirámide. Averigüé días después con la ayuda de un mapa que se trataba de una elevación natural que se conoce como cerro de la Villita. Me hice de una carta Cetenal de las que proporciona el Inegi, y pude corroborar que efectivamente el cerro, junto con otro muy próximo llamado cerro de las Latillas, se consideran conos volcánicos.
De todas maneras fui a reconocerlos con mis propios ojos y me sorprendí mucho de la forma piramidal de ambos. Volví en varias ocasiones y cada vez constataba que algo había hecho la mano humana, pues encontramos que estaban en parte terraceados y casi a flor de tierra hallamos tepalcates y pedazos de figuras que el arqueólogo Luis Gastelum, de la UdG, les estimó una fecha de mil quinientos a dos mil años de antigüedad.
Ya con estos datos me entusiasmé y acudí al INAH, y después de una inspección me entregaron una carta que de alguna manera daba a entender que no le vieron nada de importancia. Entonces guardé mis fotografías y deseos en un cajón y continué mi vida periodística y académica.
De cualquier forma esperé la estación más propicia para visitar las que yo consideraba y considero pirámides, para subir de nuevo y fue entonces que descubrí una plataforma rectangular o cuadrada con algunos gradientes señalando seguramente puntos cardinales. La estructura tenía curiosamente alguna intervención de fecha actual porque mostraba metal, sin embrago no deja de ser muy rara en medio de esa soledad y lejanía.
Además, mi intuición que se fascina con este tema, me llevó a pensar en la posibilidad de haber sido un lugar habitado por gente adelantada en cuestiones de agricultura y cierto orden social y de seguro militar: Eran los custodios del hierro de la época, es decir, la obsidiana.
El Bosque de la Primavera es una fuente inagotable del material vítreo que despidieron los volcanes. Tal vez una de las más importantes del continente. Con ello fabricaban armas para la guerra o utensilios para diversos usos incluido la cirujia.
Los dueños de las minas de obsidiana seguramente las defendieron con estrategia militar y se beneficiaron de su comercio. Así se hicieron grandes y lograron prosperar y llevar a cabo intercambios culturales con pueblos o repúblicas de elevada condición intelectual como lo fueron los teotihuacanos o los toltecas. Quizá fueran contemporáneos de los mayas u olmecas, difícil saberlo con tan poco que conocemos de ellos.
Hoy que disponemos de herramientas maravillosas como el Google Earth, decidí visitar virtualmente las pirámides y se me fue el sueño de las últimas noches ante lo que descubrí y comparto con mis amigos.
Son tres pirámides alineadas en un triángulo muy bien delineado. Dos de ellas están escalonadas, aunque la actividad moderna ha deteriorado bastante la superficie de ambas. Inclusive una de ellas estuvo concesionada al ferrocarril para extraer balastro.
Son cónicas, circulares y perfectamente delineadas buscando la forma piramidal. Se aprecian en las fotografías los relieves geométricos y en los trasfondos se observa claramente otras elevaciones que se utilizaron igualmente para la práctica astronómica y quién sabe qué más.
Casi me quedo sin aliento y me embriagué de emociones cuando descubrí gracias a la tecnología del zoom de esta herramienta de navegación, unos trazos en el suelo que resistieron el paso de los siglos con todo y la maquinaria agrícola moderna. ¡Figuras de planetas! Alineamientos y círculos, junto con trazos rectilíneos y otros más que hacen referencia ni más ni menos que al gran símbolo que utilizaron los mayas y otras civilizaciones: Hunab Ku. El círculo con otro círculo dentro. De acuerdo con el estudioso de pirámides mexicanas Peter Topkins, el complejo de la zona central ceremonial de una pirámide mesoamericana, se hacía en la forma de un cuadrado circunscrito por una esfera, símbolo de Hunab Ku.
