viernes, 27 de agosto de 2010

México: la cuadratura imposible de la violencia

Es difícil tener respuestas esclarecedoras sobre el origen y verdadero móvil que persiguen los perpetradores de la cruel matanza de gente inerme, que tuvo el infortunio de buscar un destino mejor internándose a través de uno de los países más peligrosos y mal gobernados del mundo.
La versión manejada sobre la causa y la filiación de los asesinos contiene aspectos inverosímiles. El sentido común nos puede dar un bosquejo de esos angustiosos momentos que sufrieron antes de que se les privara de la existencia tan salvajemente.
Si en verdad se debió el despiadado desenlace a que estas personas se negaran a participar en las filas del grupo llamado Zetas e incrementar así efectivos en sus prácticas delincuenciales, ¿cómo es que nadie entre las setenta y dos víctimas, pudo, ante la amenaza de los fusiles, aceptar y salvar así su vida?, ¿todos se negaron al unísono?
Es muy extraño que tal cosa hubiese sucedido. Cualquier persona atemorizada haría o diría lo que sea en una situación tan extrema, con tal de que su cuerpo no fuera atravesado por las balas. Más aún encontrándose en un paraje aislado, completamente a merced de los verdugos.
Esta reflexión hace suponer que estaban destinados a morir por alguna razón y que ese alguien, uno o varios, decidió o decidieron con antelación que así fuera.
Trasladémonos por unos instantes a otro lugar de este convulsionado mundo, a Irak, donde los marines de EU y soldados de otras latitudes sumados a las fuerzas invasoras, constantemente matan gente originaria para asegurarse la ocupación del territorio. El pretexto esgrimido inicialmente hablaba de la existencia de armas nucleares, lo cual pronto se desvaneció ante la evidencia. Ya no hubo forma de justificar la presencia de las tropas hasta que a alguien “se le ocurrió” responder al fuego, cobrándose vidas de soldados yanquis u otros aliados.
Así surgieron y multiplicaron los deseos de vengar las afrentas, consiguiéndose de paso el respaldo de la opinión pública para que se aplicara todo el hierro y pólvora posible, como escarmiento a los osados iraqueses. Aquí cabe la pregunta: ¿Todos los ataques que fulminaron a los soldados de la ocupación, provinieron de los “enemigos”, o una orden siniestra fue dada para que el propio fuego “amigo” los asesinara? Es poco creíble que un país arrasado por ejércitos mucho más armados y en número mayor a las propias defensas, fuera capaz de alzar la mano y causar tantas bajas. No es novedoso en la historia de las guerras este tipo de circunstancias, siendo el ataque a Pearl Harbor, en diciembre de 1941, un ejemplo que encierra dudas: ¿Fue un atentado exclusivamente terrorista o hubo connivencia para tener una razón de probar la bomba atómica?
Hay más evidencias sobre estas tácticas, como lo fuera el hundimiento del barco USS Maine en enero de 1897 en aguas cubanas, sacrificándose de esta forma a decenas de jóvenes marinos.
En los días posteriores al hundimiento del USS Maine, el dueño del periódico New York Journal, un tal William Randolph Hearst, hizo publicar una historia con la leyenda "El barco de guerra Maine fue partido en dos por una arma secreta infernal". “La historia contaba como los españoles habían plantado un torpedo por debajo del barco que detonaron desde la orilla. Hearst pronto siguió este artículo con otro que contenía diagramas y planos del torpedo secreto utilizado por España. La historia fue republicada en todo el país culpando a los militares españoles de la destrucción del USS Maine. La mentira tocó la fibra sensible del pueblo estadounidense agitando la opinión pública hasta el punto de provocar un frenesí entre la población, que en su gran mayoría quería atacar y eliminar a España del poder en muchas de sus colonias cercanas a EE.UU. Finalmente el efecto del periodismo amarillo prevaleció, y los soldados estadounidenses fueron enviados a Cuba. Posteriormente, se produjo la Guerra Hispano- Estadounidense y E.U acabó anexionando a sus territorios Puerto Rico, Filipinas y otras posesiones españolas, utilizando la misma excusa "libertadora" y los mismos métodos propagandísticos”. (David R. Spencer. The Yellow Journalism USA: Northwestern UP, 2007 . McCullough, David, Brave companions: portraits in history (Volume 1992, Part 2, Page 80)
La perversidad que subyace en las conciencias de quienes crean y dirigen operaciones militares, políticas y propagandísticas, no tiene límites. Todo con tal de generarse ganancias y vaya que el negocio de la guerra las produce, aún en su modalidad de “guerras de baja intensidad” como la que EU sembró en México, a través del régimen de FC.
Éste personaje, ávido de reconocimiento al ser impugnado su ascenso al cargo por grandes segmentos de la población, no ha prestado atención a las voces que desaprueban su “lucha contra los cárteles del narcotráfico y demás bandas criminales”. Se reitera una y otra vez el rechazo a la presencia de fuerzas policíacas y/o militares, en distintas zonas del territorio nacional, las cuales han causado bajas entre la población civil. Siendo además EU el principal si no el único proveedor del armamento y la logística que se utilizan para ello. Esto bajo el rubro del “Plan o iniciativa Mérida”, que fuera signado por el ex presidente Vicente Fox y el entonces homólogo George Bush.
Ante los hechos, el presidente Calderón proclama que aún habrá más violencia.
Tomando en cuenta esta perspectiva sobre lo acaecido en Tamaulipas, a muy poca distancia de la frontera con EU, cabe repetir las preguntas: ¿Quién da vida a esa sobre publicitada organización criminal llamada Zetas? ¿Se puede creer que a pesar de tan sofisticada tecnología de rastreo satelital, entre muchos otros recursos, sea posible que nadie detecte sus movimientos, que pasen desapercibidos y no puedan ser ubicados y monitoreados sus integrantes, así como las operaciones que planean y realizan?
¿Fue esta criminalidad una respuesta de los grupos armados ante la violencia que el Estado ha presentado contra algunos cabecillas en fechas recientes o, se trata de la estrategia descrita en estos párrafos y que sirve para dar lugar a una intervención mayor, acompañada de la propaganda de los medios de comunicación y contando además con el respaldo de la opinión pública? ¿Se saldrá el amarillismo y quienes se benefician de la sangre derramada con la suya? ¿Por qué ha sido tan ampliamente publicitada la imagen de los cadáveres y del único sobreviviente de la masacre, una de las más cruentas de los últimos años?, “algo no cuadra aquí”.

