sábado, 4 de diciembre de 2010

Propaganda política en la red

Recibí esta carta que alguien califica como "excelente" y pide que circule. La escribe una persona que firma como Luciana Berardinelli. Me parece que requiere una respuesta u opinión que pudiera servir de balance a lo que dice. Por ello me tomé unos minutos para contestar y manifestar mi propio punto de vista sobre sus afirmaciones. Gracias por considerarlo.

(La carta se encuentra enseguida de mi texto)

Considero que este tipo de panfletos no abonan absolutamente nada positivo para el curso del país. Sin embargo, creo saludable que los ciudadanos disientan y discutan democráticamente sus diferencias.
Como extranjero que pasó aquí un poco más de un año en calidad de estudiante de doctorado en ciencia política y periodista, percibí una desatada e infundada campaña con la visible intención de deslegitimar el gobierno, que si bien no ha logrado mejorar sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos, es, con mucho, una administración pública que se encuentra a años luz del desastre de la década de los 90. Esto no me tocó palparlo, pero lo supimos por la prensa y lo corroboro con las personas que lo rememoran y dan cuenta de ello. Me han descrito lo que vivieron cuando los cacerolazos, las devaluaciones, la hiperinflación galopante, el desempleo agudo, el sueño del dólar 1 a 1, quiebras masivas y hasta el extremo de practicar el trueque para llevar alimentos a la familia. ¿Dónde quedó el orgulloso ferrocarril argentino? ¿Y la fábrica de aviones que tuvo Córdoba?
Hoy Argentina es diferente aunque falta mucho por mejorar. No me quedó ninguna duda de que la presidente Cristina Fernández, tiene los arrestos y el talento necesario para la conducción del gobierno, mucho más allá de lo que han demostrado los mandatarios que reiniciaron la democracia.
Me causa desánimo, aunque no soy argentino y vivo al margen de lo que aquí sucede, que una nación con tantos valores humanos e incuantificable riqueza natural, sea tan proclive al divisionismo ideológico con tintes de conflicto perpetuo y no se den oportunidad de estimar lo que el adversario pudiese aportar a la sociedad. Esta supuesta chica que escribe la carta, acusa a la presidente de “dividir” a los argentinos, incurriendo precisamente en la misma práctica, no tan sólo es frontal y pretenciosa al adjudicarse la posición de vocera de la opinión pública, pasando por alto que millones de ciudadanos están conformes con su gobierno y viven de su trabajo, sino que descalifica totalmente a la mandataria, sin conceder ni un solo aspecto o renglón positivo.
¿Esta carta encierra realmente una opinión que pudiera tomarse como seria, objetiva e independiente de corrientes políticas? ¿Merece que se le de tratamiento de reflexión útil y por tanto circule? Por supuesto que no. Luciana refiere que no está “ni en un extremo ni en el otro, que no es ni de derecha ni de izquierda, que no es ni blanca ni negra, que no es ni cabeza ni concheta”, ¿entonces qué es y dónde está? Toda persona que manifieste una opinión de carácter o interés público, está por antonomasia, opinando desde un plano que indefectiblemente se ubica en alguno de los puntos del eje político entre izquierdas y derechas, a menos que se halle en “el éter”. O se habla desde la perspectiva y por la propia experiencia de las masas, el pueblo, o bien, desde la mirada de las élites, el conservadurismo que prima las privatizaciones, lo individual en tanto sistema democrático liberal. Y esto es lo que se denomina “derecha e izquierda”, aunque también existen las posiciones políticas denominadas de centro-izquierda y centro-derecha.
Luciana no se ubica en ninguna de ellas y afirma que sólo cree en la “cultura del trabajo” ¿Cuál es esa cultura y a qué tipo de trabajo se refiere esta dama? En argentina trabajan desde magnates hasta obreros, lo mismo que campesinos, profesionistas, técnicos, amas de casa, burócratas, profesores, artistas y millones más que laboran de lo que sea, sin aparecer en los registros contables. Por tanto hay múltiples formas de concebir y asimilar el trabajo, así como también personas más o menos conformes con lo que desempeñan y son remuneradas por ello. A unos les satisface, en tanto que otros se conforman pasivamente y muchos más reniegan con y sin razón. También están los jubilados y hasta las señoras que reciben una pensión por haber trabajado en su casa. ¿En qué lugar del la tierra se aplica este beneficio? No conozco ninguno.
En mi humilde sintonía con lo que he vivido en este hermoso país, donde encontré brazos abiertos, manos amigas y corazones amorosos, que nos dieron tantas cosas bellas como familia y como personas, puedo decir, sin rubor alguno, que me llevo una buena impresión de la sociedad y el actual gobierno argentino. Agradeceremos por siempre tantas cosas recibidas tal vez sin merecerlas. Por si fuera poco, gracias al sistema de educación pública gubernamental, mis hijos asistieron a una escuela que se distingue por el nivel de excelencia de sus maestros, lo cual constaté al convivir con la mayoría de ellos, así como las facilidades que tuvieron mis muchachos para cursar su año escolar. Les enseñaron y además les ofrecieron alimentos de buena calidad. Esto no lo he visto en ninguno de los países que he visitado en Norteamérica y Europa. En México ni se sueña con algo así, a pesar de que se le cataloga como la 14ª economía mundial.
La presión globalizadora ejerce fuertemente su influencia en las Américas, por lo que las naciones han padecido crisis en mayor o menor grado, siendo ésta una de las que tuvo menos afectaciones ocasionadas por las medidas que se aplican o los fraudes que operan desde los centros financieros del norte. En resumen, Argentina va, despacio, pero avanza.
Sugiero, sin ser nadie para ello, solamente por el afecto que le tengo al país, que se tenga voluntad al gobierno, que las personas no se dejen manipular por los medios de comunicación que hacen monopolios, siendo otro cáncer de la sociedad tan dañino como el consumo de drogas y la violencia. Se trata de empresas que lucran con todo lo que acontece en la nación, tanto en la vida pública como privada. Ellos tienen sus propias agendas e intereses que defienden, sin importarles la estabilidad social, la calidad o niveles de vida, ni los consensos, sino todo lo contrario, para los medios, entre más exasperada y nerviosa se encuentre la gente, más obtienen ganancias, pues venden emociones como el miedo o el odio político. También tienen entre su mercancía la idolatría a las figuras deportivas o del espectáculo.
Un Estado fortalecido, democrático, con vocación de justicia y reparto social, es lo menos atractivo para esta clase de medios como Clarín, Televisa, Globo, etc., que se comportan como aves de rapiña al ser des informadores y formadores de opiniones polémicas. Negocian con los conflictos y el caos. Por tanto los abonan constantemente. Que no sea la gente un factor más que cumple esta tarea. Por eso escribo estas líneas.



Excelentísima Sra. Presidenta de la Nación ,






Me dirijo a Ud. con el respeto y reconocimiento que su investidura merece:



Luego de escuchar atentamente cada uno de sus últimos discursos y de analizar profunda y comprometidamente nuestra realidad me pregunto, una y otra vez, me perdí de algo o me volví a equivocar? Antes que nada, le quisiera aclarar que no respondo a ninguna fuerza política del presente ni del pasado. Soy, como muchos otros, una ciudadana argentina que por convicción creció, se educó y morirá en su tierra natal.

