viernes, 5 de junio de 2009

Otra posible causa de la desaparición del avión de Air France

El impacto de un meteorito o el choque con algún fragmento o “basura” espacial que se precipitó hacia el mar, pueden ser considerados como posibles causas de la tragedia del vuelo AF 447.

El misterio que continúa en torno a lo que hizo desaparecer el avión que cubría la ruta Río de Janeiro-París, obliga a pensar en toda la gama de posibles causas que pudieron haberlo provocado. Inclusive el gobierno francés, por alguna razón, se pronuncia por no descartar un atentado para explicar lo sucedido. No hay pruebas presentadas hasta ahora, ni tampoco se ha hablado de algún indicio en ese sentido.

Tampoco deben dejarse totalmente abandonadas las suposiciones de que la aeronave haya sido víctima del impacto con algún objeto de gran tamaño que además llevaba una extraordinaria velocidad como para llevarse en su caída lo que hubiera quedado del aparato después de una terrible explosión.

Naturalmente que estamos hablando de una posibilidad demasiado fortuita pero absolutamente posible, según lo que hallé publicado en una plataforma virtual de información.

Entre los párrafos se comenta que en febrero de 2007 un meteorito estuvo a punto de impactar un avión sobre el Océano Pacífico. Una gran bola de luz casi impacta a un avión LAN en ruta de Santiago de Chile a Nueva Zelandia. Entre los pasajeros se encontraba el famoso grupo musical Pet Shop Boys, quienes observaron junto a todos a bordo este monstruoso objeto que venía del cielo. A continuación la nota textual y la fuente:
Bola de Fuego Impacta en Perú, otra en Colombia y en el Pacífico 750) this.width=750" border=0 v:shapes="imagen">Imagen agencia AFP del cráter Testigos dicen haber visto una bola de fuego, la que creyeron era un avión en llamas. Vecinos que se acercaron al lugar del impacto para ayudar a presuntos heridos dijeron sentirse muy mal. Más tarde llegaron al sitio equipos de rescate y expertos. Siete policías debieron ser internados en un centro asistencial por falta de oxígeno y deshidratación. Alcalde de Desaguadero, Carancas en Perú, Néstor Quispe, confirma que hay muchos residentes afectados, y que unas 600 personas han recibido atención médica luego de que un objeto celeste, probablemente un meteorito, cayera a tierra en la región andina cerca de la frontera con Bolivia. Quispe detalló que "hay un cráter de alrededor de 30 metros de diámetro y seis de profundidad. Su acceso se ha cerrado a la gente. El cráter se inundó de agua". "Un montón de personas del pueblo de Carancas se han enfermado, tienen dolores de cabeza, problemas en sus ojos, piel irritada, náuseas y vómitos. Creo que también hay un cierto temor psicológico en la comunidad de Carancas". "Probablemente mañana (miércoles), como alcalde, iré al lugar y pediré a la gente que no se acerque al sitio y que prevengan a sus animales de acercarse. No queremos más daños", dijo Quispe. 750) this.width=750" border=0 v:shapes="_x0000_i1026">Meteorito impacta en Noruega, 07 Junio 2006 Terror por enfermedad biológica extraterrestre Todo empezó cuando el sábado se descubrió el enorme cráter en las cercanías de la población, y los lugareños afirman que fue por el impacto de un meteorito. Desde entonces, aseguran que los olores nauseabundos que emanan del sitio han provocado jaquecas, náuseas y diarrea en más de 600 personas del lugar. Algunos sostienen, incluso, que el impacto ha provocado un cambio climático a pequeña escala: "El clima ha cambiado, el frío subió y el viento está muy fuerte. Debe ser el meteorito que cayó", dijo un vecino. Un grupo de científicos de la Universidad Nacional de San Agustín de Lima partió hacia la zona del cráter. Este equipo recogerá muestras del objeto no identificado que provocó el cráter, para examinarlas luego en Lima. Opiniones preliminares de expertos bolivianos indican que se trataría tan solo de un meteorito. Ruido atronador y animales inapetentes Algunos vecinos de Carancas, perteneciente al departamento de Puno, escucharon ruidos de explosión a la hora del mediodía. La Dirección Regional de Salud ha enviado una brigada de especialistas para atender a los afectados y se ha cercado la zona; pero a pesar del pánico, expertos sostienen que se trataría de un fenómeno inofensivo. Marco Limachi, secretario del municipio de Desaguadero, dijo: "Empezó a salir agua hirviendo del hueco, y hay rocas y cenizas alrededor. Los vecinos están conmocionados". Y agregó, "Los animales no están comiendo y algunas personas presentan cierta tartamudez, al parecer, por el susto y preocupación". 750) this.width=750" border=0 v:shapes="_x0000_i1027">Otra bola de fuego en Colombia La explosión del impacto se escuchó en 12 municipios de la región del Valle de Cauca. Robinson Muñoz, uno de los testigos describió el momento así: "Fue tan fuerte que hizo temblar la tierra y no sabemos que fue lo que ocurrió". Las autoridades iniciaron una investigación para determinar cuál fue el motivo de la violenta explosión. Hasta ahora no se sabe qué ocurrió, no había ningún aviso por caída de algún desecho espacial y tampoco de la pérdida de algún avión militar o experimental. No hubo personas que vieran caer el objeto y estalló en una zona inhóspita. Se supone que sería un meteorito, pero no hay rastros hasta ahora. Una comisión de astrónomos llegó a la zona para ayudar a las autoridades políticas. ¿Casualidades reiteradas? 750) this.width=750" border=0 v:shapes="_x0000_i1028">En Febrero de este año y sobre el Océano Pacífico, una gran bola de luz casi impacta a un avión LAN en ruta de Santiago de Chile a Nueva Zelandia. Entre los pasajeros se encontraba el famoso grupo musical Pet Shop Boys, quienes observaron junto a todos abordo este monstruoso objeto que venía del cielo. 750) this.width=750" border=0 v:shapes="_x0000_i1029">Pet Shop Boys Solo cabe preguntarse ¿Esto es habitual y poco difundido o está pasando algo no determinado entorno a nuestro planeta? Con tantos casos en sectores tan cercanos en América del Sur los expertos deberían dar opiniones en base a estudios certeros tras las investigaciones y no especular o suponer a ciegas qué pasó. Lo importante es ¿porqué? Alberto Urquiza García - GEO 2007 Fuentes: http://news.bbc.co.uk Las Últimas Noticias fuente: http://www.investigandomisterios.cl/izquierda/actualidad/meteorito/meteorito1.htm