Nos dice el autor que la concepción maya de la tierra era que había sido formada de una nebulosa mediante la combinación de fuego, agua y gases, que produjeron materia sólida creadora, era Can o Kan; siendo Huracán el vórtice rotatorio que hacía posible la condensación de elementos primordiales al incorporarlos en un núcleo, reintegrando así los elementos desintegrados por el caos.
Aquí les dejo estas fotografías de los círculos de Hunab Ku, en una zona adyacente a las pirámides desde cuya cúspide quizá eran estudiados por los ancestros mexicanos.
Cuando gusten visitar las pirámides me dicen para organizar una excursión.
Si tuviéramos autoridades capaces las buscaría para hacer algo, pero ni para qué perder el tiempo, así que honrando con todo cariño el precioso y riquísimo significado de nuestras raíces, les mando lo que he visto y comprobado. Ojalá pudiéramos organizarnos para crear un museo de sitio en el lugar y tal vez un parque temático.
domingo, 25 de enero de 2009
Crónica de una cena republicana
Sabíamos de su visita porque nos lo dijo la que concibió la idea y dispuso genialmente todo para que sucediera la reunión. Sin embargo, estaba en posibilidad, “quizá”, era muy “probable”, y, como siempre sucede en estos casos: el tiempo tenía la última palabra.
Finalmente llegó la convocatoria definitiva: acudan a reunirse porque es necesario que les escuche y obviamente escucharlo, aunque lo dicho durante el mitin y la prensa que se comporta objetiva, nos enteren acerca de lo que planea AMLO y el movimiento que dirige.
Avisados sobre el horario y de una lista de comensales que controlaba el acceso, acudimos. Afuera, apoyaba un personal amable de seguridad que ni siquiera preguntó el nombre y mucho menos hizo intento de inspección o interrogatorio, nada, pase usted a la reunión.
Dentro; jardín de senderos con luces de velas que se bifurcan. Aire espléndido, agusto. Larga mesa dispuesta con sillas donde uno se podía sentar y ser atendido para degustar bebidas. La comida se sirvió estilo bufet. Todo en armonía y orden, hasta la música se ubicó a la distancia conveniente para poder charlar.
La planta superior se dispuso como especie de salón de ajustes, en lo que se reúnen y acomodan los invitados. Unos minutos nada más, suficientes para relajarse un poco después de la visita de varios, creo tres o cuatro, municipios. Al ritmo de siempre, con discursos, saludos y besamanos que se repiten por lo regular en las Plazas, con los laureles o palmeras de testigos, junto a las torres de los templos. El quiosco en medio y las vendimias alrededor de los asistentes. AMLO, micrófono en mano improvisa arengas que resultan premonitorias para la marcha del país o señalan las fuentes de tanta desgracia.
Bajó, rodeado de la familia anfitriona, sonriente, pero no mucho, porque su sonrisa no está aquí, seguramente estará cuando descansa o simplemente se acompaña de sus seres íntimos. Es esquivo hasta en la mirada, va por encima del primer plano, como mecanismo de defensa. No se pone al alcance de nadie, salvo sus muy cercanos colaboradores o acompañantes. No se entretiene un segundo, como todo individuo hiperactivo o que se sabe el blanco de muchas cosas. Es poco sondeable aunque le guste hablar, tampoco da pie a que le hablen porque así seguramente evita incomodidades, pero tal vez se priva de otras. En su balance dijo que ha escuchado tanto y de todo tipo de ideas, que sería imposible atender siquiera unas cuantas. Entre muchas cosas se planteó la creación de un banco para ayudar al pueblo, así como algunos modelos de autoabastecimiento de bienes y servicios manejados por las organizaciones de la resistencia, con la finalidad de debilitar a los opresores y doblegarlos como escarmiento de su insano apoyo al fraude. Ésta y otras ideas han sido descartadas por inviables. No es fácil sostener un movimiento de esta naturaleza y encima agregarle más compromisos. No ha habido posibilidad de dar más pasos para recuperar lo que le robaron a la nación. No hasta el momento, si no es por vía electoral. La única posibilidad concreta y sensata, a pesar del Ife corrompido y el fraude de Estado, que seguramente se afina para los próximos comicios. Ser cautos para elegir representantes e insistir en la lucha por todos los medios pacíficos posibles.