En su discurso de ayer arrancó haciendo mención a lo leído por Ud. en los medios y manifestó, acertadamente en mi opinión, el horror que representa ver que alguien pida la vuelta de asesinos a la política. Ahora me pregunto, Ud. no escuchó, ni leyó, ni vio nada relacionado con algunos de sus colaboradores? Concretamente, no escuchó a D'Elia diciendo textualmente que 'mataría' a todos los vecinos de los barrios de Recoleta, Barrio Norte, Belgrano? No lo escuchó Sra?

Me generó exactamente el mismo rechazo que escuchar a aquellos que piden la vuelta de los militares.

Pero volviendo al tema que me preocupa y que estoy segura preocupa a más de un argentino, por qué siempre sólo escucha lo que a sus oídos e intereses molesta? Haciendo la vista gorda y oídos sordos nos separa, nos enfrenta, nos divide. Y no es eso lo que los argentinos y argentinas, como Ud. nos llama, necesitamos ni queremos. Por qué habla despectivamente de aquellos que hemos elegido vivir mejor con el producto de nuestro esfuerzo? A veces siento que para ser una argentina querida y representada por Ud. debería nivelar para abajo, aspirar sólo y únicamente a un plan social, a una caja de alimentos, a la caridad de otros.

No nos siga dividiendo en sus discursos, no incite a la violencia, no nos tire su policía a la calle.

No nos quite el derecho a disentir porque la Democracia se trata de eso.

Acaso no fue Ud. electa sobre esas bases. Respétela en todos los ámbitos, en los que la favorecen como en los que no.

Se autodenomina la presidenta de todos los argentinos y argentinas pero al mismo tiempo nunca deja de mencionar dentro de ese grupo a quienes no la votaron y piensan diferente.

Por qué divide a la sociedad argentina dependiendo del barrio donde vivimos y se dirige despectivamente a las sras. paquetas que viven por el suyo? Por qué? Por qué algunas marchas y cortes son válidos y otros no?

Por qué siempre habla del 'crecimiento' económico sostenido pero nunca menciona a la inflación también en alza provocada por semejante gasto público?

Por qué siempre se expresa de manera irónica y con mucho resentimiento hacia aquellos que sólo hemos elegido al trabajo y al esfuerzo como medio de vida? Por qué siempre nos lleva a los extremos, o somos gorilas o revolucionarios del '70, pobres o ricos, blancos o negros. No Sra., no nos divida.

No es eso lo que queremos ni lo que nos merecemos.

Seguramente no podrá conformar a todos por igual pero Ud. se debe a la sociedad argentina en su totalidad, a sus seguidores y a sus opositores, cuando nos nombre no se ocupe de aclarar taxativamente y con algún calificativo despectivo a estos últimos. Hay una gran parte de la sociedad a la que Ud. se debe también, le guste o no, comparta o no, de la misma manera que ellos la respetan y le dan la institucionalidad a su gobierno. pese a no compartir muchas de sus ideas ni sus formas.

Nos trata de golpistas, de gorilas? Suena muy agresivo para quienes estamos muy lejos de ello.

Por qué nos ofende de esa manera Sra. Presidenta. Somos personas de bien, que trabajamos todos los días para pagar nuestros alquileres y servicios ya que no corremos con la suerte de otros que siempre tienen todo gratis, todo, hasta casas que el Estado Argentino les otorga o que por la fuerza ocupan, somos ciudadanos que además pagamos nuestros impuestos, impuestos que supuestamente son para recibir, a cambio, educación; salud y justicia pero en forma paralela, de nuestros miserables salarios, también debemos abonar un sistema de salud privado, educación privada y en muchos casos seguridad privada ya que la Redistribución de la que Ud. habla y repite una, dos e infinitamente en cada uno de sus discursos NO llega a nosotros. No Sra. Presidenta, no nos llega.

Para nosotros NO hay Justicia Social, para nosotros sólo hay deberes que cumplir, NO tenemos Derechos, ni siquiera los Derechos Humanos existen para nosotros que perdemos a nuestros hijos, padres y abuelos en las calles a quienes matan para robarles. Situaciones a los que sus ministros tildan de casos aislados.

Para los que trabajamos jornadas muy extensas para poder llegar a fin de mes y vivir dignamente NO hay Redistribución del Ingreso Sra. No se nos devuelve más que agresiones, no sólo verbales y morales sino también físicas.

La Plaza también pertenece a quienes salimos a disentir sin palos, ni capuchas, ni piedras.

De qué Justicia Social habla Sra. Presidenta? Los que roban y matan siguen en la calle y los que corren la suerte de seguir vivos en defensa propia están presos.

Hay un grupo muy grande en la sociedad argentina Sra. que, no está ni en un extremo ni en el otro, que no es ni de derecha ni de izquierda, que no es ni blanca ni negra, que no es ni cabeza ni concheta, que sólo conoce lo que muchos han olvidado y otros se olvidan deliberadamente de no generar, que es la Cultura del Trabajo.

No nos ofenda Sra., no nos ofenda y tenga un poco de sensibilidad por todos aquellos que nos merecemos no más que un poco de respeto.