jueves, 19 de agosto de 2010

El sabor amargo del festejo bicentenario

¿Cómo puede el gobierno del PAN celebrar acontecimientos destacados que integran nuestra historia, siendo esta corriente política un emblema que representa al enemigo contra el cual se lucho? Es obvio que el presidente y sus colaboradores no comparten ideológicamente los motivos de la insurrección de 1810 ni la revuelta de 1910, siendo ambos movimientos guerras civiles contra la ignominia del poder concentrado y déspota, el cual comparten a plenitud.
La oligarquía heroicamente combatida para dar lugar a una nación libre, equilibrada y soberana, como la propusieron los insurgentes, los liberales y más tarde los revolucionarios, ha regresado a tener bajo su control los dispositivos del gobierno y la producción. ¿Cómo pueden festejar un bicentenario quienes se identifican con monarquías europeas, con un clero sectario que vive permanentemente plegado al poder?
Los que desprecian la figura de Juárez al tiempo que enaltecen la memoria porfiriana, siendo sus antecesores ideológicos vencidos en sus afanes, gracias a lo cual fue posible crear las instituciones y el Estado laico, son ahora quienes deben, según los cánones del civismo patrio, organizar los festejos por aquellas victorias que tanto sacrificio en vidas humanas significaron. Es decir, a estos representantes de la hegemonía moderna y sus corrientes políticas, les corresponde, en pleno ejercicio del poder, rendir memoria honorable a los próceres que en el pasado se batieron contra sus ideas. De ahí que a los festejos bicentenarios de este 2010 se les encuentre un sabor agrio o insípido, si acaso un intento por cubrir un expediente que a todas luces les es incómodo, difícilmente digerible y no lo pueden siquiera disimular. De mil amores rendirían culto a los restos y al recuerdo de Hernán Cortés, de Félix María Calleja, de Maximiliano junto con Miguel Miramón y Tomás Mejía. Encantados erigirían una estatua a Porfirio Díaz y cambiarían los nombres de otros monumentos, calles o lugares públicos como plazas, para darles el nombre de los enemigos contra los que se alzó el pueblo. Para ellos sería más fácil la desmemoria y el olvido, algo que el ex presidente Fox evidenció al retirar el retrato de Benito Juárez del recinto oficial que sirve de despacho en Los Pinos.
La señal es clara: en medio de esta banca rota y desmoronamiento social que aqueja nuevamente al país, en gran medida causada por los usurpadores que regresaron al poder, ellos constituyen el nuevo enemigo a quien se ha de atacar y vencer. Volvieron a plantear un esquema en que todo sea favorable exclusivamente a sus intereses. Abolieron las posibilidades para que los distintos sectores, sobre todo los más vulnerables, puedan tener acceso a los bienes que genera la sociedad y que son indispensables para la vida: desde la alimentación y la salud, hasta el derecho al trabajo y la educación. Lo mismo puede decirse del derecho a la información.
De ahí que en este 2010 también en materia de festejos patrios se les haga bolas el engrudo.

viernes, 13 de agosto de 2010

Delincuentes vs delincuentes y el banquete de la langosta

Era previsible que un gobierno que se conformó gracias a un fraude con mayúsculas, acabara por resquebrajar aquello que más o menos se mantenía en pie en el sistema mexicano. La ilegalidad y el abuso de poder solamente propician más delincuencia y fracaso. Calderón es un delincuente desde el punto de vista de millones de mexicanos que atestiguaron su escandaloso y artero arribo a la presidencia ¿cómo esperar que este pillo y sus secuaces realmente acaben con otros individuos igualmente dispuestos a utilizar la ilegalidad para lograr sus fines? ¿Es sensato confiar a un ladrón la seguridad de la casa? Además este personaje es de ideas cortas y grises, por lo que se haya muy lejos de ser un Robin Hood pareciéndose más a un vil pandillero de callejón. Que no asombre el estado de cosas que guarda el país, los crímenes, la ilegalidad, la inflación, el desempleo, etcétera, son brotes de las semillas sembradas por los rufianes que simulan gobernar siendo unos títeres de trapo al servicio de los grandes capitales. Incapaces o negados a establecer los equilibrios indispensables para salvaguardar la estabilidad y garantizar el desarrollo.
Por su parte la inmundicia comunicacional de Televisa, Tv Azteca al igual que otras cadenas radiofónicas y de prensa, son parte de esa complicidad de actores que tienen a la sociedad mexicana en vilo al borde del abismo. Medios turbulentos y facciosos que envuelven a millones de ignorantes en su calamitosa transmisión de mentiras y medias verdades. Toda esa muchedumbre de gente que les presta atención, incapaz de reflexionar, se convierte en votantes que legitiman a quienes finalmente fracasan como gobernantes (en cuanto a realmente hacer algo benéfico para los ciudadanos) al tiempo que aumentan sus fortunas personales.
Por si fuera poca cosa la catástrofe política que vivimos, padecemos no tan sólo las irreconciliables divisiones ideológicas entre las distintas corrientes políticas, sino además las grietas internas entre quienes participan como parte de la pandilla que según esto gobierna. Ya fraguan en el PAN la expulsión del exdirigente de ese partido Manuel Espino.
La alternancia solamente incrementó las cifras negativas en todos los órdenes, lo cual no significa en absoluto que los gobernantes que negociaron el arribo del PAN a la presidencia no hayan sido otra cosa que una especie de agentes de Washington con nacionalidad mexicana. Además de ser inmensamente ambiciosos y faltos de ética. Salinas y Zedillo debieran ser juzgados y recluidos en prisión, junto con Fox, por sus crímenes contra la patria.
A México solamente le pueden esperar cosas peores que las que hemos visto en tanto dure esta plaga que se hizo del control de las instituciones, algo parecido a un campo invadido por la langosta.