Esto último lo comentó sentado ya a la mesa, donde pude observarlo por primera vez en un ángulo que me permitía captar sus movimientos.
Las manos que me parecieron, al igual que el resto de su piel, más morenas de como las había visto en las fotografías o imaginado, (quizá por tanta exposición al sol) se entrelazaban mientras nos dirigía unas palabras. Habló pausado, después de escuchar su bienvenida y algunas opiniones sobre el movimiento que le fueron dichas en tono sugerente; que pusiera mayor atención en la clase media, valorara más positivamente al sector empresarial y viniera más seguido a Guadalajara, donde el trabajo del movimiento local está triplicado “por la mentalidad cerrada de los tapatíos conservadores”. Hasta se habló de la utilidad o ventajas de la legalización de la mariguana, que si bien no es una prioridad, al menos es un asunto controvertido que puede ser explosivo si no se maneja adecuadamente, como sucede por el inútil desgobierno.
La internacionalización del movimiento, con la idea de conseguir solidaridad en otras latitudes o al menos darles vergüenza y ejercer presión a los usurpadores, fue otro de los temas expuestos.
Básicamente esos fueron los puntos que surgieron sin que fuese necesario un orden del día. Andrés Manuel buscó dar respuesta a los asuntos planteados. Dijo que de los empresarios se mantiene con reservas por las experiencias vividas. Les criticó su ignorancia, incuso con humor.
Solicitó discreción sobre un punto relacionado con la continuidad del movimiento y la estrategia adecuada para recuperar la presidencia. Respeto la confianza y no divulgo sus palabras en este renglón y paso al siguiente.
Con una anécdota que le sucedió dentro de una cabina de avión mientras volaba, ilustró para sus oyentes lo que sucede con la gente que fue vencida por culpa de la campaña sucia. Leen, ven o escuchan, a los merolicos de los medios de comunicación y se bloquean, se vuelven refractarios, le temen a la verdad.
Sabedor del enorme capital político que conserva, aunque éste evidentemente vaya en declive, lo aplicará en apoyar a los tres partidos de la izquierda: PRD, PT y Convergencia. No hay posibilidades de fundar un nuevo partido para 2012.
Nos servimos la cena con la idea de continuar con la charla pero el tiempo no estaba, para variar, dominado como para sacarle ventaja. Se nos adelantó L.O. a los posibles interrogatorios y ocurrencias, que en esos casos suelen irse hasta la sobremesa. En lo que fuimos por nuestros respectivos platillos, acabó sus bocados y sin más preámbulos se disculpó y marchó.
Se me quedaron los comentarios en el pecho y tampoco pude ver sus gestos cuando le preguntara su opinión sobre los medios de comunicación que de alguna forma le apoyamos, como para estar en sintonía y quitarnos el estigma que se nos ha impuesto de ambos lados. Se nos ve con desconfianza por parte de propios y extraños.
También le quería hacer una enésima sugerencia, pero esta encaminada a la fundación de organizaciones civiles en pro del Estado laico, de la enseñanza con ideales nacionalistas y democráticos al margen del clero, organismos para realizar estudios, que sirvan de células para las conciencias del futuro. Fundar las nuevas instituciones, como bien lo señaló Arcadia en cierta reunión que tuvimos hace meses. El tiempo, el ambiente, la circunstancias, no dieron chance.
Es un honor estar con obrador, corearon a la salida.
domingo, 18 de enero de 2009
Sionismo y guerras en Medio Oriente
Entre ellos, los judíos constituyen un grupo étnico exiliado que se distribuyó por el mundo manteniendo en formas variadas su identidad. A este fenómeno se le conoce como la “Diáspora” y sus orígenes se remontan aproximadamente a dos milenios.