martes, 2 de junio de 2009

El gritón

El gritón

- Ya no podemos seguir con el Gritón
- Dale otra oportunidad, Constelación
- Nos va a arruinar, Elías, más de lo que estamos
- No hay a quien dejar en su lugar, Conste. Acércate una vela porque no tarda en apagarse la luz con este vendaval
- Pues ya buscaremos otro que…
La mujer no terminó la frase, porque se lo impidió una ráfaga que abrió la puerta de lámina del remolque que servía de vivienda ambulante. Volaron varios objetos en el interior, en tanto comenzaron a escucharse los golpes violentos de los primeros granizos que lanzaba la tormenta.
El viento encabritado volvió a soplar sacudiendo unas láminas que se habían desamarrado, al igual que las series de foquitos que por alguna extraña razón soportaban el embate de la lluvia acompañada de bolas de hielo. Éstas caían como canicas golpeándose en el techo de los camiones o se hacían añicos contra los juegos mecánicos construidos totalmente de hierro. Las lucecillas parpadeaban mas no dejaban de brillar, hasta que se vieron envueltas en un velo gris torrencial que hacía remolinos, como queriendo arrastrar todo lo que se hallaba en el suelo.
- Con este clima se va a poner peor. Tendré que hervir gordolobo para dárselo con canela y miel. Si se calma el aguacero y viene gente, va a tener que trabajar.
- Sírveme otro vaso, Conste. ¿Qué?, ¿ya se vació la botella? A qué caray, con esta lluvia, ¿cómo voy a salir por más?
Constelación retiró los platos, tasas con residuos de café y trozos de pan que se hallaban en la pequeña mesa donde colocó hierbas secas extendidas sobre una servilleta. Encendió la hornilla, puso encima de la lumbre un recipiente casi lleno de agua y en éste, todo lo que tenía en la mesa: las plantas, unas cuantas flores marchitas que molió con sus manos, así como varias semillas.
Un relámpago y casi al mismo tiempo el estruendo que sacudió el piso, hizo que la pareja se abrazara. A los pocos segundos se fue la luz quedando todo en la oscuridad.
Los destellos que provocaba cada rayo iluminaban las estructuras mecánicas del carrusel, junto con los tres o cuatro aparatos que había, más el puesto de tiro al blanco. Con esto se componía la feria de barrio.
Ya tenían lista la vela y Elías sacó de todas maneras una linterna del cajón de las herramientas.
El agua comenzó a colarse por las ventilas, a pesar de que éstas se hallaban completamente cerradas. Era tal la fuerza del viento que se sentía la brisa en el rostro. El olor característico de la madera cuando se humedece impregnó el pequeño compartimiento. Para esto, ya se habían colocado algunas toallas enrolladas en prevención que evitaron que el agua siguiera su curso hasta el suelo. Estaban empapadas pero cumpliendo su cometido.
- Mujer, asómate debajo del colchón, me parece que ahí tengo una anforita de brandy; puede ser que me quede algo.
- Mejor tómate una tasa de este remedio que le preparé al Gritón.
- Me sienta más el vino para pasar estos chubascos.
Constelación se dirigió a la parte trasera del vehículo, tanteando con las manos para no golpear la cabeza contra alguna repisa o algo fuera de su lugar. Calculó el sitio donde estaba la esquina del colchón y en eso topó con la piel suave de pelusa; típica perrita faldera que dormía al lado de mátrix, un gato castrado entrado en años. Levantó un poco y extrajo la pequeña botella pero estaba vacía. No había licor ni para un trago.
- Se te acabó el vino, pero si deja de llover pronto, te consigo algo.
- Pues aunque sea dame de eso que le estás preparando al Gritón.
- Te va a caer bien, es simple medicina de rancho. Aunque no en todos los ranchos la encuentra uno. Parece que ya se está pasando la lluvia.
- Ya no salgas, Conste, deja al Gritón para mañana, a lo mejor se durmió aprovechando la oscuridad y que ya nadie sale de su casa. Con este aguacero hasta se los puede llevar una crecida.
- Nada de eso, tenemos que abrir al rato, en cuanto conecten la luz. Al cabo esta tormentita ya se fue para otra parte. Pásame la sombrilla que está ahí recargada para llevarle esto. No vaya ser que de veras se duerma a esta hora que no es ni tan tarde ¿Qué horas son?
- Son las nueve y cuarto. Esta agüita no quiere parar, ha de estar repleta de charcos toda la calle. Mejor consíguete un chisguete de alcohol y nos lo tomamos tú y yo para dormirnos a gusto.
- No, qué tomamos, ni qué tomamos, déjame agarrar el paraguas, hazte a un lado, Elías, me voy con el Gritón para despertarlo, seguro está bien dormido.
- Deja al Gritón en paz, mejor acércate antes de que se prendan los focos. Te voy a dar un buen apretón, de lo que te gusta, ¿ah no? ¿Luego?
Constelación se fue en busca del Gritón, llevando un termo con el contenido del remedio casero.
En media hora por fin escampó y encendieron las series de foquitos, el tocadiscos comenzó a sonar, atrayendo con sus notas a la gente que se animó a sortear las corrientes que todavía descendían por las calles de tierra dejando grandes surcos.
En un rato se llenó la feria, se apretujaba la concurrencia para subir en los carritos, tirar con los rifles de municiones o corchos, mientras varios niños esperaban turno en el carrusel de animales. El aire húmedo se cargó de olores: a guasanas cocidas, cacahuates y elotes asados, junto con salchichas y algodones de azúcar.
- Laaa sandíaaaa, que te comes fríaaaa
- Eeel bandolóóón, que te da un resvalóóón pa que se te quite lo...
- Laaa estrellaaaaa que te alumbraaaa
La voz afónica del Gritón se escuchaba por el altavoz. Tomaba con una mano el mango del micrófono, mientras con la otra barajaba la lotería. A veces le interrumpían las ganas de toser. Llevaba un paliacate bastante arrugado para taparse la boca. Entonces, los jugadores quedaban en suspenso, contemplando el tablero con los granos de maíz que ya habían puesto y mirando de reojo al Gritón, mientras éste hacía un esfuerzo formidable por continuar gritando la lotería. Ya no era voz lo que le salía sino un hilillo ronco, carraspeado, que pronunciaba los nombres de las cartas con bastante dificultad. Algunos llegaban a interrumpirle con tal que les repitiera lo que de pronto les parecía inaudible. Tal vez eso les desanimaba a continuar las tandas por lo que pronto se retiraban. Eso al menos era lo que pensaba Constelación Robles, la dueña del negocio que acompañaba a la feria a donde ésta se movía. Muchas veces se juntaban con algún circo y entonces la lotería era más concurrida porque al salir de la función, la gente en los barrios o pueblos ya no tiene muchas opciones a dónde ir y se queda hasta que los encargados comienzan a apagar las luces o se vende la última fritanga en los alrededores.