jueves, 1 de julio de 2010

El peligro para México

El peligro para México pide unidad

A estas alturas de un sexenio exorbitante ya no hace falta explicar cuál es el verdadero peligro para México, puesto que se ha hecho evidente por sí mismo, como un artefacto de tormento exhibido en un aparador.
El peligro para México, siendo una de las figuras clave que dividieron al país con el resultado de aquella cuestionadísima jornada electoral de 2006, ahora pide unidad. Aclama por unir las piezas desperdigadas que se fragmentaron ante la imposición, le necedad de que haiga sido como haiga sido, se pusiera, según eso, a realizar el trabajo de un presidente.
El exgobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, fue uno de los principales promotores responsables de que el peligro para México se instalara en la primera magistratura y desde ahí se convirtiera, cada día más, en el vergonzoso funcionario que amenaza con empeorar la situación en el periodo restante de su infame desgobierno. Imposible olvidar aquél “destape”, envuelto de estilo tan característico del sistema largamente ejercido por el PRI: Una reunión de individuos alimentando en sus cabezas las expectativas de algún puesto ideal o relaciones que les ayudasen a incrementar sus capitales. Un llamado a darle cobertura a quien en lo futuro les daría vía libre y toda clase de facilidades para que cosechen en el campo de la política mexicana, por entonces cultivado en gran parte por el PAN.
Fox hizo un gran berrinche contra esta camarilla que se le adelantó, dejando a su gallo Santiago Creel, fuera de los reflectores, pese a los convenios con Televisa, la otra protagonista que invariablemente sumerge sus cámaras en los fangos propios de estas lides. La cita tuvo lugar en el rancho cuyo propietario, un millonario lechero jalisciense, a la postre se hizo de un cargo en gobernación, de la mano de su amigo Ramírez Acuña, un político con pésima imagen en la sociedad por los abusos de poder que fueron la impronta de su gobierno; desde las cruentas represiones contra manifestantes opositores a las posturas vertidas en la Cumbre Iberoamericana, celebrada en mayo de 2004, en Guadalajara, con infiltrados incluidos para “reventar” la protesta que en principio se acordó pacífica y que gracias a esta estrategia justificó los golpes y violaciones de derechos hacia los afectados, incluida una periodista de origen español, quien fue tratada de manera salvaje y amoral, como le sucedió a otras mujeres detenidas y vejadas por los policías. Quienes por cierto, días después recibieron una medalla por su “conducta honorable”.
Es conocida la inclinación de este personaje a expiar, mediante insumos tecnológicos y profesionales expertos, a quienes representan alguna importancia política o cuentan con capital social considerable. De ahí que obtuvo bastante información que, como buen operador de la política estilo gángster, ha sabido capitalizar.
En México se gobierna a golpes, secuestros, amenazas o asesinatos y las víctimas por supuesto son los grupos más vulnerables: gente humilde que vende en las calles, puesteros como los de Atenco, indígenas y jóvenes, como aquellos que fueran detenidos y golpeados en Tlajomulco al acudir a una fiesta.
Al igual que en otros episodios ya cotidias, se repitió la rienda suelta de la lascivia y salvajismo primitivo que caracteriza a los policías, aplicado en las y los jóvenes que fueron sus víctimas.
Esta es la regla del juego sucio que jefatura el poder. Se criminaliza la protesta social, se solapa la corrupción en las altas esferas, con lo que se favorecen empresarios que ni siquiera pagan impuestos, se permite que las compañías trasnacionales saqueen recursos o exploten empleados con salarios miserables, todo ello a cambio de sobornos a los funcionarios, en fin, se deja destruir al país en todos los rubros. En realidad ya no se sabe quiénes y cómo es que sus tareas burocráticas evitan la parálisis total, que se presiente cercana.
Los medios de comunicación más importantes sirven de parachoques o corazas, para que la opinión pública reciba solamente buenas noticias como goles en el mundial o presentaciones de estrellas en los shows televisivos. Son como la “adormidera”, que mantiene a la gente contenta con buenas vibras, gracias a sus entelequias como la reciente ocurrencia de “Iniciativa México”, donde insólitamente el rector de la UNAM, José Narro Robles, mordió el anzuelo y acudió como aval. También es un peligro para México que la masa crítica se deje seducir, a cambio de quién sabe qué beneficios, por estas fuerzas destructivas. Tal vez por miedo o por comodidad, es que se presta este personaje y otros de quienes no se hubiera esperado tal respuesta, al juego.
Mientras persista este régimen, no hay rescate posible para el país y no solamente es el régimen, sino el sistema, la inercia y la lógica con la que operan los actores y sus recursos, lo que ha llevado a esta barbarie caótica. El peligro para México en lugar de pedir unidad en torno a él y su grupo de ineptos, debiera unirse a otros con mayor coherencia; las asociaciones civiles que tanto ha afectado, como son los sindicatos u otros en resistencia.
El peligro para México ha conseguido que otros peligros iguales o peores que él, se postulen para hacerse del poder, como los sicarios que asesinan políticos porque perciben acotamientos a su amplia libertad de delinquir. El peligro para México revolucionó el accionar fatídico que opera en contra de la tranquilidad y el bienestar. Lo único que queda es resignarnos y esperar para el golpe final o, emprender la difícil, pero posible tarea de construir un nuevo acuerdo social unificador y tan equitativo como sea necesario. O todas las fuerzas que conservan el estatus de legalidad y armonía se unifican o, la mayoría, si no es que todos, padeceremos de un estallido generalizado.
Esto desde luego ha de ser distinto en sus principios y en sus dinámicas a las ofertas mediáticas que no salvan nada y solamente sirven para la autopromoción de quienes las organizan o se involucran. Son simples fuegos de artificio, euforias efímeras, que lo único que liberan es un poco de estados de ánimo y dejan una que otra conciencia tranquila.
Espero que en alguna parte surja esa voz, ese llamado a la unidad desde las antípodas del peligro para México que lo único que consigue es más fracaso. Ojala que este peligro ya guarde silencio y se dedique a escuchar y observar atentamente, si es que le da su capacidad, lo que realmente sucede. Que detenga sus impulsos pueriles e insulsos y deje actuar a los que verdaderamente pudieran hacer algo para conjurar el enorme mal que nos aqueja, que no es otro que la eclosión de las larvas que dejaron tantos años de corrupción, indolencia política y apatía social.