La salida de Erets Yisrael, o Tierra de Israel, llamada también Tierra Santa, significó para el pueblo judío la asimilación a diferentes culturas según se establecieron geográficamente los grupos migrantes.
Los que permanecieron en el territorio, conocidos como judíos piadosos, Jeromi, continuaron su modo de vida (establecidos en colonias) basándose en los preceptos tradicionales de la Torá, estando a su vez en vecindad con diversas colectividades conformadas por practicantes de otras dos importantes religiones: la católica y la musulmana. Inclusive las relaciones comerciales en la zona de Palestina han sido parte esencial de la actividad humana y es común que los habitantes hablen indistintamente las lenguas árabes y el idioma hebreo. Sin embargo, la presencia de judíos y más aún, el incremento forzado de las colonias y subsecuente expropiación y expulsión de quienes habitaban desde siglos en esta región del Asia Menor, mantuvieron siempre latentes los estallidos que se han repetido a lo largo de la historia.
Los reacomodos humanos han enfrentado bélicamente a los pueblos, al punto de estar hoy en día envueltos en fuego con evidentes disparidades o asimetrías que saltan a la vista, según los partes de guerra que alcanzan de alguna forma a ser traducidos en notas periodísticas y las propias versiones de la prensa internacional que logra traspasar los cercos informativos.
El judaísmo esparcido en los cinco continentes ha pasado por diferentes procesos de secularización y asimilación entre las sociedades, dando lugar a los llamados jiloni “profanador”, (judíos laicos, ateos, indiferentes u opuestos a la práctica del judaísmo) sin embargo, no han desaparecido los lazos en red que les mantienen unidos y cooperando entre sí, por más que esta tradición trate de ser minimizada o negada. De hecho, la presencia mundial judía les permite tener una perspectiva del mundo diferente a otras formas de pensamiento, digamos que de una manera un tanto ahistórica. Conforman su organización y dinámicas según la observancia sobre los fenómenos y acciones humanas en lugar de hacerlo a través de las lentes del materialismo histórico o el Darwinismo, por ejemplo. La milenaria y rica cultura judía se refleja en numerosas prácticas de la cotidianidad que pueden llevarnos a profundizar en sus raíces filosóficas y religiosas, cuyo ámbito de misticismo nos habla simbólicamente de la permanencia de una raza teocráticamente elegida sobre las demás que habitan la Tierra, aún cuando fue destruido su templo principal al comienzo de la Era Cristiana.
Se rige la vida del judío no secularizado de la misma forma que lo hacen las conciencias ortodoxas de los diferentes credos, es decir, por mandamientos que en su caso inscribe la Torá, que es precisamente el conjunto de textos normativos; la Torá escrita (Pentateuco, Profetas y Hagiografía) y la Torá oral (Mishná, Talmud, Midrash, así como comentarios y aplicaciones prácticas).
Al pueblo israelita le fue favorable con el tiempo su carácter de exilio constante, no tan sólo en lo referente al fortalecimiento de la identidad solidaria, sino que los habituales desplazamientos permitieron tener agentes en los sitios de oportunidad, como lo fueron las colonias europeas en los momentos de mayor auge en actividades como la minería, la explotación de la tierra o los intercambios comerciales. No obstante sus aportes culturales a las distintas sociedades como pueblo expatriado, contando con la sabiduría de individuos de grandes capacidades y virtudes, los judíos enfrentaron siempre la negación a ser aceptados como iguales en las comunidades cristianas que dominaban el mundo occidental. Continuamente perseguidos, expulsados o confinados en guetos, sortearon las vicisitudes que les impusieron los tiempos hasta que se presenta la Emancipación como resultado de un proceso de otorgamiento de derechos políticos y sociales a los judíos en países cristianos de Europa, el cual duró desde el fin del siglo XVIII hasta la elección del Partido Nacionalista en Alemania en 1933.