- Eeeel barril sin fondooo
- Laaa escaleraaa pa´ llegar a... La lunaaa
- Eeel violoncelooo
Se oía la voz del Gritón, apenas inteligible, a pesar de la ayuda del aparato de sonido. Rodeado de muñecos de peluche, adornos de cerámica, aparatos eléctricos, entre muchos objetos que servían de premios a los ganadores que tenían la suerte de llenar más pronto que el resto de los jugadores su tablero de figuras, el Gritón cumplía cada noche en todas las ferias su tarea. Dormía con su catre dentro de una tarima de tablas que se cubrían con lonas y trozos de plástico. Acostumbrado al frío que azota las calles en la madrugada o las heladas de las zonas despejadas, no usaba más que una cobija. Fumador de toda la vida y la mitad de ésta aficionado a toda clase de sustancia etílica, el Gritón tenía (y lo sabía) daños en la garganta y los pulmones.
Sólo, se incorporó con el negocio de Elías y Constelación cuando el padre de ella se fue de este mundo, dejando vacante el lugar del que grita la lotería. Le dieron oportunidad y pronto se olvidaron de su verdadero nombre, hasta él mismo. Para todos era simplemente el Gritón: Los niños de las colonias donde se paraba la feria le tenían un cierto afecto porque a veces les permitía jugar gratis, a escondidas de los patrones.
Su vida era durísima, pues cuando no se pasaba las noches en vela espantando las ratas que rondaban buscando la comida dejada en el suelo mugriento de las calles o baldíos, tenía que vérselas con borrachos o vagos que merodeaban en busca de algo descuidado para aprovecharse. Riñó muchas veces con toda clase de individuos marginales. El rostro lo atestiguaba con varias cicatrices. Deambuló en circos y ferias, hasta que se encontró con la familia de Constelación, quienes le brindaron un hogar ambulante, comida y trabajo que le daba lo suficiente para comprar las escasas pertenencias que usaba o guardaba.
Cuando su voz tenía los registros de la juventud, el Gritón era capaz de hacer que ésta se escuchara en todo el perímetro de la zona ocupada por los juegos y puestos de vendimias, hasta las calles aledañas, sin ayuda de amplificadores. Era una publicidad infalible y vital para quienes le dieron el trabajo.
- Eeel borrachooo que no come lumbreee
- Eeel nopaaal para calmar el hambreee
- La chalupaaa donde se pasea La sirenaaa
En esos tiempos no pasaba tantas noches sólo entre los cajones de tablas. No faltaron las palomitas nocturnas para hacerle compañía en ese lugar tan estrecho y frio, casi a la intemperie, pero que los plásticos sobrepuestos, una cobija más la oscuridad, le convertían en algo como un nido acogedor que igualmente servía de refugio a uno que otro perro que se guarecía tratando de pasar desapercibido.
El humo, el polvo, junto con el sereno tantas veces respirado, atrofiaron, poco a poco sus tejidos. No se diga los incontables tragos de bebidas heladas. Aún así el gritón no se dio nunca por vencido. Él mismo se preparaba cuanta receta le recomendaban. También fue a ver doctores que le atiborraron de pastillas, pero nunca lo revisaron a fondo, si no, hubieran previsto que el Gritón tenía cáncer y por eso se le iba la voz y la vida.
Tenía años sin fumar ni tomar cualquier clase de alcohol. Pero también fueron muchos de no tener cuidado alguno, por lo que las secuelas operaban en su cuerpo con toda puntualidad.
Lo más triste de todo, reflexionaba cuando estaba a solas, cosa por demás casi cotidiana, es que el punto más vulnerado era precisamente el lugar que necesitaba para vivir, es decir, la voz. Por lo demás, se hallaba en condiciones muy aceptables para un individuo de su edad, que ha llevado tal clase de vida que no es posible definir con términos como dura, difícil o ruda, porque es mucho más que eso.
- Eeel soldadooo
- Laaa damaaa
- Eeel valienteee
El Gritón ya no podía más. Sudaba cada vez que comenzaba una partida, así que el pañuelo estaba empapado y por si fuera poco le venían los ataques de tos cada vez más constantes.
Por eso Constelación estaba desesperada. Por el estado del Gritón y porque Elías no abandonaba la botella. Cómo olvidar cuando el Gritón cayó con cuarenta de fiebre y lo tuvo que dejar en el piso del tráiler una semana envuelto en cobijas mientras se recuperaba. Casi todos esos días Elías roncaba con el estómago lleno de tequila, incapaz de tomar su lugar y conducir la lotería. La vez que lo intentó fue tan notoria la borrachera que ni siquiera podía pronunciar las palabras. Él, se consideraba exclusivamente mecánico electricista. Su oficio consistía en dar cierto mantenimiento al equipo que conformaba la feria, reparar lo que lograra cuando se descomponía algún aparato y era el experto que instalaba los “diablitos”, para que el patrón se ahorrara el costo de la luz.
En tanto que los carritos, caballitos, lanchas u otros juegos daban vueltas, Elías tenía tiempo libre que dedicaba invariablemente a libar. Recibía sueldo por sus servicios por lo que el negocio de la lotería era administrado por Constelación, quien a su vez lo heredó de sus padres.
Cada vez menos gente se acercaba a jugar y el Gritón sentía que se convertía ineludiblemente en una carga para la pareja que le había dado un estilo de vida. Treinta años atrás lo recogió de las calles inmundas una familia que se hizo suya con el tiempo. Se entendió de maravilla con los hermanos de Constelación, quienes a su vez crecieron retirándose cada quien a emprender negocios o trabajar en lo que pudieron acomodarse.
Llegó noviembre encontrándose la feria junto a un circo que exhibía sus miserias en un arrabal. El gritón no faltaba a su cita diaria con la lotería, ni dejaba de tomar remedios que en realidad ya no le provocaban efecto alguno.
- Laaas jaraaas
- Eeel gallitooo que te despierta solitooo
- La muerte que viene a raiz
El gritón ya no pudo pronunciar nada cuando le faltaban solamente cinco cartas. Un niño quizá de once o doce años lo observaba atento sin descuidar su juego. Notó el sudor que le escurría por la cara al Gritón. Se levantó, dejando la tablita casi completamente llena de granitos de maíz, para colocarse junto al micrófono que sostenía el Gritón y pronunció junto con él:
- La pera para que la muerdaaa tu buelaaa
- El mundooo que se va rodando
- El diablito cornudo y panzón
- El catrín como el que está ahiiii
- El sol que es la cobija de los pobreees
¡Lotería! Gritó alguien. La tanda había terminado.