jueves, 10 de junio de 2010

Tinelli, el show de un idiota en la televisión

El poder sin contrapeso de los medios de comunicación puede llegar a blandir, sin ningún escrúpulo, un divertimiento a merced de los que llegan a ser víctimas por sus niveles de ingenuidad o indefensión. Son capaces de banalizar hasta la ignominia sin que nadie los pueda frenar. Esta es una de las facetas que, por encima de otras, caracteriza a los actuales medios que impunemente hacen el trabajo sucio de despojar a otros de su dignidad.
Hace unos días tuvo lugar en Argentina un montaje mediático que no ha llegado aún a las pantallas debido a que fue atemperado por la crítica de algunos sectores. Un individuo reconocido como uno de los más populares en este país, tuvo la ocurrencia de llevar a cabo una “broma” o “jodidita”, (según esta otra expresión que significa lo mismo) la cual consistió en hacer una parodia en la que un grupo de actores fingía arrasar un pueblo de la comunidad autóctona de Apipé en la provincia de Corrientes. Ello en base a una presunta búsqueda de restos arqueológicos. El “chiste” consistió en filmar a los asustados y bravíos pobladores que defendían su pequeño poblado, ante la actuación de quienes se hicieron pasar por científicos extranjeros y la inminente acción de las máquinas que fueron llevadas para causar una impresión realista de que eso iría a suceder. En esto se basó la denominada “jodidita para Tinelli”, así es como se le conoce a este sujeto.
“Dicho sea de paso, en Apipé no hay electricidad, por lo que pocos miembros de su comunidad conocen al conductor y mucho menos a la televisiva y controversial jugarreta de macabra solidaridad que encierra el chiste: tras el sufrimiento viene el premio” De acuerdo con la nota publicada en el diario Página /12, (9-06-2006) por el profesor Claudio Gómez *, “en las imágenes se veía a Matías Alé haciendo d arqueólogo, con barba rapaz y sombrero cazador. * Profesor asociado del Taller de Producción Gráfica II, FP y CS UNLP

Fingiendo un tono canadiense, para hacer más efectivo el rol que calzaba: la representación de una empresa trasnacional.
La gente de Apipé pasó rápidamente del asombro al llanto y de la bronca a la acción: se unieron codo a codo para repeler las máquinas que parecían querer avanzar, por lo pronto, por encima de la escuelita del pueblo. Se formaron filas enteras de hombres, mujeres y chicos dispuestos a defender su tierra. Se organizaron rápido, puesto que un tiempo atrás ya habían sufrido la embestida de otra empresa, una amenaza semejante que, claro, tenía menos interés en joder que en quitarles su lugar para vaya a saber qué emprendimiento”.
Estamos tan acostumbrados a los burlescos maltratos hacia los grupos vulnerables, que estas empresas de medios no se detienen para cometer tropelías como la que se describe en estas líneas.
Lo más probable es que este infame procedimiento digno de un desquiciado, un soberbio acostumbrado a ser aclamado, quede para el anecdotario. Seguramente la demencial idea pase al olvido sin ser motivo de una querella de orden judicial. Son muy poderosos y libertinos estos medios.

sábado, 29 de mayo de 2010

Carta de Obama y respuesta comentada

Consulado de los Estados Unidos
Oficina de Asuntos Públicos
Por considerar que esta información sea de interés, le enviamos la Carta del Presidente de los Estados Unidos sobre Estrategia de Seguridad Nacional

LA CASA BLANCA
Washington

"Una y otra vez en la historia de nuestra nación, los estadounidenses se han puesto de pie para enfrentar, y dar forma, a los momentos de transición. Este debe ser uno de esos momentos. Vivimos en un momento de cambios radicales. El éxito de las naciones libres, los mercados abiertos y el progreso social de las recientes décadas ha acelerado la globalización en una escala sin precedentes. Esto ha abierto las puertas de la oportunidad en todo el mundo, ha ampliado la democracia a cientos de millones de personas y ha hecho posible la paz entre las principales potencias. Sin embargo la globalización también ha intensificado los peligros que enfrontamos, desde el terrorismo internacional y la propagación de tecnologías mortíferas, a los desórdenes económicos y el cambio climático".

Señor Obama:

Ya que por alguna razón me ha sido enviada esta carta que escribió, me permito dar respuesta a lo que usted nos expresa.
No se en qué se basa para hablar del “éxito de las naciones libres, los mercados abiertos y el progreso social de las recientes décadas”. Seguramente usted es una persona con acceso privilegiado a todo tipo de información y ha de estar enterado de las crisis que afectan a países que inclusive suelen mantener buenos estándares de PIB, u otros indicadores. El suyo es uno de ellos y vaya que enfrenta uno de los peores momentos por los que ha atravesado su economía cuando menos en los últimos veintisiete años.

La agencia informativa Reuters publicó el jueves 27 de mayo un informe de gobierno, concretamente del Departamento de Comercio, que da a conocer que el PIB del primer trimestre de EU fue revisado a la baja al 3%. La economía de Estados creció a un ritmo más lento de lo estimado anteriormente en el primer trimestre del año, debido a que la inversión en empresas se redujo, mientras que los gobiernos locales y regionales contrajeron su gasto en un 3.9 por ciento, la mayor caída desde el segundo trimestre de 1981.Los mercados abiertos no han sido en absoluto saludables para nuestras economías sino todo lo contrario, las consecuencias de esta práctica asimétrica son devastadoras en la medida en que exterminaron cientos de miles de pequeñas empresas, muchas de las cuales eran talleres familiares que permitían a la gente vivir dignamente con el producto de su trabajo. Sus “exitosos mercados abiertos”, solamente han enriquecido más a los enormes monopolos que pueden extraer materias primas a bajo costo, explotar la mano de obra con salarios infames, y saltarse las leyes de las naciones que son presionadas para que les den toda clase de facilidades y garantías, inclusive exenciones de impuestos y pago por servicios.