En su obra “Contra el Estado de Israel. Historia de la oposición judía al sionismo” el autor y catedrático de la Universidad de Montreal, Jakob Rabkin, menciona que durante el periodo de Stalin los judíos ya no serán definidos por su judaísmo, y adquieren así una nacionalidad, similar a los armenios, los uzbecos o los rusos, con una mención en su documento de identidad. Al cabo de algunas generaciones, dicha mención que se conoció como el “quinto punto” del pasaporte interno soviético, se convierte en el último factor que preserva la identidad “nacional” distintiva del judío soviético. (Rabkin, 2008.P. 63)
La secularización de los judíos a finales del siglo XIX, dio lugar a un movimiento de transformación social: el sionismo que derivó en la formación del Estado de Israel a mediados del sigo XX.
Para los críticos se trata de una ruptura en la historia del pueblo judío. Contraviene los postulados de la Torá en tanto que la tierra prometida ha de venir de Dios y no de la imposición por recursos bélicos, como sucedió con la colonización judía en Jordania, Líbano y Palestina, a partir del final de la Segunda Guerra Mundial.
Las comunidades judías internacionales protestan contra el Estado de Israel. Proponen inclusive el desmantelamiento pacífico de su aparato que se apoya en el cuarto ejército más poderoso del mundo para controlar la zona de Palestina.
La constante expansión basada en invadir territorios militarmente, amenaza en forma cada vez más peligrosa la paz en el Medio Oriente y en el mundo.
Los intelectuales judíos del sigo XIX asocian su condición de pueblos ahistóricos a la que tienen los ucranianos o letones, es decir, no poseen un Estado nacional como en cambio sí lo tienen los alemanes o los italianos. El Estado de Israel se perdió en el siglo I, por lo tanto pensaron crearlo con la finalidad de “volver a la historia”, para lo cual da inicio el llamado movimiento sionista cuyo primer congreso tuvo lugar en 1897 en la ciudad de Basilea, Suiza. El congreso fue presidido por Theodore Herzl a quien se considera padre del sionismo moderno.
Cierta propaganda sobre este movimiento social cuyo origen tuvo lugar en los países de Europa del Este, menciona una serie de textos que se conocen como Los Protocolos de los Sabios de Sión, los cuales se supone fueron leídos en dicho congreso.
Apócrifo o genuino, el documento que contiene los Protocolos (fue publicado Sergyei Nilus en Rusia en 1906) es un tratado de política que habla de la conquista y dominio del mundo por medios que van de la fuerza a la coacción. Se hace mención a la Serpiente Simbólica del Judaísmo que a través de los siglos envuelve Europa.
Al revisar por Internet dicho escrito que se encuentra disponible para su consulta en varias páginas electrónicas, me encuentro una serie de apuntes que tratan de explicar el contenido y significado de esta especie de profecía que parece obtenida de algún arcón secreto custodiado por ancianos barbudos casi ciegos.
Una nota en particular señala que “el Protocolo III abre con una referencia a la Serpiente Simbólica del Judaísmo. En su epílogo a la edición de 1905 de los protocolos, Nilus da cuenta de este símbolo: Según los archivos secretos del Sionismo Judío, Salomón y otros hombres sabios judíos ya en 929 A.C., pensaron un esquema en la teoría de una conquista pacífica del universo entero por Zión. Según el texto y de acuerdo a la predicción, la Serpiente todavía tiene que terminar su trabajo, adhiriendo estrictamente el plan diseñado, hasta el curso que tiene que seguir está delimitado por el retorno de su cabeza a Sión. Esto se logra usando cada esfuerzo para dominar los otros países mediante la CONQUISTA ECONÓMICA. El retorno de la cabeza de la Serpiente de a Zión sólo puede lograrse después de que todo el poder de los soberanos de Europa ha decrecido, es decir, cuando por medio de crisis económicas y destrucción del comercio efectuadas en todas partes, allí se habrá traído la desmoralización espiritual y una corrupción moral, principalmente con la ayuda de mujeres judías que se hacen pasar por francesas, italianas, etc”. Hasta aquí el famoso texto suena catastrófico, sin embargo, los acontecimientos que hacen de Israel un Estado beligerante altamente peligroso para la humanidad, nos reflejan los terribles augurios y propósitos de Los Protocolos de los Sabios de Sión.
