lunes, 31 de julio de 2023

Representaciones e imaginarios en la comunicación digital: el impacto surgido en las redes durante las campañas políticas en México y Brasil en 2018.

 

Resumen.

El presente texto reflexiona sobre la comunicación digital como el fenómeno que identifica a la época que se vive.

Prácticamente casi todo quehacer humano es por medio de dispositivos electrónicos que se manejan con una mediana cultura digital; es decir, otra clase de conocimiento para otra clase mundo que funciona con algoritmos y cuyo resultado más reciente es la realidad virtual. Nos basaremos en tres aspectos que nos permiten sus perspectivas acerca de algunos de los temas más inquietantes o perturbadores en los estudios sobre las sociedades contemporáneas:

I.                    Las dinámicas digitales y sus efectos transformadores en el imaginario social.

II.                 La división del trabajo virtual: empleadores-desempladores en el orden sistémico: la guerra, la explotación y la competitividad.

III.              El desprendimiento de la materia en la transformación del ADN social: efectos en las decisiones políticas de los pueblos.

 

Palabras y conceptos: imaginarios, representaciones, comunicación digital, inteligencia artificial (IA), automatización, trabajo virtual, desequilibrio global, explotación, guerra, competitividad, comunicación-política, ADN social.

Vivimos una época en la que valoramos el [ser civilizados] casi en equivalencia a estar comunicados y eso conlleva efectos. Hemos formado las comunidades más comunicadas de la historia, sin embargo, no quiere decir esto que sean las más justas. Tendríamos que pensar en una ética informática, para que las herramientas virtuales que nos comunican logren también la cultura más inclusiva de la historia.

No solamente hablaríamos de quienes coincidimos físicamente en el tiempo, sino de pueblos que nos antecedieron varios siglos. Una visión acompañada de tecnologías para hacer un viaje en retrospectiva nos puede ayudar a comprender de otra manera el mundo del presente. Veríamos que las diferencias creadas a partir de los brutales desencuentros entre culturas de origen distante y distinto, son realmente superables con otro tipo de entendimiento, hasta pudiera ser que las heridas que fueron tan doloras, porque lastimaron lo más hondo del alma humana, comiencen a sanar. Casi las mismas bases algorítmicas que permiten viajar al espacio, ofrecen para nosotros la posibilidad de viajar al pasado.

Al futuro se viaja para descubrir lo ignoto, que no sabemos qué o cómo sea, sólo tratamos de suponer; en cambio, al pasado se tiene la posibilidad de viajar para entender fenómenos que trastornaron millones de vidas humanas.

De forma notable, esta aventura se está logrando, quiero decir que me encuentro asombrado porque las tecnologías son herramientas que nos pueden conectar con lo que se extinguió: es posible recrear realidades que nos antecedieron gracias a la virtualidad, con lo cual nos damos cuenta de que lo acontecido puede ser apreciado de otra manera.

Como seguramente ustedes conocen, los expertos en programación digital concluyeron recientemente un trabajo de alta definición que reproduce en toda su magnitud exacta la ciudad de Tenochtitlán. ¡Fue recreada digitalmente una ciudad que desapareció hace 500 años! Desde luego sirvieron de fundamento para este logro tecnológico las ruinas que se han encontrado en el subsuelo de la ciudad de México; desde monolitos hasta parte de la estructura del Templo mayor de los mexicas, junto con recintos que fueron palacios. Todo esto sumado a los estudios de expertos que interpretan los rasgos que tuvo la ciudad; las plazas con sus jardines, los canales por donde transitaban los habitantes en distintas embarcaciones según los usos. Fue una metrópoli lacustre enorme, quizá una de las más pobladas del mundo en aquellos años, además era de gran belleza y magnífico clima. Todo eso podemos ver como si fuese real. Cada ciudad antigua puede ser igualmente reconstruida con tecnologías que las traen de nuevo ante nuestros ojos.

Tenochtitlán, es de nuevo reconocible y puede suceder lo mismo con Babilonia, Roma, Alejandría, Troya, Tebas, Atenas, u otras metrópolis de cualquier época. Basta con tener suficiente información como para alimentar los cerebros electrónicos que llevarán a cabo el proceso de proyectar imágenes tridimensionales. Éstas son capaces de reproducir con precisión dichos espacios pertenecientes a sociedades que hace siglos dejaron de serlo.

¿Por qué hablar de todo esto? Me parece que gracias ello es posible percatarnos de que hubo estilos de vida totalmente incomprendidos, cuyo destino, después de haber sido atacado, fue alterado al modo de las narrativas para las que no tenía sentido ni siquiera tratar de comprender a los que fueron casi exterminados, además borrada la mayor parte de su cultura, Podemos pensar que estos descubrimientos e innovaciones de alta tecnología, son los portadores de un nuevo saber que vuelve comprensible lo que realmente había como sociedad y población; qué clase de imaginarios configuraban sus modos de pensar y de ser personas. Me pregunto si esto nos ayudaría más a tener otra idea de identidad para quienes poblamos este país.

En otro contexto, las máquinas inteligentes nos resuelven la vida en su sentido práctico, a la vez que constituyen amenazas, si se les ve de otra manera: realmente motivan a pensar o a dejar de pensar. Nos invitan a “retozar” de alguna forma entretenidos en la Web, sin darnos cuenta de que les damos gratuitamente nuestro tiempo a otros por este simple hecho. Esto nos hace pensar que la cantidad de horas acumuladas por la gente que navega, tal vez supera lo que se dedica a otras actividades de forma presencial. Dicho en otras palabras; nos teledirigen el tiempo que se considera propio, pero no sólo eso; también “enlatan nuestros gustos, junto con nuestra personalidad”.

Ahora, hay productos que tienen más valor porque nos los llevan a casa, que el producto en sí. En algunos casos, le conferimos casi la misma importancia a no gastar tiempo y dinero para salir a buscar, elegir y comprar, que a todo aquello que adquirimos, tratándose de los millones de objetos “baratija” que se quedan arrumbados, porque nos dimos cuenta tardíamente que no son necesarios. Fuimos seducidos con la publicidad agregada a la facilidad de obtenerlos; solamente marcamos algunos dígitos en el teléfono celular. Las compras por Internet ya rebasan a las adquisiciones directas en buena parte de productos y servicios; desde reservaciones de viajes hasta enseres domésticos, lo mismo que la ropa, vehículos, e infinidad de mercancías. Empresas como Amazon o Mercado Libre, elevan cada día sus activos, además de que se constituyen diariamente nuevas compañías para comercializar en la red. ¿Qué mundo es este que no se ve ni se toca, pero se reproduce como si fuera un cosmos?

Los millones de transacciones que se efectúan cada minuto, sin detenerse, no podemos advertirlas pero existen. Este fenómeno nos desprende a la vez que nos desenfoca del mundo material: se hace ya casi todo de manera invisible. En lugar del Centro Comercial (Shopping Center) como un lugar idóneo por excelencia para el encuentro y el consumo, que funcionó en las sociedades capitalistas de hace poco tiempo, ahora se decide hacer compras en línea. Vemos ahora tales sitios semivacíos, hasta van a desaparecer muchos de ellos, seguramente.

De su parte, la división del trabajo en el mundo virtual ha jerarquizado a los millones de usuarios, sin contar aquí a los aislados, desconectados, los invisibles, entre otros que forman multitudes de sujetos que están por fuera de la gramática que se utiliza para transitar en las autopistas de Internet. Para estas mayorías desprotegidas, hasta de la vacuna contra la COVID19, porque no están en el nivel de prioridades capitalistas, no existe más que el aprovechamiento de su fuerza de trabajo y con ciertos límites muy palpables, la política, como única salida a su condición social de pobres, lo cual se transmite por generaciones.

Vemos, en cada innovación tecnológica, un factor que deja sin empleo a individuos que hacían el trabajo que fue sustituido por contestadoras automáticas, vigilantes con “ojos” electrónicos, e infinidad de robots que realizan toda clase de funciones. La información que manejan estas máquinas, solamente para que funcione la economía del mercado, supera quizá a cualquier otra utilizada por la humanidad a lo largo de la historia. Se han agilizado las compras en cualquier lugar del planeta, por ser tan fácil hacerlo, más no han aumentado las capacidades cognitivas de los usuarios de dispositivos electrónicos que son las nuevas  herramientas del consumo, al menos no hay algún indicador que pudiera demostrarlo. Por cierto, también aumenta el número de pobres en decenas de países.

En ese orden de ideas, ya no se es un individuo por lo que se conoce o por los valores, como la ética, ni siquiera por lo que se tiene de bienes materiales, como fue hace poco, sino por lo que se comunica y se puede entender por otros; es decir, el comportamiento en los campos de interacción donde las redes sociales constituyen el nuevo paradigma comunicativo. Se eleva constantemente el número de internautas que transmiten lo que sea a través de canales propios, con lo cual acumulan dinero y reconocimiento; si acaso llegan a captar seguidores en cantidad suficiente como para vender propaganda en sus sitios.

Además, Facebook ha dado a conocer que dentro de poco tiempo dará otro salto tecnológico junto con gigantes digitales que han diseñado el “metaverso”, operado en 5G. Tendremos así un universo alterno, un mundo paralelo, donde estaremos por medio de avatares que serán como nuestro otro yo.