Gracias,

Luciana Berardinelli

D.N.I 29.060.893

miércoles, 17 de noviembre de 2010

De Kirchner al kirchnerismo

Hay un rostro menos. En esta época en que la fluidez de la imagen circula a la velocidad de la luz, las pantallas son saturadas con figuras públicas cuyos rostros o siluetas se exponen con exagerada continuidad mediática. Los rasgos físicos y actitudes manifiestas de los políticos se vuelven referentes visuales que la gente reconoce y asocia con determinadas características que, finalmente, se pueden valuar como defectos o virtudes.
Las imágenes aparecen todos los días y para que circulen se les reproduce, son reeditadas conforme a la conveniencia de los entrecruzamientos que forcejean y condicionan el devenir político. La fuerza que potencia la gestualidad captada por las lentes se controla por medio de las élites que utilizan los símbolos visuales puestos en circulación para sacar provecho.
Una forma de mirar hacia algún objeto, la actitud o la postura, cierta mueca o cualquier ademán para taparse el sol, adquieren dimensiones interpretativas cuyo uso escapa a cualquier control. Cada quien encuentra y ve lo que busca o necesita para comunicar con ello. Los productores trasponen y dislocan la composición original para reconvertirla en otro relato, una proyección con diferente expresión visual. De esta manera las imágenes son recapturadas y revestidas para volvérseles a reacomodar y titular en su otra representación, se les convierte en elementos visuales acompañantes de los titulares.
Dentro de un cortocircuito que cada día tiene menos durabilidad, las imágenes son procesadas al punto de volverse logotipos. Funcionan en el imaginario exactamente como lo hacen las marcas que se muestran durante segundos que a los receptores les bastan para captar el mensaje.
Se trata literalmente de relámpagos cortocicuitados donde se unen mensaje y medio, causando un destello o imagen que subvierte lo real, imprimiéndose en la realidad pensada colectivamente, es decir, en el imaginario. Esto puede durar unos segundos y se repite hasta por varios meses, como es el caso de las campañas políticas.
Las imágenes y símbolos potenciados por las mediaciones, se graban temporalmente convirtiéndose en tatoos o tatuajes mentales a niveles masivos.
Cualquier rostro reproducido por los medios se vuelve un objeto común, se transforma en una imagen conocida asociada a determinada información. La imagen de Néstor Kirchner, exhibida continuamente por los medios ya pertenece al pasado, mas no sucede lo mismo con el kirchnerismo.
La mirada de Néstor era lo que más llamaba la atención de su rostro: Unos ojos agrandados y la prominente nariz, posiblemente le ganaron el sobrenombre de pingüino, tal vez esa haya sido la causa. Esa mirada denotaba seguridad. Parecía disfrutar del trabajo de político. Estaba entregado a un proyecto cifrado en el dúo que hacía con su esposa Cristina Fernández. Ambos vivieron la política juntos desde hace aproximadamente dos décadas.
Como sucede con todo político que ocupa cargos destacados, N.K. era blanco de ataques mediáticos constantes y sistemáticos, hasta después de su muerte acaecida en forma por demás sorpresiva, pese a los conocidos padecimientos cardiacos del expresidente.
Se le asociaba con la reelección y la consecuente continuidad de un estilo de gobierno abrazado más a los cánones de autonomía, que por cierto se han vuelto práctica común en naciones sudamericanas, que a los antiguos ritmos bursátiles y financieros impuestos desde el norte. El Kirchnerismo como sub especie híbrida del peronismo, es de orientación popular, así lo reconocen y ejercen quienes integran el actual gobierno. Hacia allá se dirige la mira social que habilita los recursos y estos son liberados paulatinamente, llevando alivios sobre ciertas urgencias cuya atención es impostergable.
Un gobierno popular no es bien visto por el monóculo de Washington, cuyos dueños prefieren conservar el estatus de jugador que se lleva la mayor parte de las ganancias, tramposamente. Contra esa marea reaccionaria respaldada por el conservadurismo recalcitrante interno y externo ha ido bogando el gobierno kirchnerista. Se trata de negocios que atraviesan cualquier escaño del poder y que por tanto impactan en el margen de maniobra política que tiene a su disposición un grupo y su máximo representante.
Una de las facetas que se critican con mayor dedicatoria es precisamente la acumulación de poder político y sobre todo económico que llegaron a acumular los Kirchner. Riqueza que se atribuye a cuestiones un tanto enturbiadas o turbias de origen, las cuales brotan a través de correos de la web o medios informativos que no son afines a esta corriente política. Sin meter las manos al fuego por la procedencia del capital, simplemente lanzo la pregunta: en este mundo global bajo la egida del mercado, ¿quién puede gobernar sin poseer una fortuna que abra las puertas a los salones donde se deciden los destinos de las naciones y por ende la humanidad? El que no conoce las reglas del juego, ni se encuentra materialmente en condiciones de jugarlo, no tiene sentido que permanezca, por más que sus deseos le empujen a jugarse todo. Se requiere estar fuerte en todos los sentidos para aspirar a las ligas mayores de la política. Salvo en naciones donde el capital cultural y social rebasa cualquier otro, como sucede en Bolivia, para llegar al gobierno es necesario poseer una buena suma de dinero. De lo contrario se tendrá que recibir financiamiento hasta para costear una gira o un viaje y de esta manera se elevarán los compromisos, restándose capacidad de mando. Tal como sucede con varios gobernantes de Latinoamérica que llegan al poder atados de pies y manos. En ese sentido Néstor Kirchner jugaba pragmático. Era capaz de entablar conversaciones y llegar a acuerdos con figuras emblemáticas del capitalismo de mayor abolengo, a la vez que actuaba conjuntamente entregado a causas populares o progresistas con sus pares más radicales, como el llevado y traído aunque siempre nombrado Hugo Chávez.
Sin duda la Argentina Kirchneriana tiende a pensar en soluciones exigidas desde la base social. Asignaturas pendientes que no han sido favorecidas desde décadas, sino más bien lo contrario: han soportado mermas considerables en cuanto a calidad y expectativas de vida. El país en caos de hace una década se convirtió en uno que funciona, aunque todavía permanece invadido por el cáncer de la corrupción, así como otras inercias del clientelismo, entre otros vicios no erradicados. Las desigualdades se acentúan todavía por el efecto demoledor del neoliberalismo, sin embargo, se abre paso ya una emergente planta productiva local que sin duda es la mejor ruta hacia el progreso. El principal artífice de este cambio, las generaciones, espero, se lo van a reconocer sin titubeos, fue Néstor Kirchner.
Hay ya un rostro menos para la publicidad política y otro nuevo para la historia actual argentina. No le veremos más en las pantallas de televisión o en los infogramas de prensa como persona activa que no abandona sus deseos de conducir destinos, en términos de liderazgos nacionales y supranacionales. Llevaba a cabo una misión conjunta con otros líderes para buscar fortalecimiento y crecimiento acorde entre distintos intereses, como muralla de contención para un futuro incierto. Ello en tanto la presidente se encargaba como sigue haciéndolo, de la política y los asuntos internos y externos del Estado. Argentina se puso en marcha a partir de la etapa que encabezó Néstor. No hay forma de rebatir los evidentes estallidos sociales, la crisis provocada por la banca rota extendida que provocó una enorme emigración de argentinos que duró años, hasta que llegó un poder que ubicó en situación estable al país. Esto sucedió en forma continua desde hace aproximadamente ocho años. Más o menos el mismo tiempo que ha permanecido Lula en la presidencia de Brasil, con resultados que asombran al mundo.
Me guardo y a la vez comparto el recuerdo de su esposa vestida de luto, recibida en un acto público llevado a cabo en una factoría automovilística de firma francesa situada en Córdoba. Con una extraordinaria capacidad de síntesis dejó claramente expuesto el objetivo de su gobierno, recalcando que desde que asumió el mandato presidencial su marido se propuso gobernar a favor de las mayorías, hizo énfasis en la vocación popular del régimen que constituye la esencia del kirchnerismo. Mencionó que se optó por una política fuera de la órbita de los alineados hacia el norte, buscando mayor autonomía e interacción con los países del Cono Sur. Subrayó la importancia del esfuerzo productivo nacional, la fuerza de trabajo, como eje sustancial para el crecimiento. Se confesó como devota de Argentina, de su pueblo, como lo fuera Néstor, su compañero. Al decirlo advirtió que sentía su presencia entre la multitud reunida y lloró un poco, después siguió con la orden del día, sin cambiar el protocolo ni dejarse llevar por la emoción. Estoica y a la vez sensible, muy cercana, legitimada por su propia personalidad y autoridad, hizo un breve recorrido donde se le extendieron cientos de manos que trataban de tocarse con las de ella.
Se quedará el expresidente por largo tiempo en el imaginario y en el lenguaje que habla por la sociedad argentina, de sus avatares.
Néstor Kirchner será invocado una y otra vez, para hacer referencia a lo que representa el compromiso, la vocación de la gente de Estado en una América que llega a otra etapa de madurez y desarrollo, no exenta de nuevos desafíos, retos y también oportunidades.