Con razón los judíos marcan su línea para no ser identificados con el movimiento sionista y la escalada de violencia que el Estado de Israel lleva a cabo para controlar el territorio que es estratégico para el control de flujos de armas y energéticos. Una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento llevándonos a una conflagración universal.
domingo, 21 de diciembre de 2008
De la Generación X a la Generación Z_ space: perdidos en el espacio o en búsqueda de identidades a través de una compulsiva producción de sentido.
Sugiero una categoría para la nueva generación de personas que nacieron en una etapa de la humanidad, donde la comunicación electrónica tiene predominancia sobre la vida de millones de sujetos que cotidianamente permanecen enlazados, “conectados” a un mundo virtual, a la vez que interactúan en la realidad material: La Generación Z_ space.
¿Qué cambios representa para los integrantes de las sociedades de la llamada posmodernidad el que conformen élites que conviven de manera inaccesible a los otros, es decir, virtualmente aparte?
¿Qué transformaciones en las personalidades de los sujetos usuarios adolescentes de las redes cibernéticas pudieran presentarse al tener el poder de construir su propia realidad?
El paso del tiempo es implacable al dejar sus huellas, en tanto la sensación de que cada día transcurre más de prisa parece tener una explicación en la física contemporánea, más allá de consideraciones de índole subjetiva.
Los medios de comunicación nos refuerzan la idea de que suceden demasiadas cosas durante las mismas veinticuatro horas, además de que éstas pasan cada vez con mayor fluidez o velocidad, para desvanecerse entre una suerte de nuevos surgimientos que tienen determinado lugar y momento en el espacio- tiempo.
En esta continua aparición, ocaso y extinción de sujetos y objetos, con diferentes características de las de sus antecesores, se tienen definidas, por sus diferentes rasgos, las pautas que dan lugar a las generaciones. La última de ellas, reconocida por algunos como la Generación Y, surge a partir de la Guerra del Golfo como una generación de in pase, que sirvió de transportador para dar lugar a una nueva generación que se reconoce por nacer en un mundo dominado por la tecnología virtual: La Generación Z_ space, formada por quienes nacen un poco antes o a partir del 2000.
Esta generación confluye con élites de jóvenes adolescentes de las últimas oleadas de la generación Y; usuarios compulsivos de Internet y otras vías electrónicas de comunicación a distancia, quienes no se conciben cabalmente en el mundo sino es por medio de las posibilidades que ofrece el espacio virtual, creado por la nanotecnología, entre otras especialidades de las ciencias.
Cada vez más enfáticamente sus interacciones dependen de ordenadores electrónicos, así como de una gama de periféricos unipersonales, con los cuales establecen plataformas de intercomunicación en tiempo real o bien, a través de links que mantienen información virtualmente suspendida con libre accesibilidad.