En el caso de los gobiernos, se mide el poder por las capacidades de comunicar mensajes, sobre todo si éstos sobrepasan la representación al ser compartidos de forma algorítmica; el llamado efecto viral. Hablamos de verdaderas batallas virtuales que buscan convencer de lo que se desea que otros hagan. “Las representaciones que constantemente aparecen en los medios masivos como las redes sociales, los periódicos y la televisión, inciden en la formación y cambio de los imaginarios de la gente, y por eso son tan poderosas”. (Girola 2019)

La campaña de Barak Obama en Estados Unidos en el 2008, inauguró la era en la que los políticos buscaron ganar adeptos a través de las redes sociales de Internet, especialmente por medio de Facebook. De allí continuaron promoviéndose políticos en cada país a través de mensajes reproducidos con el impacto que llegan a tener estas potentes arquitecturas programáticas y que es difícil cuantificar. Baste recordar lo acontecido hace unas semanas con la desconexión de Facebook y sus nuevas empresas asociadas. Generó tal descontrol el “apagón” comunicativo, que se volvió tema dominante en prácticamente cada país que tiene conexión con los productos de Mark Zuckemberg. Por cierto, los verdaderos motivos no están suficientemente claros, aun cuando el propio empresario dio explicaciones acerca de la razón por la que dejaron de funcionar al mismo tiempo las redes sociales en el mundo durante horas, casi un día.

Es importante mencionar también, que esas mismas redes sirvieron a multitudes de ciudadanos inconformes que manifestaron su descontento, al punto de cambiar políticas y políticos; el movimiento conocido como “La primavera árabe”,” El otoño tunecino” junto con otras grandes movilizaciones en distintos continentes, mostraron el poder de convocatoria y organización de masas que puede conseguirse por medio de esta insospechada arma política. Entre otros expertos, el investigador y profesor Manuel Castells, ha realizado estudios acerca de estos movimientos que plantean otras formas de imaginarios que hacen que la gente tome el poder, sin llegar a la violencia. “Los movimientos se extendieron por contagio en un mundo conectado en red mediante Internet inalámbrico y marcado por la rápida difusión viral de imágenes e ideas”. Desde Islandia hasta Chile, de Egipto a WallStreet. “y desde allí la chispa prendió en un paisaje social diverso devastado por la codicia y la manipulación en todos los rincones del planeta azul”. La falta de justicia, de equidad y democracia, la pobreza, todas las heridas sociales se manifestaron, más no solamente fue eso lo que hizo un estallido viral, sino la humillante indiferencia de los poderosos y las élites que controlan el mundo financiero. De acuerdo con Castells, todo ello transformó el “miedo en indignación y la indignación en esperanza de una humanidad mejor”. (Castells 2015)

En cuanto a los imaginarios, es posible que éstos hayan cambiado la percepción de la política como algo instrumental que únicamente sirve para perseguir fines económicos, la llamada “prosperidad”, lo cual ha encontrado una fuerte resistencia por parte de grupos que no se ven dentro de estas expectativas. “Puede decirse incluso que la emergencia de la soberanía popular ha dado una nueva importancia a la política, traducida en parte en la recuperación de formas e ideales propios de las antiguas polis y repúblicas, donde la actividad política ocupaba el lugar más alto en la vida del ciudadano”. (Taylor, 2006)

Brasil y México, cambiaron sus gobiernos en 2018. El país sudamericano dio un giro hacia la derecha, con la llegada de Jair Bolsonaro – desplazando el lulismo- en tanto que los mexicanos impulsaron el primer gobierno de corriente de izquierda en toda su historia: en ambos casos lo acontecido en las redes sociales Facebook y WhatsApp, principalmente, fue un factor determinante para los triunfos electorales. Ahora cabe preguntar: ¿Por qué los ciudadanos -¿de ahora?- cambian fácilmente de opción política, aun siendo representada ésta en partidos con un perfil ideológico distinto e incluso opuesto al de quienes eligieron antes? ¿Sobrevive alguna clase de ideologización de carácter político en sociedades como la nuestra, en las que no se ha consolidado en forma suficiente la democracia? ¿El desencanto hacia lo político, por parte de ciudadanos, es una constante insuperable en nuestro país, lo cual aleja la posibilidad de participación en lo público? ¿Qué vuelve tan volátil la empatía, la voluntad, hasta los principios morales, cuando se trata de elegir una opción para adherirse y hasta promover una determinada candidatura? ¿Por qué es complicado dar un diagnóstico de valoración de resultados del gobierno en México, en estos momentos?

Lo imaginarios sociales siempre están ligados a raíces profundas, con las que la humanidad ha interpretado o construido la realidad; desde su percepción de lo material hasta las formas complejas de lo social o aquello de índole espiritual. Las atmósferas de sentido colectivo han variado de forma y de fondo a  través del tiempo, sin embargo, no tan sólo los imaginarios en los que se nutren permanecen latentes y hasta pueden reactivarse, sino que éstos nos asocian con la realidad, casi de manera generalizada en el mundo, lo cual nos hace imaginarnos como “una civilización que prospera, porque socializa mejor sus prácticas y creencias gracias a la democracia, a lo que tiene que ver con el desarrollo científico-tecnológico,  a que se comunica más de todo libremente y por supuesto por el funcionamiento del mercado trasnacional global”. En toda esa entelequia de valores y dinámicas justificamos nuestra presencia como especie.

Por tanto, la idea de progreso civilizatorio no es sino un imaginario dominante en la época en que vivimos. Por cierto, todo esto tiene que ver con la planicie del conformismo social que funciona sistémicamente y que hace ver las cosas y los acontecimientos “como un proceso natural que continúa”. “Las estructuras mentales del conformismo social pretenden construir una acción y una reacción social lo más simplificadora de la realidad posible” (Roitman, 2010)

De un lado, miramos y hasta probamos descubrimientos o innovaciones que aumentan cada segundo, como en una competencia, mismos que sirven para tener supuestamente mejor calidad en cuanto a los ambientes donde se vive. Esta idea de confort que justifica cualquier barbaridad y vacío de sentido, ha creado un “estado de ánimo colectivo autocomplaciente reforzado por la inyección de creencias y valores que alimentan y mantienen vivo al sistema”. (Roitman,2010)

Se prefiere palpar la existencia como si acariciáramos un gato en el sentido de su pelo, para sentir lo más suave posible su piel, así lo apreciamos de una forma que nos complace. Sin embargo, al hacerlo de la forma contraria, sentiríamos sus huesos, las cicatrices, las partes ásperas que no nos agradan. Esto sucede al comprobar la paradoja de que habitamos un mundo que se ha vuelto más hostil, deshumanizado, y hasta salvaje, sobre todo en lugares donde hay más número de población en condición económicamente y socialmente desigual: allí es donde proliferan las víctimas de problemas sociales, políticos y económicos, sumamente agudos.

A lo que determina y reproduce la carga de desequilibrios que prosperan en injusticias por explotación de gente; a lo que lleva una  otra vez a la ausencia de repartos equitativos de la riqueza que se obtiene por el trabajo, lo cual divide las sociedades entre ricos y pobres; al ánimo colectivo que se esconde en el imaginario conformista que absorbe todo esto como si fuese “normal”, “parte del destino humano”, “el orden natural de las cosas”, “así funciona la democracia”, etcétera, lo pudiéramos esquematizar dentro de un orden abstracto que se puede definir –metafóricamente- como el ADN social, que no es otra cosa sino el cúmulo de imaginarios que mantienen la información del pasado. Se trata de la huella que registra tanto hallazgos y paradigmas que se suceden unos a otros, como aquellos conflictos no resueltos, en ocasiones aquietados, y que por tanto gravitan en las hélices de la experiencia. Hasta pareciera que retornan y en realidad vuelven los males como los odios raciales, los fascismos, el aborrecimiento de unos entre otros, por causas de carácter étnico, de índole religiosa, política, o por mantener una diferente conducta o cualesquier clase de diferencia. Aquello con lo que se alumbra la humanidad, junto con lo otro que la ensombrece, forman helicoidalmente nuestra realidad. No se logran fácilmente disociar las herencias tan antiguas que llevamos en cada imaginario que constituye, junto con otros de diferente matriz y época, los ámbitos de las distintas formas de sociedades que formamos actualmente.

Pareciera que algo obliga a que persistan las divisiones profundas entre la gente de nuestros días, aún dentro del mismo territorio. Se nos advierte en distintas mediaciones de que existen voluntades que buscan afanosamente la apropiación de los últimos recursos que conserva el planeta. No es que se trate de algo conspiratorio, sino que los cambios traen igualmente objetos que se quedaron en el fondo de la experiencia de cada cultura o pueblo, como sucede con los huracanes; éstos remueven en las profundidades del mar donde aparentemente duermen cosas que de pronto emergen. En esta época y civilización, los monstruos de la ambición, del uso de la fuerza de unos contra otros para que sobrevivan sus negocios, los instintos de dominación que hacen un mundo fragmentado en el que unos se ven a sí mismos superiores a los demás y por ello se apropian del derecho de quedarse con sus bienes, han sido tocados y alertados.

Es muy probable que vayamos a vivir tensiones de tipo diplomático y político mucho más agudas o terribles de las que se hayan conocido antes. No me gustaría concluir mi intervención en este panel con un vaticinio triste, que remita a enfrentamientos bélicos o algo por el estilo, solamente trato de descifrar en esta síntesis un mundo en el que asoman señales de desencuentro, ya no tanto de índole ideológico, como era hace medio siglo, sino por la hegemonía de los mercados, junto con las rutas y sitios estratégicos para controlarlos, como si fuese la repetición de la historia de las llamadas Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, en su versión de China y Estados Unidos. Dos fuerzas dominantes del mundo financiero y comercial, que tienen cada día menos puntos de apoyo que les permitan sostenerse sin recargar peso uno sobre el otro. Esperemos que se pongan de acuerdo y no se apoyen en los demás.

Estudiar los imaginarios como mapas de la política, nos permitió ver que las ideologías y las mentalidades son cuestiones distintas que se complementan al momento de elaborar análisis del mundo social, que por cierto ha cambiado profundamente en los dos años recientes y de forma especial lo que ha producido la COVID19, lo cual viene a señalarnos que es ahora cuando comienza realmente el nuevo siglo. De acuerdo con el sociólogo austriaco Zigmunt Bauman, (2002) vivimos un mundo líquido, en el que todo se ha disuelto a gran velocidad, en primer lugar el tiempo, pero también el espacio; la comunicación viaja a la velocidad de la luz, y nosotros nos trasladamos a velocidades casi supersónicas, cuando hay la posibilidad de hacerlo en los grandes jets. El dinero se mueve igual de rápido, bastan unos segundos para llevar de aquí para allá cualquier cantidad de billones en valores monetarios de diferente nacionalidad, y ya vimos nacer el dinero virtual con la llegada del primer Big-coing.