domingo, 24 de octubre de 2010

El sapo

Esta es una historia real aunque parezca un cuento. Sucedió ante mis ojos y por eso la puedo contar, tal cual. Fue hace poco, durante la luna pasada.
Veníamos, mi mujer y yo, cortando camino a través de un parque que le llaman del “Sierras Hotel”. Ya había oscurecido cuando acabamos de cruzar y llegamos a la bocacalle donde encontramos un grupo de cuatro mozalbetes. Hablaban en voz alta al andar y vimos que se pasaban con los pies un objeto como si fuera una pelota, pero eso tenía más bien la apariencia de una fruta aplastada, hasta pensé en una rata muerta, ya disecada por la intemperie.
Pero no, no era nada de eso, sino que se trataba de un sapo, un pobre sapo que sufría los golpes de los zapatos de los muchachos que se divertían martirizándolo. Ella percibió antes que yo de qué se trataba y no dejó pasar ni una fracción de segundo para recriminarles su alevosía. Los chamacos ni contestaron nada y siguieron su camino, ya sin patear sapo alguno.
Por suerte el batracio no quedó reventado ante tal superioridad de fuerzas y lo vimos que saltó. Fue cuando creyendo hacerle un favor decidí llevarlo al jardín donde se hartaría de insectos, al igual que lo hacen otros sapos que se esconden y viven por ahí. Hasta se haría de compañeros y con suerte una pareja.
De manera que tomé una bolsa de plástico, pues siempre le tuve algo de repulsión a ese líquido que sueltan desde algún lugar cuando se les atrapa. Dicen que causa ronchas. Ya me han “orinado” cuando era muchacho, los sapos, y no me causó nada raro en la piel, aunque es mejor prevenir.
Me dispuse a atraparlo, cuando me percaté de algo que se me metía por los oídos y me saturaba por dentro la cabeza. Era un ruido parecido al balar de las ovejas pero acuoso y grave, como un ronquido vibratorio que hacía estremecer el aire. Producido seguramente por cientos de sapos que se buscaban en las proximidades de las charcas que hay en el parque, esas mismas que reflejan como se visten los árboles según las estaciones, hasta quedar desnudos en el invierno.
Me di cuenta que hacía allá se dirigía el sapo, cuando se tropezó con las "patas" de esos malvados que sin pensar en su daño, en su miedo, lo pateaban como patear una piedra, "jugando". Debió ser muy resistente para aguantar.
De todas maneras no desistí en la intención de llevarlo hacia nuestro jardín, de manera que logré atraparlo pese lo oscuro que estaba el suelo. A los pocos segundos lo liberé dentro y cerré el cancel.
Me olvidé del sapo en cuanto estuve dentro de casa y no recuerdo qué es lo que me hizo salir de nuevo; como que estoy recordando un compromiso con alguna amistad, como sea, el caso es que salí y me encuentro con el pobre sapo dando brincos pegado junto a la cerca, tratando de cruzar sobre una pequeña barda y saltar hacia fuera para alcanzar a llegar al estanque, donde tenía lugar la reunión que organizaron los de su especie. Por cierto ante un mandato curioso de la madre naturaleza, una especie de “finta”, que les jugó la estación, pues en pleno invierno se presentaron unos días soleados y cálidos, como una anticipada primavera que tal vez confundió a los órganos reproductores de los sapos, su calendario biológico o algo parecido que los dispuso a llamarse y cortejarse esa noche cerca del agua.
Lo escuché que maldecía con su voz baja y ronca: “mal le vaya a ese entrometido que se me atravesó, ¿cómo es posible que me dejara encarcelado? Total, al tipo ese que me trajo a patadas desde media cuadra ya le faltaba poco para llegar a la esquina y tal vez con una sola patada más hubiera descansado de patearme, dejándome adolorido pero libre. En cambio aquí estoy adolorido y preso. ¡Uf!”
Lo decía con tanto resentimiento y convicción que me preocupé, finalmente yo era responsable de su situación.
Primera moraleja del cuento: “aunque veas a un prójimo que lo lleva el destino a patadas, no siempre es bueno sacarlo de ahí pues se perderá de ser alguien entre los suyos”.
Tomé nuevamente la bolsa de nylon y con algunos engaños y ayudado de un palito hice que el sapo saltara dentro de ella. Lo llevé a unos pasos, donde ya no había calle y con seguridad podía introducirse entre la hierba hasta llegar a los estanques, en cuyas orillas seguramente se amontonaban los sapos.
Lo solté e inmediatamente dio varios saltos en dirección del llamado de sus congéneres. Alcancé a escuchar que me dio las gracias pero con la prisa que llevaba no le entendí muy claro.
La segunda moraleja es que si no lo hiciste bien a la primera, es posible que haya otra oportunidad.

martes, 19 de octubre de 2010

Una mirada sobre el devenir histórico de los pueblos latinoamericanos

Reflexiones en el marco del Bicentenario: cambio social y compromiso.


“… no somos ni indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles…” Bolívar

El año 2010 representa un amplio trasfondo sociohistórico y cultural para Latinoamérica, en tanto la significanción de esta fecha en que se cumplen doscientos años a partir del inicio de las gestas independentistas, da lugar a controversias de acuerdo a las distintas interpretaciones acerca de los acontecimientos más sobresalientes y su trascendencia en las naciones latinoamericanas. “El pasado , lejano y reciente, es un vasto cementerio de ideas muertas producidas por personas también muertas, ideas que fueron consideradas, en otros tiempos, convincentes, demostradas incluso evidentes y también importantes, admirables, movilizadoras”. (1)
Como ejemplo de ello tenemos pensadores o filósofos como Carlos Sigüenza y Gógora y Octavio Paz , entre otros intelectos que profundizaron sobre la identidad del mestizo.“Las ideas con las que trabaja el historiador de las ideas han sido consideradas como creíbles, bien fundadas, sólidas y, en el momento en que se las estudia, están devaluadas o en vías de estarlo” (2)

Los analistas de la memoria biográfica sobre mártires,héroes, junto con próceres, guerreros, ejércitos con sus caudillos al frente, al igual que toda una estela de constructores de naciones, objetivan sus nociones para las enseñanzas y aprendizajes colectivos. La carga de identidades que tiene cada nación.

El relato de todos los relatos es, por naturaleza humana, parcialmente imperfecto y, tratándose de Latinoamérica, existen puntos de vista que se oponen en tanto que unos confieren a la irrupción española un carácter benefactor están los otros que repudian el advenimiento europeo a estas tierras. García Canclini llama esta circunstancia “binarismo maniqueo”, (3) “un discurso denuncia la conquista y el avasallamiento; otro busca la restitución de los privilegios y el reconocimiento de los españoles”. (4)