El término Generación X se ha utilizado para referirse a las personas nacidas en la década de los años setenta. Se discute aún acerca de las fechas exactas que definen a esta generación, sin embargo, suelen considerarse rangos que van de 1963 a 1978 o de 1961 a 1980. También se ha definido como la Generación X, a las personas que vivieron sus años de adolescencia en la década de los 80, nacidos tras los del baby boom. (Baby boom es una expresión inglesa surgida tras la Segunda Guerra Mundial para definir el periodo de tiempo con un extraordinario número de nacimientos que se dio entre 1946 y 1964)
La generación Y, es la sucesora de la generación X. Incluye a las personas nacidas a partir de 1982. El término hace referencia a quienes nacieron entre 1984 y 1994, aunque finalmente se extendió esa categoría para abarcar desde principios de los 80 hasta el año 2000. A partir de entonces surge la siguiente y actual generación.Si bien las Generaciones X y Y, distinguieron a los sujetos por cierta crisis identitaria como consecuencia de la exclusión social, entre otros factores, a su vez producto del desplazamiento del hombre por la máquina y más tarde por el sistema de circuitos integrados o chips, la Generación Z_ space recupera o construye identidades a través de una compulsiva producción de sentido, en base a herramientas que evitan el contacto físico entre los interlocutores.
Las comunidades establecidas por sus propios componentes quienes a su vez operan el diseño de nuevos códigos, claves de acceso, además de ciertas reglas que se definen por el uso de un lenguaje común que es propio del space, proliferan aumentando al mismo tiempo el número de “conectados“.
Los iniciadores de la Generación Z _ space se comunican entre sí como jamás lo hizo generación alguna en la humanidad, gracias a las posibilidades cibernéticas y las variadas formas de comunicación por medio de instrumentos electrónicos que transmiten imagen, texto y sonido de manera simultánea o por separado.
Conviven, muchas veces sin llegar a conocerse, durante largos periodos de tiempo en los que narran historias cotidianas, que trivializan auxiliándose de aditamentos que producen ruidos como zumbidos, entre otros elementos que se pueden interpretar conforme a las claves lingüísticas acordadas a través de los innumerables intercambios. Ahí, en esa atmósfera, se desenvuelven, socializando ideas y sensaciones, sin que nada obstruya la confiabilidad de la comunicación (grupal o reducida a dos personas) voluntaria, espontánea, que se da cotidianamente en los distintos ámbitos socioculturales donde se tiene acceso a la comunicación con recursos comunicacionales cibernéticos u otros. Además, a una conveniente distancia de los otros o “lo otro“, “extraño” “ajeno” y por tanto potencialmente peligroso. Toda una liberación de los miedos propios de quienes se desenvuelven en los confinamientos de la realidad.
Metro flog´s, blogs, chats, cuentas personales, mensajes de texto vía telefónica, memorias de gran capacidad de almacenamiento, reproductores de audio y video, entre otros implementos que han dado lugar a un mega mercado tecnológico a nivel global, facilitan la expansión y sofisticación de los grupos pertenecientes a la Generación Z_ space, cuyo futuro es de por sí incierto, al verse inmersos en un mundo cada día más polarizado ideológicamente, donde la tecnología no ha logrado equilibrar distancias socioculturales, sino más bien lo contrario; ha contribuido a reforzar las placas que separan ricos y pobres, especialmente concebidas para alejar a los desplazados o excluidos, los indeseables. Acerca de ello, el sociólogo de orígen polaco Zygmunt Bauman reflexiona y comenta lo siguiente: “Para decirlo en una frase: lejos de homogeneizar la condición humana, la anulación tecnológica de las distancias de tiempo y espacio tiende a polarizarla".
El space o espacio virtual, absorbe un número importante de horas del tiempo de los jóvenes que se ubican más cómodamente ahí que desenvolviéndose en contacto con lo que se vive en el exterior.
Las pantallas de múltiples estilos y tamaños reciben mucho más atención que cualquier otra cosa, incluyendo la convivencia con círculos de amistades o familiares, no se diga tareas escolares.
Inclusive las famosas búsquedas para auxiliarse en trabajos solicitados por los maestros, dan lugar en ocasiones a una especie de malabarismo visual de páginas electrónicas, virtualmente intercaladas, que hacen posible manejar a discreción trasfondos de recuadros donde suelen sostenerse más de dos conversaciones a la vez. Pláticas múltiples que seguramente les provocan la sensación de que el tiempo transcurre tan de prisa que no alcanza para cumplimentar los trabajos y compromisos asumidos que dejan de ser atractivos ante la experiencia de navegar en el ciberespacio.