Las ideas que circulan por la Web son igualmente un distintivo de otra clase de comportamiento humano al que hemos dado el nombre de navegación. Somos internautas quienes navegamos por medio de Internet. Nos conecta una realidad diseñada por el ser humano contemporáneo, ésta crece, aumenta su tamaño físico a la vez que expande los límites de la racionalidad y de las formas imaginarias con las que damos sentido a lo que llamamos vivir.

Referencias:

BAUMAN, Zigmunt (2002). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica. México.

GIROLA, Lidia. (2020). Imaginarios y representaciones sociales: reflexiones conceptuales y una aproximación a los imaginarios contrapuestos.

http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S2223-30322020000100009&script=sci_arttext

M.CASTELLS, (2015) Redes de indignación y esperanza. Alianza Editorial, España.

ROITMAN ROSENNMAN, Marcos (2010). El pensamiento sistémico. Los orígenes del social-conformismo. Siglo XXI Editores, España.

TAYLOR, Charles (2006) Imaginarios sociales modernos. Paidos. Barcelona.

 

 

 

 

 

 

martes, 28 de marzo de 2023

 

Presidencia de México a partir de 2024: ¿quién va a llenar el vacío que deje AMLO?

Esa es la pregunta que muchos se hacen. La otra pregunta que va ligada sería ¿quién de los de la izquierda?, dando por descontado que el triunfo sobre la raquítica oposición está prácticamente asegurado para el movimiento que encabeza el presidente López Obrador.

Veamos quien de ellos:

Claudia Sheinbaum. La menciono en primer lugar porque me parece que lleva hasta hoy una cierta ventaja. Además, su condición de mujer puede ser un factor que aumente sus preferencias por la participación de otras mujeres en lo que pudiera comenzar a ser un movimiento nacional. La aparición de espectaculares, la movilización en las redes sociales, aparte de las giras continuas, son en realidad actos anticipados de campaña que sirven para lo que en términos de mercadotecnia se conoce como “posicionamiento de marca o de imagen”.

Los años que lleva su carrera muy cercana al presidente, le hacen ser reconocida como una virtual continuadora del proyecto, por lo que estaría ceñida a las ideas de su “padrino” político no sabemos durante cuánto tiempo. No más de un 30% del padrón votarían por esta opción, suponiendo que lograra mantener el apoyo a ella y al proyecto, por el mismo margen de votantes que dieron el triunfo en 2018. Para ello requiere de una participación igual o mayor de simpatizantes con la causa morenista que llamamos Cuarta transformación. Ya en el cargo estaría obligada a seguir el guion casi intacto de lo que se lleva hasta ahora; es decir, el impulso a los proyectos de instituciones nuevas, junto con obras que tengan gran impacto como el Plan Sonora, por mencionar algunas de mediano y largo plazo.

Sin embargo, la envergadura de los problemas nacionales, el tamaño de las dificultades que se enfrentan todos los días como representante del Ejecutivo, las múltiples y distintas agendas donde convergen intereses casi generalmente contrapuestos, los caprichos y vaivenes de la economía y del mundo en general, la codicia y ambición de los colaboradores o pseudo amigos, toda esa vorágine de energías humanas, ¿se alinearán o someterán ante un mandato firme que intente conseguir esta joven mujer?

Desde luego que su carisma y habilidades como gobernante están fuera de toda duda y rebasan con creces a las mediocres y criminales administraciones anteriores a 2018, pero el saco que va a ocupar, o la “silla”, para decirlo en términos mexicanos, es muy grande. Sin adelantarnos tanto, ¿será Capaz de ganar con su campaña la elección federal Claudia Sheinbaum? La respuesta estaría muy comprometida a lo que suceda durante la campaña, comenzando por las manos en las que se ponga su candidatura para ser promovida y llevada hasta el posible triunfo. En ese sentido, las redes digitales constituyen una de las claves para lograr movilizar al electorado e igualmente los demás aspirantes o contendientes cuando comiencen las campañas harán lo mismo, de hecho, todos los precandidatos de la totalidad de las corrientes políticas se hayan bastante activos en diversas plataformas. Es lo esperado para la contienda que viene el año próximo: que comiencen a ser proactivos desde ahora.         En lo personal, me han llegado de manera virtual algunos cuestionarios que tratan de indagar las preferencias que tienen hasta ahora los aspirantes a la candidatura para lograr la mayor investidura pública del país. Los he contestado con mucha curiosidad por saber de la metodología que aplican dichas encuestas. Imagino que quienes las realizan tendrán un panorama en el que los resultados sean confiables para, ahora sí “destapar a la corcholata”. Hago cálculos de que va a ser Claudia la elegida por ser lo más parecido al “aura” del movimiento morenista, en esa inspiración se basarán quienes voten por ella que no es otra cosa sino el pragmatismo de los futuros votantes que no desearán perder lo hasta ahora conseguido, socialmente hablando. Claudia puede sumar más para ganar a la oposición que seguramente llegará robusta.

Marcelo Ebrard.

El secretario de Relaciones Exteriores se mueve en otras esferas más lejanas del imaginario de la gente, pero no menos importantes para sus aspiraciones. Teje fino con los de arriba, los dueños del dinero, los publirrelacionistas y lobistas profesionales de las grandes ligas mundiales. Él ve el futuro económico, los indicadores que seguramente son la brújula para el proyecto en ciernes que seguramente prepara con todos los detalles posibles. Sus equipos de trabajo son profesionales y variados, sobre todo discretos, algo tan importante en la política.

No obstante, sus dotes de individuo del Estado no son popularmente reconocidas, las tareas que ejecuta pasarían desapercibidas si no fuera por los espacios que se les dedican en las conferencias mañaneras que hace el presidente, por lo regular acompañado de personas del gabinete. Tanta reserva hace pensar en otra estrategia que está siguiendo para conseguir la candidatura, pero ¿cuál? Las encuestas que se llevarán a cabo hasta fin de año serán supuestamente entre la militancia de morena y también de forma abierta, como las encuestas en Facebook que aparecen en estos días. Si la consulta es a la gente no se verá favorecido Marcelo Ebrard. Lo más seguro es que ha hecho sondeos que le corroboran esta información. Se encuentra en una verdadera encrucijada en la que cualquier oferta política puede ser tentadora. ¿Irse con la oposición? Ya se han escuchado voces que suponen esa posibilidad. Tal circunstancia significaría el fin de un largo recorrido junto al presidente de México, más no la ruptura entre ambos, es parte del juego democrático. De suceder esto cambiarían todos los balances que se hacen los grupos de poder, junto con los planes de muchos aspirantes a cargos públicos y políticos de todas las corrientes o partidos, se cimbraría el escenario abriendo las compuertas a lo desconocido y probablemente a lo desafortunadamente conocido. Tiene, por tanto, algunas limitantes que se deben considerar para ser el candidato de la continuidad de la izquierda.

Adán Augusto López

Su aspecto de veterano de la política es y no es favorable a sus aspiraciones. Salvo con un cierto aire que lo semeja con el presidente, además del carácter provinciano y el origen igualmente tabasqueño, llega tarde al proceso como para que su imagen pública alcance a penetrar en todos los ámbitos del país. De ahí su apuración por realizar giras. Sin duda su reconocimiento entre los posibles votantes crece y formará grupos de seguidores que alentarán su candidatura, ya lo siguen muchos en las redes digitales, su forma de ser y comportamiento político le ayudan bastante para ello, sin embargo, va contra reloj, se puso a competir mucho después de sus compañeros de grupo político. Aún así, puede desplazar a Marcelo Ebrard y eso es lo que se propone hacer, incluso con declaraciones y señalamientos, como al parecer está sucediendo en estas horas.

Gerardo Fernádez Noroña

¿Qué hará con tanta popularidad y reconocimiento de la gente si no logra conseguir la candidatura?

Esta es la paradoja que abriga a este político mucho más conocido que los demás aspirantes a la Presidencia de la República. Sabe cómo ganar, conoce perfectamente lo que tiene que hacer para conseguirlo, le siguen decenas de miles de mexicanos, es el más activo en las redes sociales y a nivel de calle. Él sólo puede reunir matemáticamente  mas votos en las internas de izquierda que los otros tres aspirantes mencionados juntos, pero no lo van a elegir, el sistema no va a aprobar su candidatura y él lo sabe. Es tremendo lo que está viviendo Noroña, como lo conoce la gente, aunque trate de ocultarlo se trasluce su decepción, su rabia. Por muchas razones sería el candidato idóneo, sin embargo por otras tantas no es factible que lo sea y quizá tampoco lo más conveniente al proyecto obradorista, no porque le falte capacidad o arrestos, carácter, que tiene de sobra todos estos atributos y más, es el mejor orador que ha pasado por las tribunas legislativas de los últimos años, junto con Pablo Gómez. Gerardo no pasa por su estilo, porque confronta abierta y directamente, eso incomoda a muchos, sobre todo a los timoratos y de esos hay de sobra en la política mexicana. Es de esperarse que le cierren filas para que no consiga el fin que tanto desea que es regir los destinos del país desde la presidencia.

Entonces, ¿qué va a suceder con su gigantesco capital político? ¿Con quién se va a ir? Puede ser que en las manos de este “incandidateable” se encuentre el triunfo del siguiente presidente o presidenta de México.

viernes, 26 de marzo de 2021

Pandemia: Algo comprensible en lo desconocido por venir.