¿Qué sucedió, qué celebramos?
Los datos sobre lo acaecido, si bien no totalmente recuperados o avalados por documentos o fuentes fidedignas, -además desde una perspectiva euro céntrica, de acuerdo con Wallerstein- (5) nos refieren del “descubrimiento” que hicieron ciertos individuos sobre nuevas tierras y gente que las habitaba, la cual mantenía formas de vida opuestamente distintas a las que incorporaban los “descubridores”. De ahí que se haya calificado a este suceso como un “choque de culturas”.
Sabemos, por los manuscritos y también a través de la tradición oral o pictórica de los Códices que afortunadamente se conservan, que la dominación de los advenedizos fue implacable y se prolongó durante unos trescientos años, en algunos caso quizá más, hasta que fueron sometidos los últimos clanes y todavía alcanzaron unos sobrevivientes a refugiarse ocultando sus existencias hasta mucho después, permaneciendo inclusive en nuestros días casi invisibles, habitando parajes poco explorados.
Es así como se conservaron intactas varias comunidades; con su lenguaje, ritos, usos y costumbres. Permanecieron sin ser alcanzadas por los fulgores de la cultura occidental que a la mayoría subyugó. Mas no todos los que lograron escapar conservaron su entera libertad, ni tampoco la dignidad de enseñorear sus lugares de origen y mucho menos aquellos otros a donde tuvieron que ir cuando no les quedó otra salida.
Por otra parte, ha sido evidente que muchos de ellos guardaron sus divisiones y conflictos entre sí, lo cual ha sido siempre favorable para el conquistador que se volvió colono y más tarde explotador, valiéndose muchas veces del exterminio étnico.
Precisamente esta característica de antagonismo entre algunos pueblos originarios, nos ayuda también a explicar por qué fueron vencidos hasta los llamados imperios que se formaron en épocas muy anteriores a la presencia hispánica. Esto se puede entender como una constante lucha por la hegemonía con la consecuente apropiación de territorios y sus recursos. Contiendas que no han sido solamente libradas por parte de los antiguos reinos o señoríos que nos antecedieron en estos lugares, sino que se mantienen hasta nuestros días en diferentes partes del mundo. Esa incomprendida dialéctica sobre la continúa lucha de contrarios.
Hace aproximadamente doscientos años, llegó la mayoría de edad para aquellos pueblos anteriormente sometidos, por lo que los pensamientos preclaros que tuvieron muchos individuos de la época, coincidieron en la idea de emanciparlos. Así es como se creó una especie de arco de fuego que se materializó, después de muchas batallas, en la expulsión allende el mar, de los colonizadores. Entonces las Américas fueron liberadas de las monarquías europeas, principalmente las españolas, que las explotaron durante unos trescientos años. Fugazmente se fueron aunque con la idea del retorno, por lo que nunca se retiraron del todo y el regreso no ha dejado de suceder.
De toda esta grilla de fragosos acontecimientos surgieron ideas que al paso del tiempo persisten como si fuesen grandes verdades, sin embargo no lo son en distinto sentido,puesto que se trata de creencias que conviene desmontar y retirar su parte de mito. Entre éstas llaman la tensión algunas, por ejemplo, creer que los conquistadores eran exclusivamente individuos de baja ralea, es decir, criminales prófugos, vagos y toda clase de sujetos que fueron despreciados en sus tierras de origen. Esto quizá pueda entenderse como una reacción que subyace y de pronto se manifiesta en los sentimientos criollos al ver que continúa la dominación de las minorías conformadas por blancos.
En realidad vinieron desde ex soldados hasta legos, frailes, gente que formó grupos de distinta condición, que si bien se ensañaron en cada oportunidad que tuvieron con los nativos, esto no obedecía a una naturaleza propia del estrato social de pertenencia sino a las formas de pensar y las costumbres que se tenían en la época. Al otro que era distinto, se le veía como ser inferior por no compartir la misma fe o religión, o por los rasgos culturales y raciales que no fueran idénticos o similares a los que ellos tenían, lo cual no los exculpa de las atrocidades cometidas en numerosas comunidades de las que fueron eliminados una parte considerable de sus habitantes.
Hubo inclusive viajeros peninsulares castizos que llegaron con todo y sus familias, asistidos por pajes, damas de compañía y la servidumbre, como fuera el caso de los virreyes, los llamados oidores de las primeras audiencias, legos e integrantes de cabildos civiles y eclesiásticos, así como también adelantados y funcionarios.
José Luis Martínez, autor de un libro espléndido que tituló “Pasajeros de Indias”, da cuenta de estos viajeros y sus destinos durante todo el siglo XVI. (6)
En su obra, nos habla de circunstancias que tuvieron como protagonistas a diferentes clases de individuos, algunos de los cuales trajeron sus patrimonios con la idea de invertir en las actividades propias de la época, tales como el establecimiento de comercios, así mismo para dedicarse a labores agropecuarias o mineras, entre otras industrias.
También se dijo y aún muchos lo consideran como verdadero, que los aborígenes eran, además de incultos, seres propensos a llevar una vida solazada, inclusive sedentaria con énfasis en el mínimo esfuerzo, sumamente primitivos y salvajes, por lo que cebaban sus instintos en otros más débiles. Les atribuían defectos como la excesiva flojera o la negligencia. Algunos los consideraban sujetos ladinos que no amaban el trabajo sino lo contrario: preferían robar y ocultarse. Además, tenían religiones que veneraban demonios siendo también propensos a cometer actos de “barbarie” o consumir sustancias en exceso, descuidando familias y deberes.
A grandes rasgos, éstos son más o menos los conceptos con los cuales se pensaba y se piensa, desde una visión pro occidentalista que no deja de ser discriminatoria.
Por si fuera poco, los nativos de la antigua América cuyas regiones tenían nombres como Hab yalá, Anáhuac, etc., fueron llamados “indios” o “indígenas”, por la confusión que tuvo Colón al pensar haber llegado a “Las Indias”, lugar hacia donde pretendió ir por otro rumbo hasta dar con el enorme continente que habitamos.
Sin embargo, esta clase de ideas tienen un contrapeso cada vez más importante que quizá aumente de tamaño a medida que muchos jóvenes latinoamericanos rompan con las barreras culturales creadas y reproducidas a base de clichés y estereotipos, a cual más de insuficientes para explicar los trasfondos y ventajas del sentido plural y diverso de las colectividades latinoamericanas.
En tanto los suejtos convivan en los espacios universitarios, en los citios de reunión de las grandes ciudades u otros lugares, se llevará a cabo un intercambio entre contextos socio culturales y étnicos representados en ellos. La convivencia implica un sostenido intercambio de aspectos culturales.
Ésta es una de las maneras de ponderar los aspectos cualitativos de los procesos sociales y avatares tecnológicos que tuvieron las culturas que nos antecedieron en estas latitudes, gracias a lo cual dominaron la arquitectura, una precisa y eficaz astronomía, entre otros aprendizajes cuyos niveles de adelanto causan admiración.
Fueron excelentes agricultores y perfeccionaron la herbolaria. Practicaron las matemáticas ya as aplicaron para sus construcciones ceremoniales y observatorios. Eran así mismo expertos en la fabricación de utensilios a base de transformar artísticamente materias primas como piedra, madera, fibras e inclusive algunos metales, sin necesidad de diseñar máquinas.
Además, desarrollaron cierto orden social u organización colectiva que fructificó en diversos grados de bienestar, donde el reparto del trabajo, así como la colaboración equitativa dentro de un sistema comunal. Conformaron las bases que les hicieron fuertes ante enemigos y vicisitudes de la naturaleza o de otra índole.
Hoy se les guarda respeto a estas culturas por sus destrezas, por su mitología que aún en nuestros días inspira a muchos a entender y asumir los códigos que consideran que pueden influir en acciones con un elevados nivel de conciencia, según esta forma de pensar y accionar.
Lo mismo se puede decir sobre la comunicación también representada artísticamente de acuerdo con las diversas tradiciones sobre aquello que se dirige hacia el entorno natural, el ethos y también el “cosmos”: la cosmogonía como riqueza intelectual y cultural.
Es igualmente encomiable el misticismo reverencial que tuvieron hacia sus antepasados u otros seres y cosas creadas en el mundo. De manera que en ningún sentido fueron atrasados o inadaptados, dado que las formas de vida practicadas, junto con aquello en lo cual creían y creen todavía los descendientes de estos pueblos autóctonos, puede dar la idea de un desarrollo cultural y social bajo normas sumamente éticas, al igual que formas de pensamiento altruista que en su mayoría se han perdido en el mundo occidental ahora globalizado.
De ahí que desvirtuar o atentar de cualquier forma contra esa enorme sabiduría antepasada, se considera un daño patrimonial irreversible, por el valor universal que representa. Es gratificante reconocerse en esa herencia a la vez que mantener el compromiso de preservarla con todo lo que de ella se lleva en los genes y en el imaginario.
¿Qué papel juegan ciertas ideas y discursos en la “historia concreta”? De acuerdo con Marc Angenot: “Las ideas y los discursos de ideas examinados por el historiador nunca son estudiados en tanto tales, fuera de su “rol”, y a menudo ese rol es muy posterior a su aparición.” (7)
Conmemorar entonces una fecha en la que se inician los movimientos libertadores de los pueblos prehispánicos y de sus descendientes, ya sean de raza pura o mestiza, significa algo que va mucho más allá de cualquier clase de posturas maniqueas o actos que se realizan con visiones políticas que no sobrepasan lo discusivo y apenas rozan lo cierto.
Se trata de evitar al máximo posible la desmemoria y todo lo que viene a desvirtuar los hechos consignados en los discursos sociales, que si bien no se cubre con ello ante los cánones de certeza de manera cabal o impecable, al menos contienen elementos que tal vez sean suficientes para tener otras formas de apreciar la importancia de lo acontecido a través de un bicentenario. Sacar a relucir, digámoslo así, lo que se dice de nosotros por nosotros mismos será más atrayente para los jóvenes que inician estudios. Que logren distinguir en lo que se dice que es la historia, aquello que los dominantes tratan de comunicar a otros. Esto porque “Las ideas que predominan en un momento dado son, a la vez, el producto de una larga historia y- esta perspectiva corrige el punto de vista genealógico- deben estar inscriptas en “contextos” sucesivos, en medios e instituciones que las adoptan, las adaptan y hacen algo con ellas”. (8) Al decir que sea importante conocer lo más posible sobre ello, no nos referimos a una simple remembranza que desahogue un poco de la culpa por estar al margen de lo qué sucedió. No se trata de un asunto de moral o erudición, sino de un compromiso reflexivo que encamine hacia la comprensión, lo más claramente posible, sobre aquello que se piensa que ha dado origen a quienes habitan hoy en día estas regiones, así como a sus rasgos que conforman ese caleidoscopio de la cultura y la identidad. Para quienes tienen raíces o han nacido en este suelo, saber o tener conocimientos sobre el devenir histórico, es apasionante. Entender quienes y por qué son pensados como latinoamericanos es indispensable.