viernes, 29 de mayo de 2009

Trino Padilla

Esta agencia individual cibernética de propaganda y noticias, junto con el blog.www.carlosvillaguzman.blogspot.com, así como el programa radiofónico “A ciencia Cierta”, que me honro dirigir y conducir en la frecuencia 1280, de AM, dentro del grupo Radiorama de Occidente y Radiofórmula, tenemos el agrado de presentar a todos mis amigos y conocidos que comprenden la lista de mis contactos, la audiencia del programa y lectores de mi página, un candidato que trabaja para ocupar una curul federal en el Congreso de la Unión. (Distrito VIII)
Comienzo por manifestar a quienes lo desconocen, mi profundo lazo amistoso que se remonta aproximadamente a 1964 y más allá, porque nuestros padres fueron grandes amigos y después lo han sido las respectivas familias, inclusive nuestros hijos ya se han hermanado.
Crecimos juntos, literalmente. La mayoría de la gente que nos conoce a ambos sabe que es mi mejor amigo, lo digo así, aún cuando he sido muy afortunado para tener excelentes amigos que tienen todo mi afecto e igualmente cultivamos la amistad desde la infancia o la adolescencia, como sucede normalmente con este tipo de lazos humanos, lo que distingue el que tengo con Trino y su familia, es que nos viene de herencia, como lo he señalado, independientemente de una enorme química o empatía con las dos ramas: los Padilla y los López, quienes son personas con quienes me une un cariño auténticamente familiar.
Trino fue un niño notable en muchos aspectos, principalmente en el estudio, siempre figuraba su nombre en los respectivos salones que ocupó en la primaria del Colegio Cervantes Colonias y más tarde, en secundaria, en la Escuela Técnica 61, creo que ahora es la 4. Tenía entonces y yo creo que todavía algo conserva, una habilidad para la música y el canto, recuerdo verlo ganar varios concursos donde me tocó ser testigo y porrista. También actuó en un largometraje del cine local de los años sesenta. Juntos cultivamos una afición por la música en distintos géneros, incluida por supuesto la música orquestal sinfónica, llamada “clásica” y no se diga el gran amor por la literatura: en su casa los libros y los discos eran prioridad sobre todo lo demás.
Su madre, a quien llamo tía desde la niñez, me representa una figura dulce y a la vez tenazmente culta, que me llevaba al campo casi cada semana durante años, me daba consejos, dialogábamos sobre la vida, los misterios de lo que nunca podemos esclarecer del todo porque están más allá de la racionalidad o qué se yo, de política, de artes; una belleza en toda la extensión de mis recuerdos. Tengo hacia mi tía Abi el más enorme cariño que puedo concebir y la gratitud más sincera que puede existir; la admiré y la admiro con todo lo que soy y siento.
Soy mayor que Trino por seis meses, así que prácticamente llegamos al mundo en la misma camada. Paradójicamente nunca coincidimos en alguna escuela, él cursó en pocos planteles, en cambio yo recorrí más colegios y escuelas que un inspector de la SEP.
Solamente estuvimos juntos en los cursos de la Alianza Francesa, sin embargo, fue durante un periodo muy breve porque no tuve constancia. Él si se graduó y eso le facilitó años después la estancia en París, donde hizo estudios de posgrado. Se desenvuelve muy bien en la lengua de los franceses, al igual que en inglés, desde muy joven. Siempre me ha dicho que nada es más placentero en las letras que leer un autor favorito en su lengua original. Definitivamente estoy de acuerdo, aunque yo solamente he experimentado con libros académicos escritos en el idioma sajón. Es verdad, una buena traducción no es fácil de encontrar.
La trayectoria académica y personal de Trino, me consta, es impecable. Tuvo bondad a raudales para aprender y nutrirse desde las dos vertientes familiares. Sus abuelitos paternos vivían en San Pedro Tlaquepaque: una casona con un corral y unos tejabanes donde había “montañas” de sorgo, salvado o maíz, que almacenaban para hacer pastura. Para nosotros era parque de diversiones.
Con el tiempo se hizo político, igual que su padre y que su hermano mayor: Raúl.
Primero como estudiante y más tarde como funcionario de la universidad. La honestidad, la transparencia, la vocación conciliadora, entre otras cualidades como un don de gentes excepcional, hacen de Trino un personaje en toda la extensión de la palabra. Lo quieren muchísimo, tanto alumnos como colaboradores y no se diga un verdadero contingente de amigos que coincidimos en conocerle y valorar su gran espíritu, la calidad y calidez humana que irradia siempre.
Él si piensa como un estadista (es sociólogo con estudios de posgrado) aunque nunca haya ejercido como tal. Gracias a una formación intelectual suficientemente sólida como para haber llevado intercambios de tipo cultural en repetidas ocasiones, con personas sumamente distinguidas en el mundo: artistas de todas las ramas y disciplinas, estadistas, líderes sociales, figuras públicas, vaya, de todo lo que puede estar en la agenda de un rector de una universidad de la importancia que tiene la UdG. Además, le otorgaron dos títulos de Doctor Honoris Causae en sendas universidades de Corea y China.
Ambos somos académicos en la Universidad, y en casi veinticinco años, solamente estuvimos juntos en el proyecto de la Fil, durante los dos primeros años: 1987-89. Cada quien ha ido por su lado, con vocaciones y actividades diferentes, inclusive tenemos rasgos que no compartimos tanto: yo no tuve mucha disciplina al principio y hasta me pasé de soñador, idealista, inquieto, curioso y poco fiel a lo que emprendía. En cambio, mi amigo desde joven trabajó de manera formal, a la vez que estudiaba, porque su padre dejó este mundo cuando él apenas salía de la infancia, era un adolescente demasiado joven. Lo vi sufrir esa pérdida, entre otras desdichas que no faltaron en su vida, al igual que los momentos verdaderamente sublimes donde el calor de la familia ardía con más vigor que la chimenea.
Siempre ha sido un ser humano íntegro, capaz como el más preparado de los mortales, me consta que tiene una biblioteca formidable, una memoria prodigiosa, al igual que la inteligencia que irrefutablemente distingue a toda su familia.
Trino ha sido y será siempre una persona que puede tomarse como ejemplo de ética, congruencia y lucidez, por mencionar varias de sus cualidades, porque tiene en su haber tantas facetas como puede tenerlas un diamante bien tallado.
La sociedad se verá beneficiada en la medida en que los políticos de verdad ocupen los cargos. Digo político como sinónimo de hombre o mujer que son intrínsecamente honestos. Que practiquen esta actividad motivados por un claro y sólido compromiso de servir con lo mejor que esté a su alcance, a la sociedad.
Como hijo y hermano, como estudiante, como líder y funcionario, como amigo; Trino se ha comportado como uno de esos seres que la historia se reserva para honrar sus páginas.
Espero, deseo vehementemente, que mi amigo tenga más espacios e instrumentos para desempeñar lo que tan bien realiza: meterse en los engranes del poder con un propósito definido: que cambie para bien este país.