 


 

Durante más de un año de pandemia cambiaron drásticamente las formas de convivir, por consecuencia, pasamos por una etapa de inmovilidad que nos obligó a suspender reuniones, junto con algunos de nuestros hábitos. Lo mismo podemos decir de las maneras de trabajar, comunicar, organizarnos, producir, sentir la existencia; inclusive llegamos a reflexionar muchos de nosotros en la levedad de la vida. Le dimos a nuestros actos un toque de filosofía que nos viene del golpe recibido. La nueva adaptación humana será ante eventos cada vez más complejos, como desafíos difíciles de imaginar.

¿Cómo seremos después, cuando se diga que todo volvió a la normalidad porque se acabó la amenaza mortal? ¿Se perderá totalmente el miedo al Covid 19, como sucede con las gripas comunes? ¿Qué aprendimos de ello que sirva para evitar que suceda algo tan doloroso como esta experiencia, que por cierto aún no desaparece totalmente? ¿Acaso surgirán en nuestra época más virus desconocidos, altamente contagiosos y peligrosos?

Como profesor universitario me imagino el regreso a las aulas como una posibilidad aún incierta, probablemente algo lejana, pero sin embargo ineludible. Quizá volveremos en algún mes del año que transcurre, no hay ya muchas razones para dudarlo puesto que se han vacunado y se vacunarán tal vez millones de personas, sólo que no sabemos cuál tipo de actitud tendremos junto a los estudiantes y cómo nos verán ellos, que son la población no tan afectada por mostrar menos bajas que los adultos, sobre todo mayores o con algún padecimiento previo, ¿estarán preocupados por tratar de no ser causales de la transmisión de este u otros males que impactan severamente en la salud? Vaya forma de hacerse presente un fenómeno que se mira como algo fatal, imprevisto, aunque la humanidad haya atravesado tantas veces por toda clase de padecimientos colectivos de esta índole.

Volver a lo presencial se acompaña de medidas tales como tomar la temperatura, se crearon filtros sanitarios, además de ciertos lugares para realizar pruebas rápidas. Todos seremos vistos como potenciales enfermos hasta que se compruebe que no es así o nos detecten el virus a partir de lo cual recibiremos otra clase de tratamiento. La nueva condición para todo será estar sano, aunque sea aparentemente puesto que se aplicarán criterios de observación solamente para síntomas que pudieran significar la infección de Covid19, por lo que no se verán los padecimientos de otras enfermedades. Además, estará prohibido abrir al público los ingresos a lugares si no se aplican tales protocolos sanitarios.

En lo individual, la lección invita a mirar de cerca nuestro metabolismo corporal, en qué estado nos encontramos físicamente, qué comemos o bebemos, en qué cantidades consumimos lo que sea. Quizá ponemos más atención al sueño, a la alimentación, al ejercicio, el reposo, o aquello que nos altera emocionalmente. Encaramos con dinámicas distintas las problemáticas dentro de lo familiar por estar más tiempo juntos padres e hijos, hermanos, etcétera.

Se objetiva así el “hacer-no hacer” humano de una etapa crítica en la cual ocurre una transición civilizatoria; es decir, se proyecta el final de un ciclo: Algunos han observado que la pandemia marca el verdadero comienzo del Siglo XXI.

Los animales se adaptan notablemente a los cambios para sobrevivir porque utilizan su instinto al vérselas con dificultades de todo tipo; saben qué deben hacer para hallar refugio, alimento o fuentes para beber. Como parte de la naturaleza también la gente se las ingenia para salir avante de esta situación, principalmente con el uso de tecnologías de Internet. Se abre lugar entonces un proceso de adaptación generalizado alrededor del planeta, el problema es que no todos tienen la posibilidad del acceso, o en todo caso, la utilización no busca, mucho menos logra materializarse en algún beneficio económico, como sería adquirir habilidades para conseguir empleo o hacer trabajos de manera independiente cuando se tiene cierta práctica. Vemos que se dedica tiempo a simplemente estar en los grandes intercambios en red que conforman el nuevo discurso social. “El discurso social: todo lo que se escribe en un estado de sociedad, todo lo que se imprime, todo lo que se habla públicamente o se representa hoy en los medios electrónicos”. (Angenot, 2010).

El humano, como especie, tiene hoy en su base de datos una nueva experiencia que es capaz de cambiar el perfil de la actual civilización al encontrarnos como si saliéramos de una guerra. Podemos hablar de ello en términos comparativos con lo que sucedió en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, o también el resurgimiento de las naciones de Oriente -China, Japón, las Coreas o Vietnam- que fueron sometidas a castigos devastadores por esas fechas hasta pasando la primera mitad del Siglo XX y ahora son casi potencias. La diferencia es que esta guerra la ha perdido la humanidad casi entera, ¿por qué?

Millones de individuos tienen cerca o tuvieron junto a ellos – me incluyo- a alguien que padeció y finalmente logró superar las consecuencias que causó el virus en su organismo, o también a otro que lamentablemente no resistió y por lo cual perdió la vida. Podemos hablar con la mayoría de las personas conocidas o nuestros contactos virtuales y nos van a confirmar esto. ¿Qué más consecuencias terribles podemos imaginar que sean peores que esta? Ninguna guerra se compara a esta muerte silenciosa, sin bombas o artefactos, ni ejércitos combatiendo. Nada es comparable a la secuela de pérdidas humanas junto a la enorme desestabilización de hogares que ven agotarse sus ingresos aparte de que sufren los terribles aislamientos.

Los imaginarios se llenaron de Covid19.  Casi de inmediato al surgimiento de noticias sobre la extensión de la pandemia por el mundo, ésta fue mentalizada por las poblaciones de diferentes latitudes que pusieron en circulación toda clase de datos, principalmente a través de las redes sociales. Las informaciones provenientes de fuentes de la más variada condición incluyen centros de investigación certificados, al igual que sujetos que se autodefinen como expertos epidemiólogos o infectólogos. Una gran parte proviene de una multitud que expresa toda clase de opiniones que niegan la existencia del virus, otros la minimizan en tanto que muchos más se escandalizaron desde que comenzó. Fue muy contundente el “quédate en casa” y “no salgas sin cubre boca”. También observamos un frenesí por vacunarse; familias completas se desplazan a poblaciones donde tienen conocimiento que aplican vacunas. Con tal de evadir el contagio no les detiene la distancia que tengan que viajar para buscar las dosis. No sabemos si habrá suficientes para todos los que intentan aplicarse la vacuna, así como quizá tampoco conoceremos el número de personas que no desean o no pueden acudir a un centro especializado para ello. Habrá entonces siempre muchas incógnitas sobre el origen y efectos de la más impactante pandemia que ha conocido hasta hoy la humanidad.

¿Qué sigue? Aprender la lección nos remite a revisar los sistemas políticos, conocer si está o no funcionando la democracia, qué dificultades enfrenta, ¿se perdieron de vista los fines?, ¿por qué sigue insatisfecha la gente en las tres cuartas partes del mundo?  Las hambrunas junto con grandes éxodos migratorios cobran más fuerza que antes, por lo que definitivamente cualquier ataque de virus hace blanco perfecto en un orden mundial desequilibrado, desajustado, que subyace a merced de los intereses financieros y militares. El empobrecimiento creciente en forma descontrolada y acelerada es el foco rojo más visible de todas las alarmas. Quizá un setenta por ciento de la humanidad ni siquiera cubre los gastos indispensables o básicos familiares; es decir, algo de alimentación diaria, pocos vestidos. Se abrigan bajo un techo desprotegido y apenas con unos pocos objetos o muebles. Por lo regular andan descalzos la mayoría de los niños en casi todas las naciones que forman la ONU, con excepción de las del Norte. En esas regiones la gente vive en tensión a causa de la violencia, por lo que todo el listado de delitos que comprende un código penal ocurre allí, como una constante diaria. De la forma que se vea, los intentos por estabilizar el nivel socioeconómico de los países por medio del mercado global, además de apoyos bancarios o fondos emergentes, ha sido un fracaso total. Las décadas neoliberales socavaron las débiles estructuras de dichas naciones, se disparó la sobre explotación de recursos naturales después de modificar los marcos que sostienen la legalidad; es decir, fueron elaboradas constituciones a modo de dicha explotación colonialista. Por si fuera poco, las grandes organizaciones criminales se apropiaron de los negocios, los recursos y el dinero del planeta, sin que haya un poder que lo impida, ni siquiera una pandemia.

lunes, 11 de enero de 2021

Estados des-Unidos de América: ¿termina el proyecto de la Unión Americana junto con su modelo capitalista y el débil equilibrio mundial?

 


 

Sí 2020 se destacó siendo un año terrible, hemos comenzado este otro con un nivel de ebullición política que pone en punto de riesgo grave el equilibrio de fuerzas de las potencias mundiales. Lo que asoma como una tempestad que tiene atónito a medio mundo, aparte de que puso a varios ejércitos en estado de alerta, no es el surgimiento de otro conflicto armado entre naciones, lo cual es más que probable, sino una especie de insurrección civil en el país que en otra época fuera el más poderoso de la Tierra.

La democracia de Estados Unidos mostró una grieta profunda, tan abismal que acaso sea un síntoma que señala un final nada decoroso para el proyecto hegemónico financiero-militar de la nación que tanto tiempo presumió de libertades. Éstas, en teoría, tuvieron su base en un orden de equilibrios idóneo; es decir, una relación históricamente establecida que permite concordancia entre el Estado, los bloques financieros o políticos, los gremios sindicales, las élites, junto con las representaciones de la multiplicidad étnica, cultural, económica y política que conforma el groso de su enorme ciudadanía, además de los complejos nodos del poder que funcionan como brazos del sistema político-judicial, con o sin marcos legales, como el famoso FBI o la DEA, entre otros.

¿Qué los hizo estallar? Tal vez haya sido porque el sistema, que algunos llaman modelo estadounidense, caracterizado por un capitalismo controlador, al grado de convertirse en regente de economías de otras naciones durante más de medio siglo, -a las cuales moldeó en el orden comercial, político y hasta cultural; principalmente a través de los medios de comunicación- sostenido todo ello en recursos, algunos más o menos diplomáticos, muchos otros coercitivos o abiertamente bélicos, se volvió inviable.