¿Qué es lo que usted entiende por “naciones libres? Supongo que no tenemos el mismo significado sobre libertad, señor Obama. Para mi una nación libre es aquella que prima el bienestar de la mayoría de su pueblo al imponer condiciones a las trasnacionales que buscan llevarse todas las ganancias. Nación libre es la que no permite que sus ciudadanos sean explotados, ni sus recursos sean expoliados por los poderosos: Los recursos se reparten equitativamente entre todos. La riqueza regresa a la gente con bienes y servicios, con una verdadera política social, en lugar de armar un ejército y amenazar con él a los propios ciudadanos y al resto de la humanidad. Para usted evidentemente una nación libre es la que libremente deja que los ricos, de cualquier nacionalidad, se aprovechen de sus recursos humanos y materiales. En esto difiero radicalmente de lo que piensa usted.


"Durante casi una década nuestra nación ha estado en guerra con una red de largo alcance, de violencia y odio. Incluso cuando terminamos una guerra en Iraq, nuestros militares han sido llamados a renovar nuestro enfoque en Afganistán, como parte del compromiso de trastornar, desmantelar y derrotar a al Qaida y sus afiliados. Esto es parte de un esfuerzo amplio, multinacional, que es correcto y justo, y nosotros seremos constantes en nuestro compromiso con la seguridad de nuestro pueblo, nuestros aliados y nuestros asociados. Es más, al enfrentar múltiples amenazas, de naciones, actores no estatales y estados fallidos, mantendremos la superioridad militar que ha asegurado a nuestro país, y ha apoyado la seguridad mundial, durante décadas".

La fuerza bruta, la violencia, históricamente ha demostrado que solamente provoca más daños, sufrimiento y destrucción, señor, no me venga con que por la seguridad de su país estén dispuestos a exterminar más gente inocente, porque esa clase de gente es la que más se muere. No se preocupe por el desafío de otros pueblos, déjenos en paz. Estas expresiones se escuchan como amenazas de que intervendrán sus ejércitos cada vez que decidamos ser libres de todo lo que tenga relación con aquellas políticas estadounidenses que busquen sometimiento y control hacia nuestros Estados y sociedades. La invasiones, las intervenciones bélicas, nunca serán ni correctas ni justas, no pretenda dar otro matiz a lo que es claro. Déjese de términos estigmatizantes como “actores no estatales y estados fallidos”. Esa es una vulgar farsa para justificar sus crímenes. Para nada la superioridad militar de Estados Unidos a coadyuvado a la seguridad mundial, al contrario, ninguna nación durante los últimos cien años ha sufrido a un enemigo más temible del que ha sido su nación. Ni siquiera el Estado alemán de la Segunda Guerra Mundial, hizo padecer tanto a la gente como lo han hecho las fuerzas militares de Estados Unidos: Alemania, Japón, Corea, Viet Nam, Panamá, Irak, Afganistán. Si no fuera por el escudo de la Unión Soviética y la ejemplar defensa de los cubanos, esta nación latinoamericana hubiese sido arrasada por ustedes. Sin embargo, lograron buenos golpes en el continente con la “ayuda” que dieron a las contrarrevoluciones en El Salvador, Nicaragua, o Guatemala. Fueron ávidos copartícipes de las dictaduras y golpes de Estado en Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, Argentina y en su última correría en Honduras, donde sus temibles Halcones derrocaron un gobierno pacífico y democrático.

Seguramente mantienen a Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia en la mira electrónica de sus misiles. Porque simplemente no comparten sus ideas e interés, de usted y de los que son como usted.

Esa frase en su carta: “a medida que combatimos las guerras que tenemos al frente”, aparece con el verbo equivocado, debiera ser “provocamos”.


El liderazgo al que aspiran, señor presidente, me parece que tendrá que solicitarlo con mejores modales a la nación china. Dudo mucho que esta nación permita que le ocurra lo que a otras a las cuales han sometido a mansalva. Ahí si topan con una gran muralla, más qué física y logística; intelectual, moral, cultural y decididamente nacionalista.
Nosotros nos entendemos perfectamente con ellos, pese a las barreras geográficas y lingüísticas. Mire, diga a sus múltiples asesores y agentes diseminados por todas partes, que se asomen a los escaparates de las tiendas, a los negocios, donde sea, para que le informen de que China está aquí, en cada lugar, en cada comercio. De seguro usted lo sabe a través de otras fuentes, como lo son las bolsas accionarias o de valores que operan internacionalmente, así como los análisis sobre reservas económicas ¿Quién tiene ahora el verdadero poderío, industrial, tecnológico, comercial y puede ser que hasta militar, señor Obama? Imagine todo el Oriente unido. No, mejor ni se lo imagine porque el sueño americano se le va a esconder debajo de la cama.


"Sin embargo, a medida que combatimos las guerras que tenemos al frente, debemos mirar al horizonte más allá de ellas, un mundo en que Estados Unidos sea más fuerte, más seguro y capaz de superar nuestros desafíos, a la vez atienda las aspiraciones de los pueblos de todo el mundo. Para llegar a eso debemos seguir una estrategia de renovación nacional y liderazgo mundial, una estrategia que reconstruya los fundamentos de la fuerza y la influencia estadounidenses".

Dudo mucho que a estas alturas pudiesen reconstruir tales fundamentos, tal fundamentalismo. Hoy el mundo es distinto y varias naciones se convirtieron en potencias. La India, China, Japón, Brasil, Rusia y otras que siguen aumentando su influencia económica y capacidad técnica.

"Nuestra estrategia comienza con el reconocimiento de que nuestra fuerza e influencia en el exterior comienza con las (sic) pasos que demos en nuestro país. Ahora debemos hacer crecer nuestro (sic) economía y reducir nuestro déficit. Debemos educar a nuestros niños para competir en una era en la que el conocimiento es el capital, y el mercado es mundial".

Pobres chicos si se pretende seguirlos domesticando, alienando de esa manera tan inhumana y perversa, por eso precisamente han logrado estos niveles de terror y degradación de valores. Justamente la fórmula para lograr la máxima infelicidad de los sujetos.

"Debemos desarrollar energía limpia que pueda impulsar nuevas industrias, desatarnos del petróleo extranjero y preservar nuestro planeta. Debemos seguir en el camino de la ciencia y la investigación que favorezca los descubrimientos y revele las maravillas que aún no podemos ver hoy, como lo fueron hace un siglo la superficie lunar y el micro procesador. Sencillamente, debemos considerar la innovación estadounidense como el fundamento del poderío estadounidense".