martes, 26 de mayo de 2009

Voto anulado o voto ponderado

Cada elección en México nos deja ver que el abstencionismo rivaliza con el total de votos que reciben los candidatos. Las cifras entre votantes y abstencionistas casi se equiparan. Solamente un poco más de la mitad de los ciudadanos que conforman el padrón a nivel federal, acude a votar.
Este ha sido históricamente el comportamiento de los empadronados, lo cual ha dado lugar a que un porcentaje muy reducido de ciudadanos esté realmente presente a la hora en que se decide quiénes serán los depositarios de la administración y valor de los intereses públicos, es decir, aquéllos que van a hacerse cargo de la arquitectura social que los organiza y distribuye. De ahí que sean beneficiados siempre quienes construyen este formidable montaje (Incluidos los económicamente privilegiados concejeros del IFE) y la historia se repite con distintos actores y maquillajes.
Evidentemente los magros resultados en la conducción del Estado Mexicano, reflejada en el hondo resquebrajamiento social que padecemos, indican que los responsables elegidos o bien nos han tomado el pelo por décadas y todavía no aprendemos a distinguir y hacer buenas elecciones o, el individualismo colectivo que alimenta la abstinencia política (aunque parezca contradictorio) constituye un vector social que deja al libre albedrío de los grupos de poder los asuntos del orden público.
Es ya un rasgo cultural vivir al margen de lo que se relaciona a política. En realidad, la sociedad desistió de politizarse lo cual convirtió la función pública en campo de interés de pocos que se privilegian de ello. Si los ciudadanos no cuidan su parcela social, no puede ser que los grupos que sacan bastantes filones del presupuesto, de los recursos, lo hagan por ellos: obviamente que éstos van a defender y acrecentar sus manantiales de riqueza, a expensas de una población contemplativa, que igualmente sólo se preocupa de que su entorno contenga la mayor comodidad y diversión posible, aunque carezca de todo lo demás.
Se ha polarizado la opinión pública respecto de este punto, según observamos en los debates que llegan a tener un espacio de comunicación, como lo es este medio de la Internet. Por un lado se habla de los ciudadanos como “víctimas del engaño”, por parte de quienes en principio les pidieron su apoyo para elegirse a un cargo, en tanto que en el otro extremo figuran los políticos y sus partidos considerados, casi en su totalidad, indignos de la confianza de esos ciudadanos tantas veces timados. La verdad es que la gran mayoría no se molesta, antes de acudir a llenar una boleta, ni siquiera por averiguar por sus propios medios quienes son los personajes cuyos nombres aparecen en los recuadros. La gente vive por lo regular para sí misma, porque ancestralmente aprendió que los asuntos de lucha de poder, las manifestaciones masivas, las revoluciones, son asuntos de otros, que sólo provocan tristeza y miseria. Según el álbum genealógico de un gran número de familias mexicanas así ha sido.
La casi nula cultura política es virtualmente borrada por las culturas del consumo de cuanta cosa se anuncie en los medios, del culto a los artistas, del deporte vuelto espectáculo, así como por múltiples variantes de productos o prácticas que cubren de alguna manera las expectativas de los sujetos o agrupamientos.
Para un grueso importante de individuos, los significantes de la política, lo mismo que los actores y las dinámicas que le acompañan, son como otra realidad separada del contexto donde tiene lugar la vida del resto de los ciudadanos. Así, los medios de comunicación se convierten en vasos comunicantes que hacen que se forme lo que se conoce como la opinión pública. Muchas veces la gente que ve o escucha noticiarios o programas sobre política, se cree que con ello es suficiente como para justificar que sí participa en los debates sobre los temas relevantes para la ciudadanía. Consideran que sintonizar a ciertos personajes que aparecen por las frecuencias radiales y televisivas, es al mismo tiempo adquirir estatus de persona informada, lo cual los convierte en agentes que pueden incidir en la agenda pública, aunque sea únicamente como estadística en las mediciones de raiting.
Transcurrió casi un siglo de apaciguamiento que incluyó represiones criminales y también adoctrinamientos oficiales y sectarios, que apagaron poco a poco los rescoldos de las revueltas. La última, la llamada Cristiada, ya casi no tiene sobrevivientes.
La mañana del 3 de octubre de 1968, nada había pasado en el ciudad de México, según el célebre Jacobo, y lucía despejado el espléndido valle de los volcanes.
La masacre se ocultó y no varios días, sino años, décadas. Porque la gente no estaba, como ahora, acostumbrada a interesarse por saber realmente qué pasa.
Los golpes, las experiencias dolorosas como el terremoto del 85, los fraudes electorales repetidos, las represiones sangrientas contra gente indefensa, el cotidiano atropello a los derechos humanos que comete la autoridad, la discrecionalidad en el manejo de los bienes de la nación, la ruleta con la que juegan el destino de más de cien millones de seres humanos, toda esta carga de amargura y coraje, van socavando el andamiaje que se fabricó la oligarquía. Observo a la gente cada vez más firme en su decisión de que las cosas tienen que cambiar en el plazo más breve posible.
Por si fuera poco, lo acontecido antes y después del seis de julio de 2006, dejó una experiencia suficientemente amarga como para poder digerir otro bocado que pudiera contener los mismos ingredientes y la gente ya no quiere atragantarse. Es comprensible que mucho prefieran quedarse frente a la televisión o hacer cualquier otra cosa que les distraiga o les sea prioridad, antes que acudir a votar. Aunado a este esperado panorama viene otro más: los que se van a poner algún objeto para llamar la atención y anularán su voto.
Algo que llama la atención de este movimiento ciudadano, a todas luces legítimo en tanto reclamo abierto al poder partidista, al maniqueísmo de Estado que convierte los procesos electivos en simples aparatos de simulación, es que quienes lo impulsan son individuos que gozan de un elevado prestigio y honorabilidad. Todas las personas que difieren de su postura, subrayan el gran respeto que sienten hacia ellos, como por ejemplo el académico Jaime Preciado Coronado.
Tales intelectos al servicio de una materia tan importante, como lo es cualquier proceso democrático, bien merece una atención especial. Trato de unirme a su derrotero, sin embargo, pienso que no es el momento de abandonar, más de lo que está, el campo donde se mueven las fuerzas que mantienen este desmedido dominio sobre la sociedad.
Propongo ponderar el voto, es decir, darle la importancia que tiene, lo cual comienza por hacer un ejercicio de reconocimiento para saber quiénes son los contendientes. Estudiar a fondo y diversificar la elección, buscando las opciones más identificadas con movimientos ciudadanos. Requerimos una fuerza real que revierta las tendencias anteriores y permita el paso a otra clase política con vocación de lucha social.
Bueno, estamos tratando de construir un mejor país ¿no es así?
Un saludo cordial extensivo a los que coinciden o difieren de mis ideas.