El nuevo ordenamiento mundial apunta aparentemente hacia un equilibrio de países en el que ninguno incurrirá en la pretensión suicida de someter a los demás. No serán muchos en realidad, tal vez cuatro o cinco naciones que dominarán al resto por medio de sus economías, sin dejar de lado su fuerza militar que utilizarían sólo en caso de defensa, o cuando menos teniendo una carta fuerte, como son los recursos naturales. En este escenario probablemente no vaya a figurar más la ex Unión Americana; no es viable, de acuerdo con lo que acontece y lo que faltaría por verse, que haya marcha atrás en una tendencia que desde hace años fue posible observar. No hace falta una mirada tan penetrante para dimensionar la magnitud del problema que enfrentan quienes tratan de mantener ¡a cualquier costo! o conseguir, el control del gobierno estadounidense, incluido su poderoso complejo industrial militar: son capaces de desatar una guerra civil, como lo anunció Trump al advertir la inminente derrota electoral que supone y quizá haya sido por medio de controles cibernéticos. “Estamos en guerra”, dijo en algún momento de la madrugada cuando se llevaba a cabo el proceso del conteo de votos en los primeros días del mes de noviembre de 2020.

Nicolás Maquiavelo menciona “una regla general que no engaña nunca, o que, al menos, no extravía sino raras veces, y es que el que ayuda a otro a hacerse poderoso provoca su propia ruina”. Esta cita del autor de El Príncipe nos puede explicar lo acontecido entre Estados Unidos y China, durante las recientes décadas: “Él es quien le hace tal con su fuerza o con su industria y estos dos medios de que se ha manifestado provisto le resultan muy sospechosos al príncipe que, por ministerio de ellos, se tornó más poderoso”. 

Ahora vemos con claridad que las nuevas reglas las dicta el gran país oriental. Sin embargo, esto no significa que vaya a convertirse China en “el país dominante” en todos los órdenes; es decir, en lo económico, tecnológico, científico, militar, etcétera. Lo que sí es posible sostener es que este enorme país cerró el ciclo capitalista que lideró Estados Unidos a partir del final de la Guerra Fría, aparte de que con su estilo inauguró también la nueva etapa que vivimos, en la que la hegemonía estadounidense va en declive.

Además de la poderosa Rusia, coexisten otras potencias como la India, donde se ha incrementado el desarrollo de tecnología de alto impacto; Canadá, y su competitividad industrial y comercial; Japón, que no ha dejado de crecer como país fortalecido en todos los aspectos, y ni qué decir de naciones como Vietnam o Corea, que dejaron atrás el subdesarrollo. En esa lista podría figurar México próximamente, si es que se cumplen los proyectos más importantes del actual gobierno, principalmente aquellos ligados a la producción de energía o al transporte de mercancías y personas, e igualmente si se cuenta con el respaldo estratégico de gobiernos que permitan sinergia con otras economías líderes.

Europa no duerme, especialmente Alemania, como potencia del continente. En cambio, el Reino Unido aparentemente sufre de la misma enfermedad que su engendro americano.

Hay un revés histórico en la entrampada sucesión presidencial de Estados Unidos de América, lo cual tiene que ver con todo esto mencionado: se ha fragmentado y diseminado el orden mundial, pero no en fracciones débiles, sino al contrario; éstas crecen fuertes.

En el interior de este país se manifiesta dicha fuerza de cada una de ellas bajo una visión global capitalista, que se opone a los nacionalistas inconformes igualmente capitalistas pero convertidos en reaccionarios antineoliberales; esto significa que hay un enorme cóctel a punto de explotar, según la extensión de la mecha y lo húmeda que esté o no la pólvora.   

Por tanto, no solamente es importante observar con atención la furia colectiva que procura impedir a un indeseable presidente que continúe en la Casa Blanca, sumando las insólitas reacciones de sus simpatizantes, sino la forma en que se tensan los hilos de poder anclados en todo el orbe; alguno o varios de ellos se pueden desatar a la vez y eso revolucionaria todo lo que conocemos del sistema mundo capitalista, como lo define Wallerstein.

¿Cuántos desearían aprovechar el vacío que dejaría el derrumbe total de la gobernanza y por tanto de la economía del gigante americano? ¿Acaso este debilitamiento institucional que pone en peligro la paz social de todo un país no es como para que algún otro se posicione distinto en el tablero mundial? Esto debe preocupar mucho a quienes de alguna manera intervienen como una correlación de fuerzas cuyo impacto trasciende en el destino de los estadounidenses. Podemos decir entonces que está en juego el futuro de más de trescientos millones de ciudadanos de allí y muchos otros del resto del planeta, por lo que pudiera desatar la crisis.


 

miércoles, 26 de junio de 2019

Imaginarios en conflicto: los turbulentos años de la cristiada y lo que falta por comprender