1-2 ANGENOT Marc, “El discurso social, los límites de lo pensado y lo decible” Siglo XXI Editores, Argentina, 2010.

3 GARCÍA Canclini Néstor, “La globalización imaginada”, Paidós, Buenos Aires, 1999

4 CORONATO Adolfo, “¿Nosotros quiénes?”, Le Monde diplomatique, edición cono sur, mayo 2010.

5 WALLERSTEIN Inmanuel, “Universalismo europeo. El discurso del poder”. Madrid: Siglo XXI Editores, 2007.

6 MARTINEZ José Luis, “Pasajeros de Indias. Viajes Trasatlánticos en el siglo XVI”. Alianza Editorial, Madrid, 1983.


7-8 ANGENOT Marc, “El discurso social, los límites de lo pensado y lo decible” Siglo XXI Editores, Argentina, 2010.

Sueño aborigen

En la mansión, aterido, inerme, han de cortar las alas de mi razón
Con el bisturí cercenarán la estatura de bronce de mis antepasados
Sus alas de piedra, la piel de sol que guarda la noche
Una impronta de angustia en cada pie descalzo

Encaminados a su extinción les arrojan a la vorágine de selvas de acero
Confundidos en la soledad de las muchedumbres sueltas como ecos de
Insectos que se agolpan en lámparas donde creen ver el día

Leímos la inmortalidad en su frente amplia como horizonte
En su mirar desprotegido, limpio, acaso ya sin llamas
Sin una gota de fuego o líneas de aire que dibujan sombras
Ni un despertar que les devolviera del sueño a su conciencia
Indómita, a sus reverencias sagradas y bienaventuradas fatigas

Quedaron presos del penoso hito taciturno vuelto cauce de
Río teñido que atraviesa las estampas fugaces de la calle
En remolinos volteando de cabeza las estatuas de los próceres
Asesinos venerados como héroes mártires saludables y píos

Qué trepidante edad la que les vio nacer para llevarlos en su muerte
Encadenados a la civilización agonizante en rituales de alquimista
Suerte de espíritus malvados que odian por costumbre

Aborígenes sueños de estampa floreciente mutilada al margen del
Sino que los descubrió para sangrarles por siglos, imperiosamente
Surtir lascivas coronas de reinos degenerados, hambrientos, casi ciegos
Con el oro inmundo que manosearon sus torpes manos

Humillantes hierros ataron a los surcos y túneles subterráneos sus broncíneos cuerpos
En laberínticas e inagotables jornadas que les exprimió la sangre y el
Sudor, agriamente, tenazmente, infatigablemente, hasta morirlos en carne y alma
Y dejarles invisibles como el cadáver del ave junto a su plumaje
¡Ay! Por la estampida de sueños que volaron al compás de la criminal derrota
Durante cinco siglos que no cesan de reír burlescos por esos ánimos vencidos
Aunque finjan revindicarles, ¡es mentira! o una impostura cruel más que
Amarga. Una sediciosa conjura para dar lustre a la rotunda y
Desvencijada chatarra de escrúpulos carcomidos a fuerza de discursos, palabras sueltas
Notas de aire lanzadas al sombrío desierto de la infamia
Veo en la morada pasmosa de esos ojos que se quedaron fijos en la nada
Una prisión de amores rotos y cristales esparcidos a los cuatro confines
Donde rozan la tierra los fantasmas de mis hermanos, tus hermanos,
Muertos por las huestes que irradiaron zozobra para saciar las
Retorcidas causas que mandó el infierno

lunes, 27 de septiembre de 2010

Por la destitución de Emilio González Márquez:

Por su ineptitud, por la enfermiza tendencia a crear conflictos y los magros resultados de su gobierno, no merece continuar en el cargo ¡Fuera Emilio de Casa Jalisco!