lunes, 18 de mayo de 2009

La droga y más allá

El lenguaje coloquial ha abusado de un término con el cual pretende nombrar una extensa variedad de productos, sustancias o agentes de origen natural o sintético: droga.
Al parecer la palabra se incluyó en nuestra lengua hace aproximadamente quinientos años, discutiéndose aún cuál es su raíz. En el idioma de los celtas existió desde mucho antes el vocablo drug, que hace referencia a una especie de botiquín que contiene plantas y sustancias medicinales.
Otras fuentes señalan que es de origen incierto y que puede ser del holandés droge-vate (barril seco), donde transportaban las hierbas que servían de medicinas.
Por su parte el linguista catalán Joan Coromines en su Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico, (el Corominas) menciona que el término proviene de la palabra darog, que en el idioma Iraní significa medicina o remedio.
Aún con las distancias geográficas, al igual que los variados contextos históricos y culturales, el significado, en diferentes lenguajes, guarda relación alusiva a sustancias de uso medicinal que con el tiempo se conseguían en las llamadas droguerías.
En Hispanoamérica también se utiliza la palabra droga como sinónimo de deuda: tengo drogas, estoy endrogado, que es diferente a estar bajo el efecto de drogas o drogado. En este caso se asume como algo que se padece.
Otra connotación negativa orienta el sentido a lo que representa una trampa: caer en las drogas.
La experimentación y uso de sustancias de orígenes tanto vegetales como animales o minerales, con fines terapéuticos o mágico-religiosos, puede remontarnos a la prehistoria, dado que la supervivencia de los grupos humanos en gran medida dependió siempre de su capacidad de adaptación y del dominio sobre el medio ambiente, lo cual se traduce en el conocimiento e incorporación de las propiedades de los elementos vivos o inertes que se encontraban en dicho medio o hábitat.
Los efectos que algunas sustancias producen en la mente y en el organismo fueron cuidadosamente observados, llevándose de ellos registros, al igual que de las técnicas de extracción y procesamiento utilizadas.
De esta clase de prácticas continuadas durante siglos y milenios, nació la herbolaria, bastante avanzada en Mesoamérica, lo mismo que la medicina desarrollada desde los albores de la civilización occidental.
Sin embargo, no tan sólo los efectos curativos han sido valorados en el conocimiento antiguo, sino que sus propiedades se destacaron por algo más trascendental para las sociedades: Los efectos en la conciencia o el alma.
La raíz religiosa de la cultura wirrárica, refugiada en la sierra árida (Norte de Jalisco) a causa de la expansión de los mestizos y blancos que le disputan el territorio desde hace quinientos años, se sustenta en una cactácea. Aquéllas latitudes desérticas proporcionan peyote a sus habitantes, un vegetal que consideran sagrado por sus propiedades no tan sólo energéticas, sino mágicas y curativas; por servir para la indispensable comunicación con los dioses que establecen los maracames o sacerdotes magos, que al comerlo disponen sus sentidos a recibir mensajes que consideran provenientes de los seres que no se encuentran en la tercera dimensión, como lo es el Venado azul, quien traspasa las fronteras que lo separan de este mundo para llegar y sacrificarse en beneficio de la tribu.
El ritual que se lleva a cabo cada año y que incluye el largo viaje a wirikuta, sirve a su vez para la recolección del peyote, cuyos usos no solamente se dan en torno a los trances, sino que forma parte de las sustancias utilizadas para curar desde heridas hasta intoxicaciones, estados nerviosos alterados, cansancio excesivo: prácticamente lo utilizan como remedio para cualquier tipo de padecimiento. Situación por demás comprensible debido a la lejanía que tiene esta región respecto de cualquier centro de salud.
Por su parte algunas sustancias que se encuentran en ciertos hongos, al ser ingeridas producen desde sensaciones llamados “viajes alucinógenos”, hasta envenenamiento y muerte.
Desde la más remota antiguedad se acostumbra ingerirlos en determinados clanes o grupos étnicos, con la finalidad de conseguir estados de conciencia ligados a los dioses encarnados en los elementos: agua, fuego, aire y tierra.
“Niños santos que brotan” o “Carne de los dioses”, “Nánacatl” en lengua náhuatl, son nombres comunes a los hongos que desde hace milenios son utilizados por los “hombres medicina”.
De acuerdo con un estudio, los Enteógenos (Dios dentro de nosotros); consisten en sustancias vegetales que cuando se ingieren proporcionan una experiencia divina. En el pasado solían ser denominados “alucinógenos”, “psicotomiméticos”, etc., términos que han sido objetados de manera seria porque la idea de darles el nombre científico de enteógenos, parte de un grupo encabezado por el estudioso de Grecia Carl A. P. Ruck, quien propone este término como una designación “que llena por completo las necesidades expresivas y que además capta de manera notable las ricas resonancias culturales evocadas por dichas sustancias, muchas de ellas fúngicas, en bastas regiones del mundo”.1
Una investigación conjunta entre el grupo de científicos, (R. Gordon Wasson, Albert Hofman y Carl A. P. Ruck) se centró en el enigma que envolvió siempre a los llamados ritos eleusinos, que se llevaron a cabo durante más de un milenio y medio hasta que, finalmente, en el siglo IV de nuestra era, la religión pagana sucumbió bajo la persecución y rivalidad de una secta nueva, los primeros cristianos.
El grupo de investigadores plantea algunos conceptos que acaso con el tiempo lleguen a modificar lo que se ha pensado en torno al origen de las religiones. Los autores propusieron como punto de partida una ciencia relativamente nueva: la etnomicología, “articulada _con erudición, paciencia y audacia intelectual_, a lo largo de los años, por el investigador norteamericano R. Gordon Wasson a raíz de sus descubrimientos en la sierra mazateca, de prácticas rituales de origen milenario a base los “hongos sagrados”.2
Desentrañar el enigma de los ritos que se practicaron en esta región agrícola de Grecia, constituyó la tarea principal que se propusieron estos investigadores quienes gracias a los hallazgos obtenidos, nos ofrecen una obra de gran valor científico y calidad literaria: El camino a Eleusis. Una solución al enigma de los misterios, (FCE, 1985), donde se analiza la complejidad psíquica-religiosa, así como el enorme acervo antropológico que hay alrededor de la experiencia mística que tuvieron las multitudes que durante mil quinientos años consumieron voluntariamente sustancias que les provocaron visiones, éxtasis “el fuego sagrado interior”, en medio de ceremonias que dieron lugar a uno de los rituales más admirados en el mundo de aquélla época: Los ritos sagrados eleusinos.
Eleusis estaba entonces situada a unos veinte kilómetros de Atenas y cada año acudían nuevos candidatos de todas las clases sociales a la iniciación que comenzaba con el recorrido de la Vía Sacra.
La narración ofrece pruebas de que las visiones acompañadas de estados de éxtasis, vividas por tantas personas que habitaban las aldeas de ésta zona agrícola griega (que reunían además determinadas características por las que eran seleccionadas por las sacerdotisas o iniciadores) eran consecuencia de la ingesta de un “pan sagrado” elaborado con cereales. La materia prima había pasado por un proceso de fermentación que daba lugar a que brotara cierta clase de hongo: el cornezuelo. Los iniciados caminaban a través de la Vía Sacra, (sitio que se conserva en los suburbios de la ciudad) detenían su marcha en un punto donde recibían su alimento: los hiera dispuestos en los cestos místicos, antes de traspasar las murallas donde tenían lugar los ritos. “El viaje a Eleusis representaba una travesía al otro mundo para recobrar de la muerte a la hija de la generatriz de los granos, Démeter, cuyo dolor por la pérdida filial podía ser aliviado sólo a través del misterio del renacimiento”3.
El mito sagrado que describe los acontecimientos en torno a los misterios aparece en el llamado himno homérico a Démeter, un poema anónimo que data del siglo VII a.c. es decir, siete siglos después de la fecha probable en que se llevó a cabo la primera celebración de la ceremonia. La obra nos habla de cómo la diosa Perséfone “fue raptada y llevada al reino de los muertos por su futuro esposo Hades, mientras cortaba un narkissos singular de cien cabezas, cuando recogía flores en compañía de las hijas de Océano, en un lugar llamado Nisa.
"Todas las palabras griegas que terminan en –issos provienen del lenguaje hablado por las culturas agrícolas que habitaban en el territorio de Grecia antes de la llegada de los pobladores indoeuropeos”4. Los griegos pensaban que el narkissos se llamaba así debido a sus propiedades narcóticas, precisamente porque tal era el simbolismo esencial de la flor de Perséfone.
El rapto de doncellas mientras recogen flores es un tema presente en los mitos griegos. “Platón anota una versión racionalizada de tales historias en que la compañera de la muchacha secuestrada recibe el nombre de Pharmaceia o, según el significado de tal palabra, el “uso de drogas”. El mito específico que Platón está racionalizando se ocupa de trazar el origen del sacerdocio en Eleusis. No cabe duda de que el rapto de Perséfone fue provocado por drogas”5.