En estas líneas abordamos desde varias perspectivas que nos sirven como puntos de partida para el análisis algunos episodios del movimiento rural armado acontecido entre los años de 1926 a 1929, mismo que llegó a tomar forma de rebelión en contra del gobierno de Plutarco Elías Calles. Captamos que éste evolucionó como una resistencia violenta al cambio de época; es decir, de un estado hegemónico a otro.
Durante aquellos años turbulentos el gobierno se transformaba civilmente; es decir, abandonaba las luchas armadas en tanto que las instituciones igualmente fueron actualizándose conforme a la época que acercó las nuevas ideas, no obstante, la gente en el campo se resistía a cualquier modificación negándose los propietarios de grandes extensiones de tierra a llevar a cabo los repartos entre los campesinos, como parte del programa agrario oficial, como si buscaran prolongar los tiempos del porfiriato.
Los cacicazgos trataron de evitar con las armas que el gobierno aplicara la Ley del 6 de enero de 1915, la cual protegía a los campesinos empobrecidos con la dotación de tierras. En abierta unión con clérigos éstos señalaron a los líderes agrarios como enemigos de Cristo o comunistas, instándoles a dejar sus parcelas e incluso combatiéndoles a muerte. Cualquier liderazgo de campesinos era violentamente reprimido. Las comunidades fueron amenazadas con gente que violentaba y agredía al servicio de los terratenientes que no se detuvieron para formar ejércitos con la finalidad de frenar el plan agrario oficial, con lo cual estalló la guerra.
Para algunos absurda, la guerra cristera o cristiada pudo haberse llamado la guerra agraria, porque el móvil principal fue la posesión de las tierras. Los dueños de latifundios se unieron y armaron gente, para evitar así que éstos fueran fraccionados en parcelas con el programa que impulsó el gobierno con la finalidad de ser repartidas entre campesinos. Los comisariados ejidales fueron las primeras víctimas de la ferocidad vengativa de los terratenientes cuyos mayordomos y guardias blancas les protegían junto con sus propiedades.
Los levantados en armas contra el gobierno de la revolución, más que combatir contra las fuerzas del Ejército Nacional, procuraban atacar agraristas; pero más que todo procuraban atacar a sus directivos y a los ejidatarios indefensos, preferentemente en emboscadas y a mansalva. Y el que caía en su poder vivo era asesinado con la mayor saña y crueldad. Así fueron desollados de los pies y hechos caminar hasta caer exaustos, (sic) los jefes de la importante comunidad de Sayulapan del Municipio de Zacoalco de Torres, Alberto y Manuel Madrigal. Así fue arrastrado y luego ahorcado el ejidatario de Zacoalco Ramón Lira. En las mismas condiciones de crueldad fueron asesinados muchos otros de la región. Manuel Ramírez, Felipe Gutiérrez, Melitón Evangelista, Leocadio Prado, Margarito Torres, Praxedis Álvarez y muchos más independientemente de cuántos campesinos murieron, no asesinados, sino en acciones de armas, peleando de frente. (Moreno, 1965)
No hubiese sido tan cruenta la lucha si no encarnara en las precipitadas agendas la cuestión ideológica del catolicismo más radical que se practicaba, como sucede ahora, entre los sectores de creyentes. Los vínculos entre hacendados propietarios de latifundios y algunos individuos del alto clero, llegaron a su clímax cuando coincidieron los intereses de ambos. Por una parte, las familias de terratenientes que se habían repartido las propiedades con la estratagema de la “pequeña propiedad”, se pusieron en alerta en contra de las medidas retributivas hacia aquellos que habían sido dueños originales desde la época colonial e incluso de tiempo atrás anterior a la conquista. Hubo en los territorios tanto familias de campesinos mestizos como descendientes de indígenas en forma directa sin mezcla sanguínea. Las comunidades puras habían huido desde hacía mucho tiempo hacia las zonas áridas y remotas que se encuentran enclavadas en las cordilleras o en el desierto. La cristiada fue así también una guerra étnica por despojo. Los terratenientes se aseguraron de alejar o explotar a los indígenas y sus descendientes mestizos.
Por otra parte, ante la perspectiva próspera de la productividad comunal el sistema de propietarios particulares se ponía en entredicho, por tanto, perdía fuerza. El trabajo colectivo por lógica tendería a rendir mayores frutos reflejados en cosechas abundantes, lo mismo que el aumento en la reproducción de animales con lo cual se crearían emporios manejados por grupos de campesinos organizados como cooperativas.
Visto de esta manera el proyecto agrario tenía que ser erradicado de tajo desde el poder, más allá del gobierno que lo impulsaba. El agrarismo amenazaba desde la raíz al sistema de latifundios (antes encomiendas) que se había creado en la época colonial, reafirmándose durante el porfiriato y que sobrevivió a la revolución de 1910. Con el éxito del trabajo colectivo del campesinado se ponía en duda la eficacia de las fórmulas de producción individual o privada capitalista que ya se perfilaba como la opción que asumirían las naciones del desarrollo industrial entendido como “orden y progreso”, de acuerdo con la época.
La Revolución de Octubre, triunfante, provocaba que soplaran vientos de la U.R.S.S. hacia México. ¿Qué tan peligrosa para las élites hegemónicas cuyo poder se elevaba por encima del presidente de la república y su gabinete, era en esos años la fuerza organizada del campo, o sea, el socialismo o comunismo agropecuario? A pesar de que Plutarco Elías Calles dedicó su vida política después de silenciarse las armas revolucionarias al fortalecimiento de la vida institucional, por lo que trató de aplicar las leyes constitucionales de 1917, no tuvo éxito para vencer del todo a las legiones de católicos que vieron en su gobierno al anticristo.
Azuzados por clérigos los pobladores de zonas repartidas en varios estados de la región centro-occidente de la República, crearon el imaginario que ubicaba a la iglesia y la propia figura de Cristo, amenazadas por un gobierno de comunistas. Este es el gran mito de la cristiada; que haya sido una guerra religiosa, cuando en realidad se trató de un conflicto de resistencia hacia el cambio hegemónico entre ambas partes beligerantes. Tanto los hacendados como los agraristas, recelaban de aquello que les quitara el estatus. Fue por tanto también una guerra difusa; no estaban suficientemente claros los objetivos al igual que las condiciones del campo para el gobierno, como tampoco lo estuvieron para los terratenientes que simplemente aplicaban sus propias leyes en desacato al mandato federal. De la misma forma sucedió con los agraristas que no definían mucho menos impulsaban sus proyectos, sino que fueron éstos convertidos en dependientes orgánicos del incipiente paternalismo oficial; nació así la burocracia agraria.
Nunca existió un programa socialmente incluyente que admitiera una combinación coherente y pacífica entre los actores sociales que interactuaban. Se abrió más la brecha entre dominantes y dominados. La cristiada fue por tanto la agudización de la crisis económica del medio rural que devino en rupturas y conflictos ensañadamente sangrientos.
Por otro lado, la participación de personas de rango superior en cuanto a las jerarquías de sus cargos, como lo fue el Obispo Francisco Orozco y Jimenez, acrecentó los ánimos enconados puesto que sus discursos eran tomados al pie de la letra por miles de fieles que apoyaron a los cristeros en sus enfrentamientos contra las fuerzas federales. Las multitudes absortas en la idea de instalar un gobierno católico avituallaron a sus líderes para conquistar dicho poder a cualquier precio, incluida la vida. Aquí es donde se aprecia una faceta de la cristiada comparable a una intifada o guerra santa.
La cristiada fue también, y eso es muy importante decirlo, una guerra regional. Los escenarios de las batallas, los asaltos, las tomas e incendios de poblaciones, los fusilamientos junto con ahorcamientos masivos, las volcaduras de trenes, entre otras acciones, tuvieron lugar en algunos estados del centro y occidente de México: Jalisco, Colima, Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Aguascalientes, Zacatecas y San Luis Potosí, principalmente. ¿Por qué no se extendió a otros estados? Esta pregunta no tiene una respuesta definitiva ya que las anteriores guerras durante los años que se luchó por la independencia y tiempo después a causa de aplicar las Leyes de Reforma o debido al federalismo en contra del centralismo, presentaron hechos importantes acontecidos en estados más alejados como Coahuila, Chihuahua, Sonora Durango o Yucatán.
Es posible que el “incendio” de la cristiada haya sido acotado por los gobiernos de los estados para que no se internara en sus territorios. A ello contribuyó también quizá de manera importante la mentalidad de los ciudadanos de otras regiones (el norte y el sur) que los hace ser más “prácticos”, por tanto, menos dados a asumir la religión de forma tan notoria en su vida diaria. Culturalmente podemos considerar la cristiada como un fenómeno regionalmente focalizado en zonas donde el virreinato enraizó más profundamente, caracterizado por su violencia desprogramada, que fue circunstancial, en ocasiones espontánea, motivada sobre todo por impulsos de venganza. Desde este enfoque podemos hablar también de una guerra política gestada por la añeja lucha de clases que se dio en nuestro país desde la conquista.
Las clases dominantes pretendieron extender sus privilegios a perpetuidad dando un golpe bajo al gobierno que trataba de emancipar a los campesinos. Se propusieron acabar de una vez con el ímpetu nacionalista proletario-campesino corporativista que configuraba el nuevo gobierno. Lo que sucedía en el campo era estratégico por tanto primordial para las corrientes ideológicas que disputaban el poder. Los hacendados junto con el alto clero formaron el contrapeso que desde su visión era necesario para influir en que las políticas de Estado les favorecieran.
De su parte el gobierno revolucionario se reusó a aceptar las prerrogativas que permitían no tan sólo la conservación de los bienes y privilegios que ostentaban las élites, sino que éstas anhelaban influir hasta en el programa nacional de enseñanza, toda vez que las tropas regresaran a sus cuarteles. Se dieron por tanto dos posturas irreconciliables: los clericales o cristeros, por una parte y los gobiernistas apoyados por el Ejército Federal en el extremo opuesto. En medio quedaron las familias de campesinos que constantemente se vieron obligadas a trasladarse por distintos lugares según las refriegas que eran escenificadas por ambos bandos. El luto se apoderó del campo que, junto con el hambre propiciada por la destrucción, ahondaron la miseria de la gente. La cristiada fue la tumba de los pobres que se entregaron a morir porque “no tenían nada que perder”; nos han quitado la tierra, tal como lo dijo el clásico de Juan Rulfo.
Poco tiempo después de haberse apaciguado la nación al transcurrir los años revolucionarios, los brotes sublevados junto con las gavillas que asolaban los caminos, continuaban dando padecimientos a la gente. La incertidumbre dio pie para que fueran reclutados individuos al llamado contra el gobierno señalado como enemigo de la fe. “Viva Cristo Rey”; la consigna famosa con la que los cristeros trataban de exponer su bravura para batir a quienes sus patrones les ordenaban, se escuchaba previa a las descargas que hacían los cristeros sobre campesinos o soldados que les enfrentaban. Se guerreaba en diferentes sitios distantes entre sí con el mismo encono despiadado. Qué mejor para darnos una idea de lo que vivieron aquellos combatientes que sus propias voces:

Y en el caso de la importante población de Teocuitlatán de Corona, en que al estar siendo atacada la plaza al amanecer del día ocho de agosto de 1927 por una fuerte columna enemiga de más de 300 hombres comandada por los cabecillas reconocidos como peleadores, David Sánchez, León Sánchez, Anatolio Partida y el cura Federico González, todos de Michoacán, me citó a conferencia telegráfica urgente el señor Gral. Dn. Manuel Ávila Camacho, que se encontraba en Sayula y que era el Jefe del Sector Militar del sur, para informarse de lo anterior y aclararme que no disponiendo él en aquél momento ni siquiera de su plana mayor porque el 38 Regimiento de Caballería que era a sus órdenes inmediatas lo tenía movilizado totalmente, había ordenado que el 90 Regimiento de Guarnición en Ciudad Guzmán, se embarcara en tren especial lo más pronto posible para desembarcar en Estación Verdía y trasladarse de ahí a Teocuitlatán, pero que como esto tardaría y la situación de los defensores de la Plaza era muy difícil y temía que sucumbieran, me preguntaba si yo podría salir en breve tiempo con alguna fuerza montada de la que estaba a mis órdenes para acercarme al enemigo y distraerlo para disminuir su potencia de ataque mientras llegaba el 90 Regimiento para que en cooperación con este cuerpo procediéramos a batirlo, contestándole que aunque sólo disponía en aquel momento de pocos hombres porque había mandado proteger la Plaza de Atemajac de Brizuela que estaba amagada por el cabecilla Bouquet, y por otra parte importante la había destacado a perseguir una partida rebelde que se acercaba a Estación Catarina como ya él mismo se había dado cuenta, saldría inmediatamente con los que fuera posible en el acto sin perjuicio de dejar guarnecido Zacoalco. (Moreno, 1965)

1927 y 1928 fueron años en los que recrudeció el conflicto. Lejos de tender puentes de diálogo las facciones encontradas en lo que se definía como una revolución cristera, desairaban la postura del otro, menospreciándose entre sí ambos bandos. En los primeros meses de 1927 el gobierno dio la orden para que fueran clausurados los conventos y centros religiosos, dándoles uso de oficinas públicas o escuelas: El Convento de Capuchinas en Tlalpan, D.f.; los templos de Teotitlán, Topehuanes y Tecala, en Monterrey, el Arzobispado en Jalisco; los anexos de los templos de Mexicalzingo, Santa Mónica y el Santuario en Guadalajara; en Durango el Atrio del templo de San Francisco; en Manzanillo fue desalojado el tempo de Santa Brigida para ser convertido en escuela. La mayoría de estos inmuebles fueron saqueados con lo cual se perdieron joyas de gran valor como orfebrería sacra, candelabros, cálices, reliquias, retablos, sillería, entre otros bienes valiosos.
Para entonces la conmoción social era mayúscula en la capital y en varias ciudades del interior del país. El presidente Calles se mantuvo en su postura de no modificar la Ley de Cultos. A través de la prensa el régimen dio a conocer que la nacionalización de los bienes del clero que llevaría cabo redituará en cien millones de pesos para el Erario. La feligresía protestó en tanto que las aprensiones y expulsiones de arzobispos, obispos y sacerdotes se multiplicaron.