La artera y pésima estrategia utilizada por Emilio González Márquez en época preelectoral, que consiste en lanzar su ataque verbal exaltado por algunos medios informativos y corifeos a sueldo, contra la dirigencia y la comunidad universitaria, hizo pensar a ciertos actores y personas ajenas que algo sucedía en la universidad pública más importante de México después de la UNAM. Sin embargo, esta iniciativa también pone un asunto no menor en la mesa ¿Qué hace Emilio González en el gobierno?
La universidad no requiere defensores en esta reyerta donde la ha enfrascado el propio gobernador de Jalisco, puesto que el balance de su administración, del cumplimiento de metas, aún contra corriente, es más que positivo. La Universidad de Guadalajara crece bien, en armonía entre sus distintos niveles, así como cabal atención a los compromisos que tiene en sus áreas sustantivas.
Si no fuese así, el Gobierno Federal lo demandaría, sin embargo, sucede lo contrario; se han aprobado y ejercido los presupuestos que le son asignados. Lo cual no ha sido secundado por decisiones personalísimas de Emilio González Márquez, a quien ya muy pocos perciben como un gobernante capaz de ofrecer algún resultado positivo para los gobernados.
La imagen de este señor ha venido en caída libre desde hace tiempo, sobre todo por una serie de traspiés y errores de distinta índole que sería bastante repetitivo enunciar.
¿A qué se ha dedicado este gobernante, además de promover su imagen con el afán de quien piensa en su propio futuro político? ¿Qué ha resuelto de la múltiple problemática que padece la entidad en prácticamente todos los rubros?
La red de carreteras estatales se encuentra en pésimas condiciones, la inseguridad agobia a los ciudadanos, los transportes en la Zona Metropolitana van de mal en peor, al igual que el congestionamiento de calles o avenidas. Los problemas ambientales reclaman medidas que rebasan con mucho a lo que hacen los funcionarios estatales. Por si fuera poco todo lo que se puede enumerar en cuanto a las múltiples fallas de la infraestructura estatal, que no ha recibido una sola inversión importante para mejoramiento, varios sectores se sienten ofendidos por la conducta excluyente y discriminatoria de las autoridades que encabeza este gobernador. Evidentemente adolece de la mínima sensibilidad para percatarse de que la población se manifiesta plural en sus hábitos y costumbres, es multicultural y eso merece cuando menos respeto. Mas no lo han entendido así estos que se llaman a encauzar la moral, principalmente Emilio y sus correligionarios, acostumbrados por igual a imponer su propia visión, por cierto bastante sesgada, clasista y para muchos hasta retrógrada o francamente déspota.
Con tantos problemas que atraviesan por los costados y de pies a cabeza al país, un gobernante con esa fuerte debilidad por crear conflictos, roces de todo tipo con el que se le pone enfrente o quien no concuerda con su conducta, ya debería estar fuera del cargo.
La marea política genera por si misma sus fuerzas que llegan a tensionar el ambiente público, esto es parte del sistema partidista que practicamos en México, al igual que otros países que buscan perfilarse como democráticos, es una especie de orden natural que se manifiesta en las sociedades, sin embargo, cuando a esa dinámica se le enciman otras, como se dice coloquialmente, “se le hacen más olas”, las cosas se pueden derramar y esto nos expone a otra clase de riesgos totalmente innecesarios, como la confrontación violenta ¿Hacia allá quiere llevar las cosas Emilio González con sus provocaciones e insultos a la dignidad de quienes simplemente piensan y trabajan? ¿Cree que así va a ganar esta batalla política que se empecinó en librar? Si es así, entonces mejor que se vaya cuanto antes.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Los medios de comunicación y la acción política

Ponencia que por motivos de causa mayor me fue imposible exponer durante el seminario abierto del Congreso: Brasil Post-Lula. Oportunidades y desafíos para la integración. LLevado a cabo en la Universidad Belgrano en la ciudad de Buenos Aires Argentina. (15-09-2010)

Seguir de cerca el proceso del Brasil, sobre todo a partir de la última década, constituye un objeto de enorme atractivo para académicos, y/o periodistas, al igual que analistas políticos que desarrollan trabajos dentro y fuera de la región, en este caso aquellos interesados por analizar las implicaciones políticas y socio culturales que tienen a los medios de comunicación como actores centrales.

¿En qué forma cambiaría la acción política con la democracia de los medios de comunicación?

Las asignaturas que se relacionan con el control social de medios de comunicación, de su potencial protagónico, al igual que la mayor participación de licencias que permiten operar frecuencias o canales, principalmente de Televisión, dando cabida a la pluralidad de actores y/o puntos de vista en la circulación de la información, se vuelven temas que cobran prioridad tanto en las agendas gubernamentales como también para algunos núcleos civiles latinoamericanos. Se han venido como en cascada las propuestas y acciones por una transición que buscan la democracia mediática.
La cada vez más visible corriente de opinión que regionalmente promueve la tesis del derecho a la información y la democracia comunicacional, adquiere mayor legitimidad en la medida en que logra vencer las inercias creadas por el interés eminentemente comercial de los medios. Se han dado avances importantes en términos de apertura hacia la participación de las distintas entidades socioculturales que configuran los espacios sociales en nuestras naciones: Argentina, Ecuador, Bolivia, Venezuela y de manera especial Brasil.
Hasta los más escépticos ya no peden dudar de que “el fenómeno Lula” que logró posicionarse en el 80 por ciento de los electores brasileños, se inscribe entre los acontecimientos políticos más sobresalientes de lo que lleva transcurrida la era global. ¿Qué emana de este ex trabajador metalúrgico que se tornó invencible después de haber sido derrotado hasta en tres ocasiones, antes de alcanzar la presidencia en dos ocasiones en las cuales se crearon 14 millones de empleos? Las cifras hablan por si mismas pues no hay un solo renglón en el cual no sobresalgan números favorables, no tan sólo para los sectores que tienen menores estándares de calidad de vida en los que 20 millones de una población de 190, salieron de la pobreza por el efecto de las políticas sociales como la llamada bolsa social, al igual que la dinamización de la economía que incrementó el mercado de trabajo, sino también para los ricos que vieron incrementar sus capitales al constatarse que “la cantidad de individuos que poseían más de un millón de dólares” en activos financieros se había incrementado en un 19.1%, entre 2006 y 2007. (1)
La integración regional avanzó en medio de una crisis financiera, económica y social, que se agudizó de manera devastadora en las naciones que siguieron los lineamientos de ajuste estructural y las políticas anti redistributivas que marcó el consenso de Washington junto con el Fondo Monetario Internacional, durante tres décadas consecutivas y cuyas medidas hundieron a la población en la miseria. Solamente en América Latina, la cantidad de pobres casi se duplicó entre 1980 y 2001, pasando de 120 a 220 millones.
A unas semanas de los comicios, el liderzazo del presidente brasileño y él, personalmente, impulsaron con suficiente fuerza la candidatura de Dilma Rousseff, por lo que de acuerdo con algunas empresas que hacen estudios de opinión como la encuestadora Sensun, ésta ha tomado la delantera con amplitud para la primera vuelta, sobre el oponente conservador José Serra del Partido Socialdemócrata, cuyo proyecto ha sufrido un severo desplome que llevó a sus asesores a la idea de promocionar su imagen junto a la del presidente.
El previsto triunfo de Rousseff daría teóricamente continuidad al proyecto de Lula da Silva, quien, durante sus dos períodos de mandato y sobre todo a medida en que ganaba popularidad en amplios sectores nacionales e internacionales, señaló con especial énfasis la conveniencia de acotar el poder mediático brasileño, concentrado principalmente en la familia Marinho, -accionista mayoritaria del grupo Globo-.
Durante el Foro Social Mundial realizado en la ciudad amazónica de Belem en enero de 2009, Lula convocaba a una Conferencia Mundial de Comunicación, para la cual se organizaron asambleas en diferentes lugares del país contando con la participación de unas 10 mil personas que discutieron el rumbo de la comunicación y fueron además acordadas las bases sobre las cuales los delegados debatirían sobre la variedad de temas que surgieron en las mesas de trabajo que se llevaron a cabo el 14 de diciembre en Brasilia. (2)
A partir de la intervención que tuvo en la Conferencia Nacional de Democratización de la Comunicación, contando con la presencia que representaba la mayor parte de medios de comunicación, así como académicos, entre otras personalidades ligadas a sindicatos y grupos civiles, Lula insistió sobre la conveniencia de reformar el marco legal en el que operan los medios, el cual mantiene vigencia desde 1964, época en la que la naciente dictadura militar favoreció la conformación de lo que al paso del tiempo dio lugar al emporio informativo que controla la familia de su fundador Roberto Marinho.