¿Y, de qué sirvió ver la superficie lunar, más allá de inspirar películas de Hollywood? Y dale con el “poderío estadounidense”. No salen de su nube.
Los microprocesadores se debieron un grupo interdisciplinar y a la vez internacional de investigadores.


"Debemos construir e integrar también capacidades que avancen nuestros intereses y los intereses que compartimos con otros países y pueblos. Nuestras fuerzas armadas siempre serán la piedra fundamental de nuestra seguridad, pero eso debe complementarse. Nuestra seguridad depende también de diplomáticos puedan actuar en todo rincón del mundo, desde las grandes capitales a los lugares más peligrosos; de expertos en desarrollo que puedan fortalecer la gobernabilidad y apoyar la dignidad humana; y de la inteligencia y aplicación de la ley que puedan revelar los complots, reforzar los sistemas judiciales y trabajar sin obstáculos con otros países".

Nada bueno les puede esperar a ellos y a los demás con la religión de las armas y los espías de complots. Entiéndase complot por toda iniciativa de estar en contra o simplemente abstenerse de practicar la filosofía yanqui. Perfectamente definida en estas líneas que escribió quien es hoy el presidente de ese país.

"Las cargas de un siglo joven no pueden caer solamente sobre los hombros estadounidenses, indudablemente, nuestros adversarios quisieran ver que se afloje nuestro poderío al extender en gran medida nuestras fuerzas. En el pasado hemos tenido la visión de proceder con criterio y evitar actuar solos. Fuimos parte de la coalición más poderosa en tiempos de guerra en la historia humana, durante la Segunda Guerra Mundial, y logramos una comunidad de naciones e instituciones libres para resistir la Guerra Fría. Tenemos visión clara del desafío de movilizar la acción colectiva, y de las debilidades de nuestro sistema internacional. Pero Estados Unidos no ha tenido éxito sobrepasando las corrientes de la cooperación internacional. Hemos tenido éxito al orientar esas corrientes en dirección de la libertad y la justicia, para que las naciones prosperen, al cumplir con sus responsabilidades y enfrenten las consecuencias si no lo hacen".

Claro, ningún enemigo por potente que sea, puede llevar a cabo una operación militar o golpe político si no cuenta con el apoyo directo de los que conocen bien el terreno. Desde César y Atila hasta Cortés y Pizarro, así se plasmó la historia.
Sin el entreguismo de los gobernantes, la venia de los dirigentes, la complicidad de instituciones como el clero o las agrupaciones de empresarios, todo esto que se conoce como “ultraderecha”, jamás hubiese sido posible el control de la economía y del imaginario social, por parte de potencias extranjeras o mafias locales. Las dictaduras, los golpes de Estado, las persecuciones, desapariciones, represiones, etcétera, no hubieran tenido lugar si no es porque estas “corrientes” que menciona Obama, se dejaron orientar en dirección de la libertad y la justicia. El problema es que éstas románticas metas se escondieron tan bien que a la fecha no se les encuentra por ninguna parte.


"Para hacer esto, seremos firmes en el fortalecimiento de aquellas viejas alianzas que nos han servido bien, al tiempo que las modernizamos para acometer los desafíos del nuevo siglo. A medida que la influencia se extiende a más países y capitales, construiremos nuevas y más profundas asociaciones en todas las regiones y fortaleceremos las normas e instituciones internacionales. Esta participación no es un fin en sí misma. El orden internacional que buscamos es aquél que pueda resolver los desafíos de nuestros tiempos: contrarrestar el extremismo violento y la insurgencia; detener la diseminación de armas nucleares y asegurar materiales nucleares; combatir el cambio climático y sostener el crecimiento mundial; ayudar a los países a alimentarse a sí mismos y a cuidar de sus enfermos; resolver y prevenir el conflicto; al tiempo que también se sanan las heridas".

Esto suena a grito de angustia de la bestia herida. La caída del monstruo puede resultar muy peligrosa. Anuncia que entre sus garras se llevará todo lo que alcance. Les llama “viejas alianzas” porque evidentemente ya crecieron y se pueden ir con otro aliado que ofrezca mejores perspectivas.
Hemos de tener cuidado con esos términos que confunden la defensa de la soberanía y los derechos con “extremismos violentos”. Se trasluce el interés por yacimientos de minerales que pudieran considerarse para uso nuclear. “asegurar materiales nucleares”.


"En todo lo que hacemos, defenderemos y haremos avanzar los derechos básicos sobre los que fundó nuestro país, y que pueblos de toda raza y región han adoptado. Fomentamos estos valores al vivirlos, inclusive nuestro compromiso con el imperio de la ley. Fortaleceremos las normas internacionales que protegen estos derechos, y crearemos el espacio y el apoyo para aquellos que se resisten a la represión.
Señor Obama, estas son sus palabras textuales, por primera vez en su discurso lo noto sincero. Aquí, en esta frase, subyace nítido el pensamiento represivo que caracteriza a su nación. Dotarán de garrotes para apalear a quienes se resisten a ser reprimidos por exponer sus derechos, por clamar por sus libertades, tal cual ha sucedido y sucede en las naciones que se forjan una verdadera libertad y autonomía".

"Nuestro compromiso con la dignidad humana incluye el apoyo al desarrollo, que es la razón por la que luchamos contra la pobreza y la corrupción. Rechazamos la noción de que una seguridad y prosperidad duraderas se pueden lograr al alejarse de los derechos universales: la democracia no representa meramente a nuestros mejores ángeles, sino que se opone a la agresión y la injusticia, y nuestro apoyo a los derechos universales es fundamental para el liderazgo estadounidense y fuente de nuestra fortaleza en el mundo".

Ese liderazgo los vuelve locos. Seguramente sienten la presión interna de casi trescientos millones de individuos que son la población estadounidense y desean mantener sus estándares de vida a cualquier costo en sangre y dinero".

"Como un país compuesto por gentes de todas las razas, regiones, credos y culturas, Estados Unidos continuará fomentando la paz entre gentes diferentes y creemos que la democracia y el facultar al individuo no tienen que producirse a expensas de las identidades que uno valore. Desde luego, ningún país debería estar en mejor posición para liderar en la era de la globalización que Estados Unidos, el país que ayudó a crear la misma, cuyas instituciones están diseñadas para preparar a los individuos para tener éxito en un mundo competitivo, y cuyo pueblo puede encontrar sus raíces en todos los países de la faz de la Tierra".