La práctica de la ingesta de alimentos que contenían sustancias derivadas de hongos de tipo claviceps purpúrea, (trigo, cebada, centeno) rebasó los propósitos del misticismo religioso que trataban de inculcar en el pueblo los sacerdotes y las sacerdotisas junto con sus diákonos, así como los ancianos o presbíteros que aconsejaban a la eklessia. Los ritos que por cierto se mantuvieron en el mayor misterio posible, procurando que la gente escogida viviera la experiencia de estar en la presencia de los dioses gracias al fuego sagrado interior que producían, poco a poco se fueron extendiendo hasta llegar a ser practicados por multitudes hasta de tres mil individuos, un número mucho mayor al que tenían de ordinario las aldeas de aquélla época y región.
En oposición al origen secreto y la práctica realizada en espacios que se consideraban sagrados, con el tiempo las ceremonias derivaron en convivios mundanos donde se desinhibían los límites impuestos por las costumbres o códigos que normaban la conducta.
Al igual que sucede en las sociedades de la llamada posmodernidad, en aquélla edad las élites se dieron licencia para dar un uso a las drogas asociado a los placeres corporales y satisfacción del instinto sexual. “Así, Alcibíades y los demás que fueron convictos de sacrilegio en 415 a. c., seguramente no habrían tenido dificultades para adquirir los hiera para sus celebraciones seglares, pues tales profanamientos, según se descubrió, habían ocurrido repetidamente en un ámbito social, entre grupos de amigos que se embriagaban en cenas celebradas en algunas de las casas más aristocráticas de la ciudad”6.
Como vemos, hay evidencias históricas de uso de drogas asociado a grupos o élites que desvirtuaron rituales primigenios que tenían propósitos eminentemente místico-religiosos, encaminados a la depuración del alma a través de frecuentar los espíritus o lo que forma parte de lo que llamamos el más allá. Las drogas, con diversos fines, fueron conocidas y utilizadas prácticamente por todas las civilizaciones, hasta nuestros días.
El lugar que tiene en la sociedad lo que se relaciona con ciertos aspectos de las drogas no es como para tomarse a la ligera. Se pudiera decir que el uso y abastecimiento ha permeado todas las capas sociales, en proporción a los niveles de concentración demográfica urbana.
De acuerdo con la OMS, en las zonas de mayor densidad demográfica, sobre todo en países desarrollados o en proceso de desarrollo, en promedio seis de cada diez individuos entre los dieciocho y cuarenta años de edad, ha experimentado al menos una vez con alguna sustancia catalogada como droga. Sin incluir el alcohol que para algunos puede ser considerado como tal, de acuerdo a las sustancias etílicas y otros añadidos que conlleva el proceso, los cuales producen efectos semejantes a los que conlleva el abuso de sustancias que alteran la conducta.
El café, algunas variedades de té o infusiones de plantas como la pasiflora, pulsatila, o las hojas de lechuga, pueden cambiar estados de ánimo, produciendo cierta euforia o bien, relajar y hasta provocar sueño.
Casi todas las plantas contienen algo que nos puede crear reacciones de tipo anímico en el organismo, al igual que las ponzoñas de ciertos insectos. Tales venenos aplicados en dosis cuidadosamente administradas, tienen efectos benéficos. Las vacunas se basan en este principio.
Algunas personas que han sido atacadas por víboras u otros animales o insectos venenosos, manifiestan estados mentales, delirios e incluso convulsiones, como les sucede muchas veces a quienes se exceden o son alérgicos a los alcaloides u otras sustancias contenidas en las drogas.
Algo que es característico en los llamados viajes psicodélicos o experiencias “enteogénicas” o místicas, es que quienes los han experimentado lo mismo refieren estados sublimes, de verdadero éxtasis o místicamente contemplativos, hasta vivencias en los bordes de lo infernal, donde el trance se vuelve una experiencia terrible, que deja marcas indelebles en el subconsciente y tal vez hasta ocasione severos desequilibrios como pueden ser paranoias o crisis de angustia, culpa, depresiones e inclusive ataques autodestructivos o de ira.
La faceta de la droga que quizá tenga mayor impacto en la sociedad es la creciente demanda en lugares como Estados Unidos o Europa, donde el uso ha alcanzado niveles de permisibilidad que denotan la falsa conciencia que existe alrededor de las drogas. Allá y en algunos círculos de las sociedades de aquí, el uso de la cocaína, por ejemplo, puede ser tomado como un factor que distingue ciertos ambientes exclusivos en torno a negocios, el glamur de los espectáculos o bien, los juegos de azar o “juegos” abiertamente sexuales.
Por su parte los medios como la televisión y en mayor medida el cine, reproducen todo esto como la médula de su “oferta visual”. Se debate constantemente acerca de la forma en que impactan dichos medios en las audiencias, toda vez que los actores frecuentemente se asumen como moldes depositarios de virtudes o dotes que les hacen salir airosos de los problemas. Se vuelven guías de la conducta, marcan patrones que conviene imitar, aunque muchos de ellos padezcan la condición de estar en la gran trampa de la droga. Así sucede con estrellas de rock o del cine, quienes a la par de las demostraciones de su talento, frecuentemente son protagonistas de alarmas y escándalos al verse afectados por excesos “sobredosis”, o por problemas legales derivados de la portación de sustancias prohibidas judicialmente.
Tales escándalos no les restan fans, sino que sucede exactamente lo contrario: acentúan su carisma, ya que los seguidores “viven” junto con ellos tales experiencias. Lo sienten como si les sucediera a ellos mismos, en carne propia. Alterar el orden y salir como si nada, es como vencer a la autoridad. A cualquiera de las nuevas generaciones le es particularmente atractiva la posibilidad de hacerlo o de que alguien lo haga por él.
Salen en realidad fortalecidos todos los famosos que son pillados por la policía y se les “consigna” por ello: enseguida la presión de la fama y la fortuna los deja libres, sin que se les incomode siquiera durante los procesos, ya que éstos también se vuelven parte del espectáculo que sirve además para que den autógrafos. Les ayudan a crecer la fama en cuestión de horas, a precios de multas demasiado ínfimas para ellos.
Los consumidores que se cuentan por millones en la humanidad, repartidos en los cinco continentes, van desde usuarios de alcoba que pueden ser parejas de clase social alta o media y que desean incrementar el placer sexual a través de alguna droga “blanda”, como lo es la marihuana, hasta jóvenes de todas las clases sociales que están acostumbrados quizá a llevar algunas dosis de algo que les produzca estados de ánimo que por alguna causa desean tener.
La juventud es reconocida como altamente propensa al consumo de drogas en sus múltiples variantes y clasificaciones, tanto duras como blandas: Entre las primeras encontramos los alucinógenos sintéticos como el lsd y los de origen natural u opiáceas, como la heroína y la morfina. Las drogas sintéticas de recientes generaciones: crak o el llamado kristal, se consideran altamente nocivas debido a los niveles de adicción que causan, lo mismo que por los efectos destructivos en algunas zonas como el tejido cerebral y en los pulmones. Todo ello independientemente del peligro exponencial de contraer enfermedades de tipo infeccioso, a causa del antihigiénico intercambio de jeringas u otros objetos que se utilizan para preparar y aplicar las dosis.
En las urbes del mundo abundan los “picaderos” que consisten en cuartuchos o boardillas ocultas en callejones sombríos o fincas abandonadas que se prestan para que un grupo de adictos se inyecten en el cuello, brazos, piernas, cualquier superficie que permita la entrada de la aguja directamente hasta alguna vena.
Tanto jóvenes como adultos de distinto sexo, conforman actualmente sociedades donde se acompañan de las drogas, sin que existan fronteras objetivadas que lo impidan, ni el interés legítimo para ello, simplemente porque se da por descontado que es prácticamente imposible desactivar como si fuese por decreto, algo que está inserto, desde las raíces históricas, en la vida cotidiana de la humanidad.
Tanto los consumidores de drogas, como los agentes sociales que comercializan con ellas, la forma como operan, han sido conceptualizados de diferente manera. ¿Están realmente prohibidas las drogas?
El discurso dominante puede hacer pensar que siempre se ha perseguido a los traficantes, se habla de “guerra contra las drogas”, “narcotráfico”, “cárteles”, “crimen organizado”, etc., “como si fuesen sustancias”. De acuerdo con Luis Astorga de la UNAM, “todas estas categorías de percepción son construcciones sociales históricas y creaciones intelectuales cuyos autores han tenido éxito en imponer no necesariamente porque sean más explicativas, sino en gran medida por las posiciones ocupadas por ellos en la estructura social y su capacidad de hacer valer sus percepciones por encima de la competencia. El universo epistemológico en el que estas categorías adquieren su significado empieza a definirse con mayor claridad a principios del siglo XX, cuando se inaugura la era prohibicionista moderna promovida activamente por los diferentes gobiernos estadounidenses. La conferencia de Shanghái, para controlar el opio en 1909, es el punto de partida. ” 7.
El análisis histórico nos permite conocer los usos sociales que han tenido las distintas drogas a través del tiempo, así como las percepciones acerca de ellas y los consumidores. De igual manera se han inventado palabras para designar tanto a las sustancias como a los agentes sociales relacionados.