Años después el país vivió las movilizaciones que demandaron elecciones directas y en 1985 José Sarney, primer presidente civil desde el golpe de Estado (1964) impidió cualquier iniciativa reformista sobre la estructura de la propiedad mediática e inhibió el derecho a la información. Para ello trabajó conjuntamente con la familia Marinho, convirtiéndose en uno de sus socios. (3)
La Conferencia que de forma multidisciplinar fue organizada por el actual régimen, tuvo, entre otros resultados, algunas recomendaciones que el gobierno arropó con la finalidad de crear un diseño que sirviese para una futura ley de radiodifusión, en este caso orientada a primar el uso o “control social” de los medios de comunicación, por encima del interés meramente comercial que mantienen actualmente.
Los primeros pasos se dirigieron hacia un nuevo modelo de licitación para operar frecuencias televisivas, lo cual ha ocasionado más de una reacción adversa por parte de quienes han explotado las canteras informativas o aparentemente informativas de la comunicación. Es decir, los que obtienen beneficios gracias a los imaginarios que les son afines en el clima social. Aunque cabe señalar que en las márgenes de una auténtica democratización de dichos medios masivos, debieran tener cabida la totalidad de voces y actores que sirven como contrapeso a cualquier hegemonía.
Cuando comenzaba la década de los años 80 surgió de la sociedad brasileña un llamamiento donde cientos de miles de ciudadanos corearon “¡Globo, el pueblo no es un bobo!” en reclamo por la posición de censura que mantuvo el corporativo a través de la emisión de novelas y diferentes espectáculos como el futbol, concebidos para exacerbar la distracción masiva con lo que inhibió cualquier tipo de protesta social o movilizaciones contra el régimen militar.

¿Cuál sería la estrategia idónea y quienes son o pudieran ser los agentes y las agencias mejor posicionadas para llevar a cabo esta transición? ¿Los grupos o cúpulas de poder político y económico o la sociedad civil organizada? ¿Ambos por medio del consenso? ¿Es conciliable la democracia de los medios con los intereses de quienes dirigen y operan los que se tienen actualmente en Brasil?
A tres décadas de distancia un efervescente sector del público brasileño manifiesta su rechazo hacia el grupo mediático dominante, toda vez que éste ya da muestras de desgaste de acuerdo a las encuestas, entre otro tipo de mediciones de audiencias, así como las conclusiones a las que llegan algunos investigadores. Para ciertos observadores ya es cuestionable el control cuasi absoluto de la opinión pública a través del poder omnímodo atribuido al grupo.
A diferencia de la época en que el presidente mancomunaba intereses con los directivos o socios, el saliente Luis Ignacio Lula hizo su propia marcha en dirección opuesta, es decir, generó, mediante el impulso de nuevas leyes, un esquema propicio al surgimiento de medios de comunicación como el recientemente inaugurado canal sindical que con el rubro de Televisión de los Trabajadores, (TVT) comenzó sus transmisiones tanto por aire como a través de cable a partir del pasado 25 de agosto desde sus estudios situados en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, el principal bastión político del Partido de los Trabajadores.
Es posible inferir que el presidente reafirmó con este lanzamiento el interés explícito de revolucionar los medios informativos, al potenciar la participación de actores ordinariamente excluidos de los medios o en todo caso tratados con el desdén propio de los grupos hegemónicos hacia las clases trabajadoras o populares, lo mismo que a los movimientos civiles. Se trata de una disputa por la verosimilitud que, sin embargo, conlleva también el interés político de las facciones que históricamente han estado en pugna: la teorizada ad infinitum lucha ideológica o de grupos con diferente estrato social. La diferencia es que ahora la medición de fuerzas se lleva a cabo, sobre todo, en las arenas mediáticas.
La reflexión a este respecto tiene como eje cuestionar qué instancias serían apropiadas para comenzar los cambios en las configuraciones comunicativas, si pudieran ser éstas las dinámicas que modelan los imaginarios prevalecientes, mismos que favorecen y son favorecidos por la sociedad de mercado bajo las directrices neoliberales, o, las iniciativas legales, así como acciones o emprendimientos gubernamentales y/o civiles que ofreciesen acceso a la creación y uso de medios con un perfil de participación y dirección desde la base social, clase trabajadora, instituciones educativas, foros ciudadanos, entre otros. ¿Qué es necesario sustituir o deconstruir ya sea contando con la ayuda o a pesar de los grandes medios de comunicación para perfilar una sociedad más justa y equilibrada en términos de justicia social, oportunidades de desarrollo y derechos humanos?
Al igual que sucede en la mayor parte si no en la totalidad de países de Latinoamérica y aún en otros que muestran distinto desarrollo o estatus socio económico y cultural, en Brasil las propagandas televisivas han sido históricamente el factor de decisión más influyente para elegir al presidente y más aún, para crear o reforzar el imaginario tan hecho a la idea de que los medios de comunicación, ante todo, deben cumplir con el objetivo de ofrecer entretenimiento. Las grandes mayorías no los consideran esencialmente como entidades que pueden proporcionar flujos de información balanceados. El sesgo, la predominancia del grupo que mayor influencia tiene sobre el universo comunicativo, hace que la audiencia dé por sentado que eso que pasa por sus pantallas constituye la única verdad posible, porque corresponde a su propia realidad pensada.
Expertos consultados por BBC Mundo afirmaron que la campaña que comenzó en los medios podría definir los próximos comicios.
"Históricamente en Brasil las propagandas televisivas han sido decisivas para elegir al presidente", afirmó el politólogo Vicente Palermo.
La televisión es considerada la principal herramienta de comunicación en el país, en particular con los sectores carenciados que aún son mayoría en Brasil.
Según el sistema que aplica en ese país, el espacio en televisión para las campañas es otorgado de forma gratuita por el Estado, que distribuye el tiempo entre los candidatos de acuerdo con el caudal de votos que consiguió su respectivo partido en los comicios anteriores.
Es por eso que este año Rousseff será la que más presencia televisiva tendrá, seguida de Serra.
La estrategia de Lula para promover actos de gobierno junto con su propia imagen, se basa en gran medida en el contacto directo con la gente, lo cual ha tenido un buen efecto multiplicador que le favorece. Actualmente tiene el 80 por ciento de popularidad, no obstante que su política internacional, concretamente los lazos que mantiene con los presidentes venezolano e iraní, Hugo Chávez y Mahmud Ahmadineyad, que derivaron en fuertes críticas por parte de sectores que le han sido adeptos, y por supuesto con más fuerza desde la oposición. Hasta se han tachado sus políticas de “sovietizantes” e inhibitorias de la libertad de expresión, etc., sin embargo Lula da Silva no tan sólo los ha superado sino que ya los trascendió.

(1) El Dipló. Argentina. Año XII, No. 135, septiembre 2010
(2)Darío Pignotti. Página 12. Respecto de la victoria de Lula en los comicios de 2006 véase Bernardo Kucinski, “O antilulismo na campanha de 2006 e suas raízes”, en Venício Lima (compilador), A mídia nas eleições de 2006, Perseu Abramo, San Pablo, 2007.

(3) Darío Pignotti. Página 12. En 1989 el entonces aspirante a la Presidencia Lula fue objeto de un golpe mediático, perpetrado por Globo, que para impedir su victoria fabricó la candidatura de Fernando Collor de Mello, quien dejaría el mandato en 1992 hundido en escándalos de corrupción. Véase Darío Pignotti, “Globo: el partido más poderoso de Brasil”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, septiembre de 2007.