El 11 de enero varios agentes de la Secretaría de Gobernación, detienen en las oficinas del Episcopado, ubicado en las calles de Serapio Rendón a los señores Arzobispo de Michoacán, Ms, Lepoldo Ruiz y Flores; Obispo de Aguascalientes, Mons. Francisco Valdespino el Obispo de Saltillo, Mons. José María Echevarría, el Obispo de Papantla, Mons. Nicolás Corona, el Obispo de San Luis Potosí, Mons. Miguel de la Mora; el presbítero Nicanor Castro Soto y otras personas que allí se encontraban. Treinta y dos sacerdotes son reducidos a prisión a quienes se les considera complicados en el movimiento sedicioso. De distintos lugares de la República llegan a la ciudad de México algunos sacerdotes y se les obliga a presentarse diariamente a firmar. Son aprehendidas varias señoras y señoritas por violar la Ley de Cultos. Agentes de las Comisiones de Seguridad catean casas de obispos y católicos.  (Casasola)

Además de estas acciones el 21 de abril fueron expulsados del país los arzobispos de México, Puebla y Michoacán, asimismo los obispos de Aguascalientes, Saltillo, Cuernavaca, Chiapas, Huejutla, Papantla, Tabasco y Zacatecas.
Alarmado por los acontecimientos el Arzobispo de Durango, doctor José María González y Valencia publicó una carta cuyo contenido describe la postura religiosa por lo que consideramos interesante transcribir en forma íntegra:

“Nos el Dr. Don José María González y Valencia, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, arzobispo de Durango. Dios, bien sabe, Venerables Hermanos y muy amados hijos, con qué sentimiento de veneración nos dirigimos en esta vez a vosotros que os encontráis en el campo de la lucha, frente a frente de los enemigos de Cristo y teniendo en nada vuestro bienestar y vuestra vida Dios bien sabe el rubor que embarga nuestra alma al pensar que el puesto que últimamente se nos ha señalado en la presente lucha no es ciertamente el puesto de mayor peligro. Lejos de vosotros no queremos sin embargo privarnos del consuelo de dirigiros estas nuestras palabras, para robustecer, después de haber sentido de cerca el corazón del Papa, todo lo que públicamente os enseñábamos, y todo lo que privadamente os respondíamos cuando privadamente nos consultábais. Desde que por disciplina tuvimos que abandonaros para venir a esta Santa ciudad, nuestro pensamiento y nuestro corazón han estado siempre con vosotros. Hemos estado perfectamente al tanto de todo lo que hacéis en defensa de vuestra fe y de lo que por ella sufrís llevamos cuenta exacta de todos y cada uno de vuestros sufrimientos. Vuestras privaciones, vuestras cárceles y vuestras torturas: todo lo llevamos como punzante espina dentro del corazón”. “Séanos lícito ahora romper el silencio sobre un asunto del cual nos sentimos obligados a hablar. Ya que en nuestra arquidiócesis muchos católicos han apelado al recurso de las armas, y piden una palabra de su Prelado, palabra que Nos no podemos negar desde el momento que se nos pide por nuestros propios hijos; creemos nuestro deber Pastoral afrontar de lleno la cuestión, y asumiendo con plena conciencia la responsabilidad ante Dios y ante la Historia, les dedicamos estas palabras: Nos nunca provocaremos este movimiento armado. Pero una vez agotados los medios pacíficos, ese movimiento existe, A NUESTROS HIJOS CATÓLICOS QUE ANDAN LEVANTADOS EN ARMAS POR LA DEFENSA DE SUS DERECHOS SOCIALES Y RELIGIOSOS, DESPUÉS DE HABRELO PENSADO LARGAMENTE ANTE DIOS Y DE HABER CONSULTADO LOS TEÓLOGOS MÁS SABIOS DE LA CIUDAD DE ROMA, DEBEMOS DECIRLES ESTAD TRANQUILOS EN VUESTRAS CONCIENCIAS Y RECIBID NUESTRAS BENDICIONES. Edición de la “LIGA NACIONAL DEFENSORA DE LA LIBERTAD RELIGIOSA. Delegación del D.F.- Sección de propaganda”.

Esta comunicación del arzobispo nos da algunas claves para entender el carácter trasnacional del conflicto al revelar vínculos con los “teólogos sabios” del Vaticano que dieron su anuencia para llevar el asunto mexicano hasta sus últimas consecuencias. Se estaba en el filo de la navaja; la iglesia pudo haber sido nacionalizada, con lo cual la Santa Sede perdería una de sus mayores fortalezas en el continente americano. 
En la Semana Santa de 1927 por primera vez en la historia mexicana fueron suspendidas las ceremonias acostumbradas, aun así, miles de fieles se dirigieron a los templos. El 12 diciembre de ese mismo año se llevaron a cabo las celebraciones del día de la Virgen de Guadalupe con la asistencia de unas cien mil personas a la Basílica.
El 6 de febrero de 1928 fue volado con dinamita el monumento que los católicos habían levantado en homenaje a Cristo Rey en el Cerro de El Cubilete, cercano a Silao, Guanajuato. De igual forma continuaron las clausuras de templos, escuelas religiosas, parroquias como la de Uruapan, los colegios teresiano y josefino en la capital, el Seminario conciliar que se ubica en la calle de Regina, el Seminario Católico de Puebla, la propiedad de los padres pensionistas de Tacubaya, el templo de Payo Obispo, Quintana Roo; el Asilo de Niñas de Santa María de Córdoba, Ver., entre otros más que también sufrieron saqueo.
Continuaron las detenciones, los saqueos, las deportaciones, al igual que el envío a la prisión de las Islas Marías a personas señaladas como involucradas en las acciones contra el gobierno por parte de los guerrilleros cristeros. La policía descubrió propaganda religiosa en una bodega en la Quinta San Román, cerca del Colegio Militar. Allí había una imprenta que quedó confiscada. Por esos días fue aprehendida una banda de malhechores que extorsionaban a los católicos haciéndose pasar por policías.
De su parte en el Ejército Federal se resintieron numerosas bajas de oficiales y soldados. También habían menguado las filas de combatientes que trataban de extinguir la rebelión que, como hemos comentado, tenía múltiples cabezas.
Hechos sobresalientes de ese año de 1927 en orden cronológico.
Al comenzar el mes de enero fue atacada la ciudad de Léon, Gto., sin que los asaltantes lograran consumar sus planes al ser rechazados por las fuerzas locales. A poca distancia, en Tepatitlán, el general Ferreira combatía con notable fuerza a los cristeros en tanto que la población de Atotonilco fue tomada por los rebeldes hasta el día 20 en que las tropas federales recuperaron la plaza.
En el mes de febrero cayó abatido en Guanajuato el general Bautista a manos de los rebeldes. En Morelia fue fusilado el señor Salvador Calderón acusado de rebelión y por la misma causa fueron fusilados cuarenta y cinco católicos cerca de Guadalajara.
El 21 de marzo los hombres al mando del general Gallegos asaltaron el tren de pasajeros de Laredo, aniquilando a la escolta. En la acción perdió la vida el conductor don José Isabel García.
El día 13 de abril fue asaltado de nueva cuenta el tren de Laredo en el kilómetro 339 a manos de una partida de rebeldes comandados por Juan Mendoza, Germán Pichardo y Dionisio Aguilar. Para llevar a cabo el plan los asaltantes deslizaron peñascos sobre la vía, sin embargo, el maquinista logró hacer una hábil maniobra de retroceso.
El día 20 una gavilla de cristeros al mando del “Catorce”, el presbítero Vega Pedraza y Angulo, tomaron por asalto el tren de Guadalajara a la altura del kilómetro 162, al norte de La Barca. Prendieron fuego a todos los carros causando la muerte a 113 personas, entre escoltas y pasajeros.
La Liga Defensora de la Libertad Religiosa publicó en su boletín número 28 del 30 de abril de 1927 lo siguiente:
El reciente asalto al tren procedente de Guadalajara con rumbo a esta capital, verificado la noche del 19 del actual en el kilómetro 162 al Norte de La Barca, Jal., ha conmovido el alma nacional. Pero si la desgracia misma ha causado honda pena en todos los corazones bien nacidos, a este sentimiento se ha sobrepuesto el de una  justa indignación de toda la sociedad contra el Gobierno, verdadero responsable de la sangre que se está derramando, ya que por capricho sectario se empeña en desoír el clamor de un pueblo que reclama imperiosamente sus derechos más legítimos, y el sentimiento hondo, intenso, universal de asco, de ira, de execración, y de amenaza por la hipocresía, el cinismo y la vileza con que el Gobierno por medio de un hombre sin conciencia y sin honor, de un calumniador asalariado, de un vicioso público, ha desfigurado los hechos y mentido a sabiendas para llenar de oprobio a nuestro glorioso Ejército Libertador, a nuestros soldados sacerdotes, a nuestros venerables prelados y a la Iglesia Católica, haciéndoles aparecer como turba de ladrones, asesinos e incendiarios. PROTESTAMOS PUES CONTRA LA TROPA, VERDADERA RESPONSABLE DE LA CATÁSTROFE, Y CONTRA CALLES Y ÁLVAREZ QUE A SABIENDAS DESFIGURARON LOS HECHOS PARA DESPRESTIGIAR A LA NOBLE CAUSA DEL CATOLICISMO Y DEL PUEBLO. (Casasola)