Esto se escucha tan ridículo y torpe que mejor ni gasto el tiempo en contestarlo. El tiempo y los lectores de esta estupidez le darán la interpretación correcta. Palabras huecas y delirantes que asoman la trama burdamente. La fiera se tambalea, sin dientes, enferma y con daño cerebral.

"Como ciudadano, senador y presidente, siempre he creído que el activo más valioso de Estados Unidos es su pueblo – desde la fascinación que sentí cuando niño al ver una cápsula espacial dispararse en el Pacifico, pasando por la fuerza que obtuve de los trabajadores que reconstruían sus vidas en Illinois, hasta el respeto que siento por las generaciones de Estadounidenses que han servido a nuestro país y sirven hoy día. Esta es la razón por la que también creo que debemos impulsar incluso mayores conexiones entre estadounidenses y gentes de todo el mundo. Nuestra seguridad a largo plazo se producirá no por nuestra capacidad de amedrentar a otros pueblos sino por nuestra capacidad de hablarles a sus esperanzas. Y esa tarea se hará mejor mediante el poder de la decencia y la dignidad del pueblo estadounidense, de nuestras tropas y diplomáticos, pero también de nuestro sector privado, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos, Todos tenemos una función que desempeñar".


Yo paso, no me conecto por nada con esta raza, aunque sea multicolor o variopinta. Que me dejen mis esperanzas en paz. Con la dignidad de sus tropas y diplomáticos no tengo absolutamente nada en común. Tampoco con su ambicioso y usurero sector privado. Demasiado daño han hecho como para pedir que los compren, vaya cinismo.
Si este presidente se puso chocho con ver cuetes en la televisión y las películas de guerra donde sus compatriotas mataban a la gente como conejos, allá él.


"Desde el nacimiento de nuestra libertad, Estados Unidos ha tenido fe en el futuro –la convicción de que a donde vamos es mejor de donde hemos estado, aunque la senda a seguir sea incierta. Para cumplir esta promesa, generaciones de estadounidenses han construido sobre los cimientos que pusieron nuestros fundadores: encontrando oportunidades, luchando contra la injusticia y forjando una Unión más perfecta. Hemos creado también redes de comercio, apoyado la arquitectura internacional de leyes e instituciones, y derramado sangre estadounidense en tierras extranjeras, no para crear un imperio, sino que para dar forma a un mundo en el que más individuos y países puedan determinar su propio destino y vivir con la paz y dignidad que se merecen".

Sobre todo derramando sangre, aunque también sobornando.

"En 2010, Estados Unidos sufre guerras y se inspira en el servicio de las mujeres y los hombres que luchan en ellas. Nos castiga una crisis económica devastadora y estamos decididos a ver que su legado sean nuevos cimientos para la prosperidad; y nos ceñimos por un credo que nos ha guiado en el país y ha servido de ejemplo para el mundo. La grandeza de Estados Unidos no es algo que esté asegurado; el lugar de cada generación en la historia es una pregunta sin respuesta. Sin embargo, aunque nos prueben los nuevos desafíos, la cuestión de nuestro futuro nadie la va a responder por nosotros, la responderemos nosotros. Y en un nuevo siglo cuya trayectoria es incierta, Estados Unidos está listo para ser el líder una vez más".

¿No que no había una severa crisis? Presidente contradictorio, discurso contradictorio, país contradictorio…
Que sus profecías no se cumplan y su boca se vuelva chicharrón.



Barack Obama.
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 Before printing think about the Environment.-Antes de imprimir, piense en el Medio Ambiente.
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miércoles, 19 de mayo de 2010

Los antipopulares ¿nuevos dueños del mundo?

Nunca como ahora los que detentan el poder lo habían tenido de manera tan rotunda. La gente común que conforma y representa lo popular, los pobres, los aislados étnicamente, las clases medias, son más débiles que en tiempos pretéritos. Ya no les pertenece casi nada, ni siquiera la política porque están cada vez más fragmentados, constantemente acechados por el “exterior constitutivo”.

La unidad del nosotros es permitida por el exterior constitutivo, es decir, un determinado exterior que no lo es en el sentido estricto del término, porque de alguna manera es parte de la identidad que ayuda a conformarla pero al mismo tiempo le impone un límite. Amenaza y confirma, contribuye a configurarla a esa identidad pero simultáneamente la acecha. Gabriel Carrizo (2009)

Las elites que controlan los flujos materiales y económicos, han puesto en jaque a los demás. Los nuevos administradores han sumado entre sus activos la propiedad industrial, entre otras áreas de productividad que fueran de los estados que las administraban y que, pese a las incertidumbres o deficiencias, éstas operaban, generaban rendimiento que se traducía en utilidad común. Con todos los inconvenientes que siempre mostraron, constituían una base social que en distintas formas era fructífera, mucho mejor, desde la perspectiva del pueblo, entendido como la parte excluida de la planificación institucional.

Una frontera de exclusión divide a la sociedad en dos campos. El “pueblo” en ese caso, es algo menos que la totalidad de los miembros de la comunidad: es un componente parcial que aspira, sin embargo, a ser concebido como la única totalidad legítima. (...) El pueblo puede ser concebido como populus -el cuerpo de todos los ciudadanos o como plebs -los menos privilegiados-. (...) A fin de concebir al “pueblo” del populismo necesitamos algo más: necesitamos una plebs que reclame ser el único populus legítimo – es decir, una parcialidad que quiera funcionar como la totalidad de la comunidad- (Laclau, 2005 a: 108)