Bibliografía:
Astorga Luis, “Crimen organizado y la organización del crimen” en Crimen organizado y gobernabilidad democrática. México y la franja fronteriza) (2000) Bailey John, Godson Roy (compiladores) P.85.
R. Gordon Wasson, Albert Hofmann, Carl A. P. Ruck. El camino a Eleusis. Una solución al enigma de los misterios. FCE, 1985. (1,2,3,4,5,6, Pp. 54, 58, 131)

jueves, 7 de mayo de 2009

Ahora sigue lo anti chino

La fascinación del juego de salón conocido como billar, consiste en que los jugadores expertos saben dónde y de qué forma golpear la bola con el taco, para que ésta choque con otra o bien rebote en las bandas de la mesa y de ahí golpee a la o las demás bolas. Carambolas les llaman a ciertas jugadas en esta especialidad de billar.
También está el pool que se juega con esferas numeradas del 1 al 8, además de una de color blanco utilizada para hacer las jugadas al estrellarla con las demás y procurar que caigan en las “buchacas”, según el plan que lleva en la mente el jugador cuando llega su turno y estudia de qué forma quedaron dispuestas en la mesa las bolas después de la jugada anterior.
Viene al caso esta breve referencia del famoso juego para dar una explicación de ciertos efectos de la crisis real o mediática, de la influenza A/H1N1. Leo en el medio impreso que reviso a diario así como en los correos electrónicos recibidos, que unos mexicanos fueron confinados, tratados como pestilentes y finalmente expulsados de China y Singapur.
Obviamente han de venir de regreso en el avión que el gobierno mexicano fletó para sacarlos de esos lugares, jurando rechazo total a todo lo que sea de origen asiático, sea chino, coreano, japonés, o tailandés, puesto que los mexicanos por costumbre resumen toda esa variedad racial en un sólo origen: chino.
En los años recientes el número de establecimientos de toda índole, desde comida hasta ropa o baratijas de origen asiático, ha tenido un incremento bastante notable, no se diga la cantidad de manufacturas que abastecen a la industria. Asia literalmente invadió los mercados mundiales y América Latina de forma especial gracias a la cuenca del Pacífico que se comparten ambos continentes. Alrededor de veintidós países latinoamericanos diversificaron sus economías, de ser clientes y/ o proveedores casi exclusivos de Estados Unidos, pasaron a serlo de los países asiáticos. México, como buen patio trasero del vecino, no se propuso siquiera cambiar de condición y ahí está: anegado de calamidades y sujeto al patrón de la casa que se conoce como América del Norte.
Sin embargo, el poder chino que radica en vender más barato, aunado a una ayuda de los políticos y funcionarios mexicanos, abrieron de par en par las fronteras a quienes con todo y sus familias abren negocios en México. Los tiempos de la Nao de China regresaron con un ímpetu que seguramente inquietó al dueño de la casa, no la cabaña del gerente de los pinos, sino la del norte, quien sin chistar ordenó poner orden.
Ahora sigue de este lado lo anti-chino y ya comenzó según la iniciativa de los industriales de Jalisco, quienes han propuesto un veto al consumo de productos de procedencia china.
Una carambola de tres bandas, tan rápida y sutil que ni se vio, solo se sienten los efectos. ¿Quién se anotó el punto?

miércoles, 6 de mayo de 2009

¿Y las universidades apá?

En medio de la confusión de cifras, así como el origen y niveles de peligrosidad entre otros datos aún no esclarecidos sobre el virus H1N1, surge otra interrogante ¿Dónde quedaron las universidades del Estado mexicano? La alerta se dio desde el 15 de abril y hasta hoy, miércoles ocho de mayo, (casi un mes después) aparece una nota en la Jornada que señala que “expertos de la UAM y del IPN se suman al combate a la influenza” y para ello instalaron desde el pasado lunes el Comité Científico de Vigilancia Epidemiológica y Sanitaria de la ciudad de México. ¿Y el resto del país?
Es que no sólo se esperaría que los expertos en epidemias, virus y salud pública se pongan a trabajar ante la real o exagerada emergencia, sino que otros académicos y expertos en asuntos sociales también debieron ser convocados por sus respectivas comunidades o cuerpos académicos, para hacer un análisis profundo y multidisciplinar sobre algo que hasta el momento no ha generado la mínima parte de víctimas que se dieron en otras épocas y ya ha sido causa hasta de conflictos diplomáticos con varias naciones. No se diga el estigma anti mexicano que se ha desatado en el mundo. ¿Qué opinan nuestros sociólogos, comunicólogos y demás académicos?
Es muy importante conocer el impacto económico, sobre todo el que resintieron los comerciantes o propietarios de giros que tuvieron que mantenerse cerrados y no son lo suficientemente adinerados como para soportar los gastos sin recibir ingresos por más de una semana. ¿Qué dicen al respecto los economistas, administradores y expertos financieros que imparten cátedra en las universidades?
Por otra parte vemos que el régimen sale beneficiado por las ayudas internacionales que pueden servir para paliar angustias en pleno proceso electivo y el ejecutivo se pone al frente de la movilización en esta precisa fecha, como si el ambiente político no fuera a sufrir alteraciones a causa de este manejo que por lo menos despierta sospechas. ¿Dónde están los estudios políticos y los politólogos que nos pudieran dar opiniones muy valiosas en estos momentos de crisis multifactorial?
Se habla igualmente de la cortina de humo que escondió una serie de aprobaciones a nivel legislativo y que prefiguran un Estado represivo totalmente anti popular ¿Qué dicen las universidades del pueblo al respecto?
Denota una gran pobreza en todo sentido el hecho de que las universidades públicas reduzcan esta situación totalmente atípica y de gran trascendencia social a un asunto meramente sanitario.
Ni siquiera la UNAM que ostenta el lugar 150 en el ranking mundial de universidades ha sido capaz de dar a la comunidad que la sostiene una evaluación fehaciente de lo que se presenta en México y mucho menos ha tenido la iniciativa de convocar a otras universidades para que utilicen sus redes internacionales y procuren salvar con base científicas a los mexicanos que han sido y son objeto de vejaciones y maltratos. ¿Dónde está la ANUIES?
Los ciudadanos tenemos serias dudas sobre todo lo que ha acompañado desde el principio a esta alerta que se convirtió en algo muy cercano al pánico generalizado. Nadie hasta ahora ha sido capaz siquiera de cuestionar a fondo lo que realmente mueve las aspas de estos remolinos.
Como universitario y académico, lo único que he recibido de mi casa de estudios son memorándums que repiten lo mismo que dicen todas las dependencias federales y estatales en cuanto a las medidas, suspensiones y fumigaciones. Nada más.
Los académicos pudimos haber integrado foros virtuales de discusión sobre todo lo relacionado a la crisis sanitaria que se filtró a toda la sociedad y más allá. Finalmente el material reunido seguramente aportaría suficiente como para hacer un extrañamiento a las autoridades acerca de lo que les han señalado en el mundo: fueron absolutamente rebasadas por la situación y solamente exhibieron las carencias técnicas, políticas y económicas del país.
Ofende al sentido común este extraño silencio y más aún la subida al barco del miedo y la incertidumbre, acompañadas de máscaras de tela que ni siquiera en la SSA las utilizan. ¿Este es el nivel medio superior y superior de estudios? Ante el mundo son párvulos.
Se esperaría una verdadera masa crítica científica que pusiera en su lugar y su justa dimensión lo que la burocracia ha revuelto como capirotada. Comenzando con el pelmazo presidente que declara que “Defendimos al mundo del virus”. ¿A este discurso se montan nuestras Almas mater? ¿Temen cuestionar y hacer crítica de este Estado fallido y ahora apestado? ¿Las doman con la piñata del presupuesto? Lástima influenza H1NI, para eso me gustabas.
Nuestras universidades públicas en lugar de mantener su autonomía crítica y litigar el presupuesto correspondiente con la ley en la mano, optan por bailar salsa al ritmo que el dinero de los ricos impone en la rocola del gobierno a modo. Son burguesas de la cintura para arriba, (hasta llevan corbata) indefinidas de la cintura a los tobillos y solamente tienen los pies en el pueblo.
El mundo nos hace trizas, el gobierno solamente piensa cómo perpetuarse para exprimir los recursos, la ciudadanía obedece y padece ¿Y las universidades apá?