"Esta vivencia del poder sin territorio -la combinación, tan misteriosa como sobrecogedora, de lo etéreo con lo omnipotente, la ausencia de cuerpo físico y el poder de formar la realidad- queda registrada en el conocido elogio de la “nueva libertad” corporizada en el “ciberespacio” sustentado en la electrónica". (Bauman, 2004)
Los estudios sobre producción, impactos y audiencias de los medios de comunicación masiva tradicionales, que abarcan desde posturas apologéticas hasta amplias teorías críticas, ahora tienen nuevo material para ahondar investigaciones en esta otra etapa que ve surgir conciencias cuya característica principal es el aislamiento físico, la falta de contacto con sujetos y objetos reales, tridimensionales, para sustituirlos por las cada día más perfeccionadas imágenes y sonidos virtuales. El nuevo “paraíso” que señala en su analogía Margaret Wertheim:
"Así como los primeros cristianos visualizaban el paraíso como un reino ideal más allá de la decadencia y el caos del mundo material - una desintegración palpable en el imperio que se derrumba a su alrededor-. En esta época de desintegración social y ambiental los proselitistas del ciberespacio presentan su dominio como un ideal que está “más allá” y “por encima” del mundo material. Así como los primeros cristianos presentaban al paraíso como un reino en el cual el alma humana se liberaría de las debilidades y los defectos de la carne, los campeones del ciberespacio lo aclaman como un lugar donde el yo será libre de las limitaciones de la encarnación física". (Wertheim, citada por Bauman, 2004)
Estos nuevos comunicadores que son el medio, el mensaje y la audiencia a la vez, constituyen un número creciente de colonias en red que operan su propia realidad, dotada de escenografía y personajes, donde la trama juega un papel de carácter efímero. Es un aislamiento que no solamente se conciente sino que inclusive es dotado de instrumentos que le confieren barreras de seguridad a prueba del acoso externo.
Sin embargo, el paraíso demanda que se trasmute la realidad a su territorio para influir cada vez más en ambas territorialidades: el espacio material, reducido a “un mero terreno físico” y su dominio omnipresente en la virtualidad.
"En el ciberespacio los cuerpos no tienen influencia… aunque aquél tiene una influencia decisiva e irrevocable sobre los cuerpos (…) Ahora que el poder de dictar fallos está firmemente en manos del ciberespacio, los poderosos no necesitan cuerpos potentes ni armas materiales; a diferencia de antes, no necesitan vínculos con su medio terrenal para afirmar, asentar o manifestar su poder. Lo que necesitan es estar aislados de la localidad, que al ser despojada de un significado social transplantado al ciberespacio, ha quedado reducida a un mero terreno “físico”. También necesitan la seguridad de ese aislamiento: una condición “extravecinal”, inmunidad de las intromisiones locales, un aislamiento infalible, invulnerable, traducido en la “seguridad” de las personas, sus hogares y lugares de juego". (Bauman, 2004)
Guiados cada día más por autopistas virtuales que por la ruta del contacto directo con tutores o docentes, los bisoños cibernautas son un mundo generacional aparte:
La Generación Z_ space, nos da señales nítidas de cómo serán las nuevas relaciones de poder y dominio en el siglo del cual vivimos ya casi la primera década.
La inexistencia de la distancia borra inexorablemente los linderos territoriales, por lo que las disputas por espacios geográficos dará lugar paulatinamente a la lucha por el espacio virtual, ya se entrenan los primeros gladiadores internautas: los de la Generación Z_ space.
Bibliografía:
Bauman Zygmunt (2004) La globalización. Cosecuencias humanas. FCE. méxico. Pp 28,29.