Haber conservado lo que se privatizó en el estatus de bienes nacionales, sin duda fuera un resultado más positivo en términos de democracia, que lo ofrecido por las privatizaciones, desmontajes o demoliciones: el aceleramiento de la desigualdad en aras de abrir el campo de los negocios a grupos e individuos constituidos como beneficiarios directos y desproporcionados del proceso. Baste mencionar como ejemplo una de ellas: los ferrocarriles, ahora desaparecidos como medio de transporte colectivo y en algunas regiones incluso como sistema de carga.
Los neo administradores son dueños de ejércitos, de grandes extensiones de tierra, minas, medios de comunicación, hospitales, universidades y todo lo que humanamente es necesario para continuar existiendo. Lo único que dejan y no siempre, según la conveniencia en términos económicos, son algunas bibliotecas, los museos, las plazas con sus monumentos, parques y lugares de recreación, que son cada vez más acotados.
Se trata de un cambio cultural ejercido a base de mostrar y aplicar el músculo. Toda la fuerza de los particulares, los propietarios y dueños, según su manera de entender y defender las propiedades, ha entrado en juego para dar en este escenario de inicio del siglo XXI, el gran golpe a lo que era o se creía como beneficio común. ¿Qué significa ahora este concepto, más allá de la posesión de unos cuantos bienes y libertades relativas? ¿Qué es ahora lo comunitario? ¿Acaso solamente los endeudamientos que ponen a cuestas sobre los comunes los gobiernos que los llevan a cabo? Maristella Svampa ha nombrado a este escenario como “gran asimetría de fuerzas”, proceso visible “por un lado, en la fragmentación y la pérdida de poder de los sectores populares y amplias franjas de las clases medias y, por otro lado, en la concentración política y económica en las elites de poder internacionalizado” (Svampa, 2006: 142).
Será un proceso largo y doloroso para las poblaciones desposeídas y fragmentadas la recuperación de lo perdido, máxime si en sus propias filas abundan líderes del momento que los dividen aún más.
Tantas veces acusada la izquierda de estar fragmentada, no atina a engrosar un cauce común que haga frente a los que aceleradamente se adueñan del espacio y de la materia, en desmedro de lo que es indispensable a otros, como el agua o los campos para producir alimentos. Algunos opinan que esto se debe a la tendencia en la que cada grupo o movimiento civil atiende solamente a sus límites o cotos de poder, sus bordes periféricos que encierran su propio interés. Falta una visión de coincidencia y aglutinamiento como factor de cohesión e impacto.
Las diferencias entre los qué más ganan dinero y los que menos acceso tienen a éste, pueden llegar a proporciones entre cien y uno, como sucede en México, inclusive mucho más.
Es claro también que el sistema o modelo económico colapsa en sus redes o circuitos, no opera más el orden especulativo de la acumulación, del mercadeo. O se vuelve a lo social, se regenera lo distributivo, comenzando por los monopolios, o ya no habrá más formas de estabilidad.
Durante milenios, prácticamente toda la historia, el desarrollo tuvo que pasar por el Estado bélico, la guerra como agente acelerador del cambio. No hay nación desarrollada o próspera que no haya sido beneficiaria de la economía de guerra de forma directa o indirecta. De ahí que nunca se suspendiera la guerra y todo lo que se hace para la guerra. Sin embargo, hemos llegado a una etapa donde ya no es tan factible hacerla entre naciones, quizá por esta razón se ha optado por modalidades internas de luchas dentro de los límites de un Estado. Un ataque de un país a otro corre el peligro de encontrar gran resistencia e involucramiento que pudiera revertirse en contra del atacante. Hay ahora mucho más equilibrio de fuerzas y mayor resistencia social a la guerra. En esto los medios juegan un papel definitorio porque llevan a las conciencias los acontecimientos genocidas y demás atrocidades propias de la violencia militar. Esto sin duda frena el curso de las agresiones aunque no del todo. Por tanto, la guerra se ha vuelto algo más difícil dado que el peligro, la amenaza que conlleva puede volverse en contra de quienes la organizarían.
Suena paradójico que parar la guerra equivalga a paralizar también la economía, sin embargo así es. El abastecimiento originado por las vorágines o torbellinos bélicos acelera la acción productiva, canaliza materias primas, activa finanzas, permite alimentar las balanzas de oferta y demanda, donde descansa la ganancia de unos al tiempo en que se despoja a otros. ¿Es este el orden natural que debiera seguir? Tal vez, aunque si se quisiera continuar en esta lógica, ya no corresponde a la realidad de nuestra edad.
Por supuesto que los poderosos se negarán por siglos a cambiar cediendo a otros parte de su fuerza. La lucha de contrarios reales o imaginarios es sustancial al género y a cualquier género de vida. Ya lo apuntaban así los filósofos y pensadores más antiguos, desde Aristoteles y Platón, hasta Kant, Bodino, Maquiavelo, Montesquieu, Marx, Tocqueville, entre muchos otros politólogos y observadores de la realidad humana.
Pero también es cierto que la supervivencia depende de un nuevo acuerdo que puede ser contrario o en buena medida distinto, a este tipo de evolución o aparente evolución de lo social. Se tendría que revalorar la mayor parte del todo constitutivo que conforma lo material y social. Dar un viraje rotundo y profundo, desde la implantación de otra ética, que haga posible el cambio sustancial de esta inercia tanto tiempo acumulada, así como todo aquello que lo sustenta. Se tendría que pensar distinto, concebirse la especie desde otros ángulos, con otros referentes que revaliden lo invalidado y recuperen así un diferente sentido, en tanto se logre disminuir lo atribuido a aquello por lo que se ha sostenido el luchar. La conciencia y la inteligencia han demostrado que juntas pueden deconstruir otra realidad y mostrarla como pausible ante el mundo. Es posible objetivar otro orden que subvierta el actual que es cada día mayormente destructivo, exponencialmente letal para la especie y otras que han padecido nuestra conducta.
Quizá nunca el género humano haya experimentado algo tan promisorio, dado que es como una utopía, pero siempre lo ha buscado. El relato de la historia nos habla de que así ha sido por siempre y por esta suerte, que no ha sido sencillo crear, se han logrado equilibrios que en muchas ocasiones llevaron a la paz. Gracias a ello hemos avanzado en la lógica de la ética, se ha acrecentado la sensibilidad de muchos en tanto que pugnan por el rescate de lo humano. Estos estadios acunaron las ciencias y el arte, el don de vivir y dejar vivir. Aunque siempre se mantuvo este otro lado oscuro de choque de fuerzas, lucha de poder, que tal vez perdure aunque destruya cada vez más.
Por alguna parte tendrá que surgir un consenso que comience a cambiar para que los antipopulares dejen de ser los dueños del mundo, los amos de la humanidad.