El jueves 5 de mayo se publicó en los periódicos la noticia de la muerte del bandolero Rodolfo R Gallegos en un lugar cercano a Tepozán, municipio de San Luis de la Paz. Había ido en su búsqueda hasta darle alcance después de 120 horas continuas de persecución el coronel José María Dávila. Junto con él fueron ejecutados los cabecillas Fortino Sánches y Refugio Avilés. “De esta manera comprueba el Gobierno de la República sus informes respecto a la extinción de las gavillas episcopales en el Estado de Guanajuato y espera dar igual noticia respecto a las organizadas por el arzobispo Orozco y Jiménez en el Estado de Jalisco. El general brigadier Jefe del Estado Mayor Presidencial, José Álvarez”. (Casasola)
En septiembre fue comunicada oficialmente la captura y fusilamiento del sacerdote Sedano junto con cinco personas que de igual forma fueron pasadas por las armas.
En noviembre el tren de pasajeros que iba de Ciudad Juárez hacia la capital fue saltado por los rebeldes en el Estado de Zacatecas. Terminaba así el año de 1927 con enfrentamientos enconados en los estados de Jalisco, Guanajuato y Michoacán.
Inició 1928, en el mes de febrero los rebeldes hicieron el intento de tomar la ciudad de Guanajuato siendo rechazados por las fuerzas federales. En prevención de más ataques a los trenes de pasajeros el gobierno decidió artillarlos con ametralladoras, además de escoltarlos con cien hombres bien armados. Hacia el mes de abril los alzados se aproximan a la ciudad de Colima. En mayo fue asaltado el tren de pasajeros entre Empalme y Purísima, Dgo. Por su parte “El catorce”, llegó con su gente hasta la Estación del Ferrocarril de Piedad de Cabadas y la incendió.
En el mes de junio el jefe de las Operaciones en el Estado de Guanajuato comunicó acerca de un combate contra una gavilla de rebeldes en el que murió el cabecilla Francisco Vargas y veinticinco de sus hombres.
En septiembre el gobierno dispuso que los trenes de pasajeros que hacen el trayecto entre México y Ciudad Juárez lo hicieran avanzando de día mientras se llevaban a cabo movimientos contra los rebeldes. El día 16 de ese mismo mes los cristeros levantaron la vía entre Nuevo León y Yurécuaro, descarrilando el tren y ocasionando varias muertes. En octubre un grupo de rebeldes tomó posesión de la Estación Verdía, Jal., apoderándose de dinero y mercancías.
Lejos de sofocarse la revolución cristera seguía su curso quedando al frente de ésta el general Enrique Gorostieta, hijo del licenciado Enrique Gorostieta quien había sido Ministro de Hacienda durante el gobierno del general Victoriano Huerta.
Poco antes de finalizar el periodo presidencial del general Plutarco Elías Calles, fue recibida en la Cámara de Diputados una petición hecha por un grupo numeroso de personas para que se aplicaran reformas relativas a la Ley de Cultos, adhiriéndose a esta solicitud miles de católicos de toda la República. El escrito incluyó informes de abogados expertos que revisaron legislaciones de otros países, con la intensión de dar sustento legal a la exigencia ciudadana hacia el gobierno de Calles.
En octubre de 1928, el obispo de San Luis Potosí dirigió una carta abierta al Ministro de Gobernación, licenciado Emilio Portes Gil, pidiendo aliviar un poco la situación de los católicos mientras se reformaban las leyes y se aplicaban éstas sin extralimitaciones. A los pocos días el Lic. Portes Gil ascendió a la presidencia y logró finalmente encontrar una solución definitiva al conflicto cristero.
Para la historiografía mexicana el tema cristero abre posibilidades sumamente interesantes puesto que una historia de la historia de la cristiada aún no ha sido escrita. La experiencia de expertos investigadores como el reconocido autor Jean Meyer, dejan los caminos ampliamente trazados para otros exploradores interesados en un tema tan complejo como fascinante.
El miedo cristero todavía es narrado en las comunidades agrarias o rancherías como sobremesas que los más ancianos disfrutan escarbando en la memoria. Pasan ellos algunas horas remembrando anécdotas que se transmiten de unos a otros hasta que desaparecen en algún susurro; nadie las menciona más.
La agitación de los años cristeros marcó destinos en forma trágica como la muerte de los hermanos Pro, el Ingeniero Segura Vilchis, y hasta el propio Álvaro Obregón acribillado por la mano del dibujante caricaturista León Toral, quien sufrió torturas mientras aguardaba el día de su fusilamiento.
El Archivo fotográfico de los hermanos Casasola constituye una fuente gráfica de incalculable valor por su contenido histórico. Al ver las imágenes de los personajes que le dieron dinamismo a una época especialmente trágica en la vida nacional, vienen a la mente más preguntas acerca de por qué todo aquello que segó miles de vidas. ¿Fue una causa inútil aquella lucha? O, por el contrario, el ejemplo de un pueblo que no mide esfuerzos y sacrificios para defender sus creencias puede servir para que los gobiernos aprendan a respetar a los gobernados, lo cual significa tener obediencia hacia la voluntad de quienes integran la sociedad; es decir, los ciudadanos.
De su parte también lo acontecido con la rebelión nos alecciona para no cometer los errores guiados por el fanatismo. Se nos muestra que, si una sociedad es mayoritariamente creyente y/o practicante de la fe católica, igualmente existen y conviven personas que practican otras creencias e inclusive hay aquellos quienes viven al margen de cualquier tipo de fe o religión; existen los librepensadores, ateos, agnósticos, entre otras nomenclaturas con las que se distinguen las personas por sus ideas respecto de los asuntos religiosos.
Se trató de una guerra muy de su época y circunstancia en el contexto nacional. La revolución había dado espacios a choques ideológicos que pugnaron por configurar un país de acuerdo a las visiones y ambiciones de cada grupo. Quienes salieron triunfadores asumieron el poder con tal vehemencia en controlarlo que dejaron poco margen para que hubiera más pluralidad política. Gobernaron sin dejar las armas. Aplicaron las leyes sin molestarse en adecuarlas a las mentalidades sensibles hacia la religión católica que se conformaba de una gran parte de la población del país. Preconizaban una sucesión interminable del poder pasándose de unos a otros que tuvieran la misma filiación proclive a mantener una distancia importante de los asuntos del clero y de la propia clerecía.
Como mencionamos al principio, cundían en aquellos años las ideas del socialismo llevado a la práctica por medio de comunidades agrarias. El motor de la historia ha sido siempre aquello que se resiste a la explotación, a la dominación o a los cambios. En la cristiada se tocaron los extremos llevando cada lado una fortísima carga ideológica y simbólica que entró en colisión con la parte opuesta. Los círculos intelectuales de ambos sentidos exageraban sus posicionamientos generando fricciones que saturaban el espacio público volviéndolo peligrosamente explosivo. El encono social dio pie a persecuciones, delaciones, huidas precipitadas y capturas; todo se puso difícil, sin embargo, el gobierno salió avante.
Después de estas luchas que ocasionaron tanto terror, vino la etapa cardenista que con mayor ímpetu promovió una ruta nacionalista con vetas del socialismo más acendrado, como copia del modelo soviético que había logrado imponerse en el orden mundial que en algunos años fue bipolar.  El Estado pudo negociar con las élites católicas que lograron obtener ventajas, como fueron las facilidades otorgadas para abrir escuelas con enseñanza de religión, tener su propia prensa, mantener sus propiedades, entre otras prerrogativas.
¿Hubo influencias externas en la Guerra Cristera que tuvieron como propósito contener el avance de las ideas socialistas en el campo? O, ¿se trató únicamente de la prevención que tuvieron los poderosos terratenientes para que el gobierno interrumpiera el reparto agrario? ¿Fue también el gobierno un provocador que desoyó a la sociedad en sus reclamos para ser respetados sus derechos religiosos? ¿Por qué el gobierno no advirtió antes e intervino para que no creciera el conflicto? ¿Fue sorprendido?
Quedan las preguntas para el caso de encontrarse algunas respuestas que permitan tener un esquema objetivo que nos ayude a entender más sobre aquella guerra.  ¿Por qué se lanzaban a guerrear los campesinos dejando su vida ordinaria por una lucha que no les ofrecía nada, sino que más bien eran ellos la ofrenda? Nos han demostrado una vez más que una fe es capaz de movilizar multitudes como ha sido siempre en la historia de la humanidad.

Casasola, hermanos. Historia Gráfica de la Revolución. 1900-1940. Cuaderno 16. (Archivo Casasola)
Moreno O. Ángel. 1965. Semblanzas Revolucionarias. Compendio del Movimiento de Liberación en Jalisco. Talleres Linotipográficos “Berni”.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Ayácuac-xi-co´





El desconocido guerrero eligió cuál sería la flecha prefecta para un disparo de larga distancia. Tensó el arco con la yema de los dedos, para asegurarse de su firmeza. Estiró lo más que pudo para probar la consistencia de la cuerda anudada. El viento mecía las hojas junto con los tallos que crecían entre el zacate, tan crecido que era un escondite, se podía escuchar casi silbar entre las ramas de los encinos. Y de pronto silencio. Miró fijamente su objetivo; el hombre extraño que se apartó de sus compañeros para hacer una necesidad fisiológica. Pudo percibir su olor que ya podía distinguir de aquel otro de los animales, tan extraños como ese hombre. Éstos olían aún más, algo parecido a sus eses de yerba junto con sus orines. Ya habían dejado algunos rastros por el lugar, unas esferas deformes que dejaban saber que eran de materia vegetal, pasto machacado por los estómagos, y que pronto se volvían secas al recibir el sol. Los extraños hacían fuego con aquello, cuando todo lo demás estaba húmedo, las lluvias empapaban constantemente la floresta. El desconocido guerrero había pasado dos días con sus noches siguiéndoles. Desde que dejaron acuchillados a los ancianos, junto con los niños en la aldea. Las mujeres fueron llevadas, arrastradas y heridas, lloraban después de que sus cuerpos sirvieron para el desahogo de los extraños, que no deseaban preñarlas y por eso también las mataban después de penetrar en sus vulvas. Algunas que sobrevivieron enloquecieron, se arrojaron de los riscos. El guerrero desconocido envejeció cuando vio aquello, su rostro se mutó en piedra, vio morir a sus dos hijos atravesados por los filos que usaron. No tuvieron oportunidad de convertirse en hombres. Se mantuvo vivo o tal vez algún otro que huyó, como él, cuando cayeron sobre las casas de paja, arrasando con los metales y las patas de los animales, que hacían resoplidos cuando pisoteaban los cuerpos deshechos. Tocó suavemente la punta de obsidiana. La flecha estaba lista. Observó al extraño cuando se incorporó y tomó su arma con el puño. Una pareja de cuervos sobrevoló por encima de las cabezas de ambos hombres que dirigieron su mirada hacia las aves, uno sin ver al otro y el otro mirándole sin perder detalles. Ese era el momento para moverse del escondite, hasta colocarse sobre una peña, camuflado por las sombras de los árboles. Se irguió y apuntó; la flecha salió disparada con un silbido. El extraño pensaba en su lejana tierra al mirar la vegetación; árboles que crecen en lo alto de las montañas frías. Respiró por última vez. La saeta le atravesó la garganta.